Para Sampaoli, el triunfo llegó por el autoconvencimiento, Rojo había predicho su gol y Otamendi habló de los merecimientos del grupo.
Desde Moscú
Agüero remarcó que todavía hay una chance, Mascherano dijo que el partido cambió a partir del gol croata y Pérez pidió pensar en lo que viene.
El laboratorio del técnico de la Selección Argentina funcionó a pleno en el centro de entrenamiento de Bronnitsy, probando nombres y ensayando esquemas.
Después del pálido empate en el debut frente a Islandia, el técnico probó un once distinto: Mercado por Rojo, Acuña por Biglia y Pavón por Di María.