La cúpula de la CGT, que venía de acumular el respaldo del Partido Justicialista, los intendentes bonaerenses, el Frente Renovador, el socialismo y las cámaras pymes, encontró en la reunión con los
“En defensa del trabajo y por paritarias libres”, la central obrera convocó una manifestación el 7 de marzo y una huelga en la segunda quincena.
Después de amenazar en Mar del Plata con una medida de fuerza contundente en el corto plazo, en la central obrera patearon la pelota hasta el fin de las vacaciones. En la reunión del Consejo Directivo de la semana próxima resolverán el “plan de acción”.
Desde Mar del Plata, el triunvirato que lidera la central sindical criticó el incumplimiento del compromiso de frenar los despidos y advirtió que no aceptará topes en paritarias. El jueves 2 se reunirá el consejo directivo para definir si habrá medidas de fuerza.
La central obrera pidió que se respete la fecha del aniversario del último golpe de Estado.
“Vinimos a escuchar”, dijo Juan Carlos Schmid y se quejó por los despidos. Habrá otra reunión la próxima semana.
Ante las reformas laborales promovidas por el macrismo, la CGT aún no se pronunció, pero los dirigentes adelantaron que defenderán los convenios colectivos. Las dos CTA ya organizan un plan de lucha. En el Congreso, la oposición promete frenar las medidas flexibilizadoras.
Marcos Peña buscó condicionar a los gobernadores y advirtió que de aprobarse el proyecto opositor "habrá restriciones". Aseguró que los fondos comprometidos "equivalen a casi toda la obra pública del año que viene”
Carlos Acuña y Héctor Daer, secretarios generales de la central sindical, respaldaron el proyecto de la oposición y dijeron que Macri "defraudó a la gente" al incumplir su promesa de campaña de eliminar el impuesto. Anticiparon que irán al Senado a fijar su posición en el debate y advirtieron que un veto "no caerá bien en los trabajadores".