El agresor está detenido, pero la familia sostiene que tiene poder político y teme que obtenga beneficios procesales. “A mi hermano lo mató el odio a la vida humana”, dijo la hermana de la víctima y instó a tomar conciencia de que “la crueldad no puede ser el camino”.
Los hermanos de Coria junto al abogado Rudy Casas Gentileza