La denuncia como disparador

La denuncia de Sánchez fue el disparador para que salgan a la luz varios casos de manejo irregular del fútbol femenino en los clubes. El más reciente se dio en Argentinos Juniors, de la Segunda División, que hace unos días se quedó sin cuerpo técnico por decisión dirigencial a poco de la reanudación del torneo, lo que hizo temer por la continuidad de la actividad. “El técnico (Leandro Amendolara), que es ad honorem, venía reclamando por un lugar para entrenar y por un baño donde las chicas se puedan cambiar. El miércoles pasado lo dice en una radio partidaria y el jueves le comunican que no va a continuar”, explica a PáginaI12 Vanina Sánchez, integrante del espacio “AAAJ Feminista (Mujeres del Bicho)”. Ante el revuelo por la desvinculación, la dirigencia tuvo que salir a aclarar que no iba a suspender la actividad, aunque todavía no lo comunicó oficialmente. “En general, al fútbol femenino no se le da mucha bolilla, el laburo de las chicas es mucho. Juegan los partidos en el Bajo Flores, donde también entrenan. Salen diez, once de la noche en una zona donde no hay colectivos y no está bueno. Muchas viven lejos y no tienen auto. Ahora, se entrenan por su cuenta, en plazas por ejemplo. El último viernes pudieron hacerlo en el microestadio polideportivo, en la cancha de futsal. Una cancha de futsal para más de 35 mujeres, más la reserva”, revela Sánchez.

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