Qué falta tras la reglamentación de la ley del cannabis medicinal
Las familias reclaman por el autocultivo

Valeria Salech, presidenta de Mamá Cultiva, una ONG que impulsa el uso del cannabis para tratar enfermedades o aliviar algunos de sus síntomas, aseguró que la reglamentación publicada ayer en el Boletín Oficial “está orientada a la producción industrial”.

Salech afirmó que “es mucho más urgente implementar el permiso para que cultiven las familias”, para facilitar el acceso de derivados de cannabis sativa a quienes los necesitan para tratar el Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, autismo y epilepsia refractaria, entre otras afecciones.

“Lo que se publicó está orientado a la producción industrial y apunta a aclarar cómo se va a llevar adelante el cultivo anunciado para Jujuy con inversión extranjera”, dijo Salech al referirse a la reciente habilitación del primer centro para elaborar cannabis medicinal en el país, que se instalará en esa provincia norteña. El emprendimiento estará a cargo de Cannava Sociedad del Estado, una empresa que maneja Gastón Morales (hijo del gobernador Gerardo) y que cultivará tierras fiscales.

La fundadora de Mamá Cultiva, madre de un nene con autismo, enfatizó que lo que se necesita es “que se implemente la ley” para que se “deje de penalizar a quienes cultivan ante la falta de respuesta del Estado”.

“Seguimos reclamando que se atiendan de inmediato las consecuencias de que no se haya implementado la ley sancionada hace casi dos años. No podemos seguir sufriendo detenciones, miedo y persecución”, insistió.

La resolución 59/2019, que reglamenta lo aprobado por la ley 27.350 –promulgada el 29 de marzo de 2017–, establece las condiciones “del cultivo de cannabis destinado a aceite medicinal”. El texto fija que “no se podrá realizar ninguna actividad de producción, difusión, manejo, acondicionamiento e importación de cannabis sin la previa autorización del Instituto Nacional de Semillas (Inase), organismo descentralizado en la órbita de la Secretaría de Agroindustria del Ministerio de Producción y Trabajo”.

También indica que los controles que efectúe el Inase podrán incluir la “inspección física de los órganos de propagación en todo su ciclo de cultivo, así como también de la importación de los órganos de propagación”. En el anexo I, donde se detallan las condiciones para el cumplimiento de esa reglamentación, prevé que se deberá asignar un “responsable técnico a cargo de la producción del cultivo, movimientos y guarda de semillas dentro del predio”. Además aclara que ese responsable deberá ser del “área de la producción agrícola o de la investigación científica vegetal”.

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