Al menos 20 personas murieron y 40 resultaron heridas, en un tiroteo  ocurrido el sábado por la mañana   en un complejo comercial de El Paso (Texas, Estados Unidos), según confirmó a última hora de la tarde el gobernador de Texas, Greg Abbot, que habló de "uno de los días más sangrientos" de la historia del Estado. Se trata del tiroteo más mortal en lo que va de año en Estados Unidos.

Hay al menos una persona detenida, que fue identificada por la policía como e lautor de los disparos. Se trata de un varón blanco de 21 años. La policía confirmó que el asesino había escrito un manifiesto antes de actuar, un texto que no ha hecho público pero que sitúa el tiroteo como "un potencial crimen de odio". El agresor fue arrestado "sin incidentes", según las fuerzas policiales, lo que indica que no ofreció mucha resistencia. Los agentes no tuvieron que realizar ningún disparo. Según informó el gobernador adjunto del Estado, Dan Patrick, a la cadena Fox News, el sospechoso fue identificado como Patrick Wood Crusius, natural de Dallas. La policía no ha confirmado la identidad.

Entre los heridos, nueve de los cuales estaban esta tarde en estado crítico, hay al menos dos niños, dijo un vocero del sanatorio Del Sol a la televisora CBS. La televisora local KTSM --filial de NBC News-- exhibió un video en el que el presunto autor de la masacre ingresa en el centro comercial vestido con remera negra y pantalones cortos, con un protector auditivo y portando un fusil de asalto. La cadena televisiva aseguró que testigos le ratificaron que esas imágenes coinciden con lo que observaron.

El incidente comenzó alrededor de las 11 (las 13 en la Argentina), cuando la policía de El Paso recibió un aviso para intervenir en las afueras del centro comercial Cielo Vista. De acuerdo con los primeros reportes, el hecho fue causado por al menos un hombre armado que disparó dentro de la sucursal del supermercado Walmart ubicada en ese centro comercial, que a esa hora estaba repleta. Los miles de personas que se encontraban en los negocios y los restaurantes del centro comercial huyeron en una virtual estampida, como lo mostraron las imágenes captadas por testigos en sus teléfonos móviles y luego transmitidas por las televisoras de todo el país.

Al lugar llegaron inmediatamente efectivos de la policía local y del FBI --además de ambulancias con médicos y paramédicos-- que demoraron al menos una hora en capturar al sospechoso. De hecho, una hora y media después de que comenzara todo, la Policía advirtió por Twitter a los ciudadanos que se mantuvieran alejados del centro comercial porque la escena estaba “todavía activa” y el tiroteo seguía “en marcha”.

Más de cuatro horas más tarde, la Ppolicía de la ciudad consideró que la situación estaba “controlada provisionalmente” e investigaba si alguien más participó del tiroteo, informó el vocero de la fuerza, sargento Robert Gómez, en conferencia de prensa. Gómez no ofreció precisiones sobre el desarrollo del incidente ni sobre la cantidad de víctimas, y solo dijo que había “varios fallecidos” y “múltiples heridos”.

En tanto, la Casa Blanca reportó en un comunicado que Trump fue informado sobre el caso. “Terrible tiroteo en El Paso, Texas; los informes son muy malos, muchos muertos”, afirmó el mandatario en su cuenta de Twitter. Trump agregó que estaba “trabajando con las autoridades locales y estatales, y las fuerzas de seguridad”, y aseguró que habló con el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, “para ofrecer total apoyo del gobierno federal”. “Es una tragedia que, francamente, tengo dificultad de asimilar”, dijo el alcalde de El Paso, Dee Margo, a la televisora CNN.

El tiroteo se produjo pocos días después de que se produjeran dos incidentes similares, aunque de menor magnitud.

El 28 de julio, un joven de 19 años disparó con un rifle contra una multitud durante la Fiesta del Ajo, un popular festival de comida al aire libre, en Gilroy, California, y mató a tres personas, entre ellas dos niños.

Dos días después, un hombre armado disparó en una sucursal de Walmart en Southaven, Misisipi, y dejó dos muertos y dos heridos. El atacante trabajó 25 años en esa cadena de supermercados y había sido despedido recientemente.