De la Zarzuela a una prisión de Ávila
Los duques, en España, pueden elegir cárcel
Imagen: AFP

Iñaki Urdangarin, condenado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses de prisión, por el caso Noós, ingresó este lunes por mañana a la cárcel abulense de Brieva. El cuñado del rey, que llegó la noche del domingo al aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid procedente de Ginebra, tenía plazo hasta hoy para entrar en prisión y empezar a cumplir su condena.

Un día después de que el Supremo confirmara la sentencia, la Audiencia de Palma, el tribunal que le condenó en primera instancia, le entregó en mano el mandamiento judicial por el que ordenaba su ingreso en prisión. El exduque podía acudir con el mandamiento a cualquier instalación penitenciaria de España.

La prisión de Brieva, situada a 7 kilómetros de la ciudad de Ávila y en la que cumplió condena el exdirector de la Guardia Civil Luis Roldán, era una de las cárceles que se barajaban para el ingreso de Urdangarin desde hace días. Se construyó en 1989, y con 43.540 metros cuadrados, es un centro de pequeño tamaño con 162 celdas y 18 complementarias, bastante aislado de núcleos urbanos.

Módulo vacío y recién remodelado

Urdangarin estará solo en un módulo complementario de la cárcel, que estaba vacío desde que Roldán lo abandonara en 2005. Ha sido remodelado en los últimos meses, con el cambio del sistema de calefacción y agua caliente, acondicionamiento de baños y la reparación de la cubierta del pabellón deportivo.

El exduque, una vez en el interior del recinto penitenciario, ha cumplido con los trámites de entrada por los que pasan todas las detenidas del centro penitenciario que, en la actualidad, cuenta con 95 presas y algo más de un centenar de funcionarios.

A pesar de que Urdangarin fue quien eligió la cárcel, Instituciones Penitenciarias tiene la última palabra. Dispone de un plazo de dos meses para decidir la ubicación definitiva del cuñado del rey, en la prisión abulense o en otro centro penitenciario, así como el régimen al que lo someterá, que podría ser un régimen abierto.

Malversación, prevaricación y fraude

El Tribunal Supremo ratificó el martes pasado la condena inicial de la Audiencia de Palma por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias, pero le absolvió de falsedad en documento público, con lo que rebajó en cinco meses la pena de privación de libertad, que es en total de 5 años y 10 meses.

El marido de la Infanta Cristina recogió el miércoles el mandamiento de su entrada en prisión y luego volvió a Ginebra, donde tiene su residencia familiar. El tribunal también rebajó la condena de su exsocio Diego Torres hasta los cinco años y ocho meses. El exministro del PP y expresidente del Gobierno balear Jaume Matas, que fue condenado a tres años y ocho meses de cárcel, se personó en la prisión de Aranjuez (Madrid) el mismo miércoles que la Audiencia Provincial de Palma citó a los procesados para que recogieran el mandamiento de ingreso en prisión.

A todos les dio cinco días para que ingresaran en prisión. Esta tarde, 'in extremis', Torres ingresó en la cárcel Brians 2 en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Los condenados pueden, en paralelo a su ingreso en prisión, recurrir en amparo al Tribunal Constitucional o solicitar un indulto.

Primer pariente del rey que ingresa en la cárcel

La entrada en prisión de Urdangarin coincide con la estancia de los reyes en San Antonio (Texas), a 8300 kilómetros de Madrid, desde donde viajarán a Washington para reunirse este martes con el presidente de EEUU, Donald Trump. Cuando se conoció la resolución del Supremo el pasado 12 de junio, la Casa del Rey, envuelta en distintos escándalos, expresó su "respeto absoluto a la independencia del poder judicial".

Urdangarin es el primer pariente del rey que ingresa en la cárcel. Tanto él como la infanta Cristina fueron apartados por Zarzuela de toda actividad institucional a finales de 2011, días antes de que el exduque resultara imputado. Posteriormente, dejaron de ser miembros de la Familia Real tras la abdicación de Juan Carlos y la proclamación de Felipe, el 19 de junio de 2014, cuando la infanta pasó de ser hija a hermana del jefe del Estado.

La única vez que la Casa del Rey se salió del libreto fue en abril de 2013, durante el reinado de Juan Carlos, para manifestar su "sorpresa" por "el cambio de posición" del juez José Castro al haber decidido imputar a Cristina, así como para mostrar su "absoluta conformidad" con la decisión de la Fiscalía de recurrir aquella medida.

Especial de Público para Página/12

 

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