El panorama financiero es caótico. El riesgo país se duplicó en los últimos dos días hábiles. Este martes alcanzó 1771 unidades. Se trata de un aumento de 331 puntos en la jornada y de 911 unidades desde el viernes. El dólar fue la otra variable con fuerte volatilidad. La cotización de la divisa terminó la jornada en los 58,14 pesos y marcó un alza de 84 centavos. En las primeras horas de operación llegó a cotizar por encima de 61 pesos. El Banco Central vendió 150 millones de dólares de las reservas para calmar las presiones. En la entidad subieron además la tasa de interés hasta casi el 75 por ciento. Las reservas disminuyeron cerca de 700 millones de dólares y acumularon una pérdida de 1300 millones en la semana.

Riesgo país

La caída del precio de los bonos argentinos fue muy importante en los últimos días. Los títulos públicos cotizan a la mitad de su paridad y tienen rendimientos elevadísimos. Los bonos de corto plazo fueron los más castigados esta semana. El Bonar 2020 con vencimiento en el segundo semestre del próximo año tiene una tasa interna de retorno de 66 por ciento. Puesto en palabras simples: el inversor que compra ahora 100 dólares de este bono recibirá en casi un año unos 166 dólares. Estas tasas no existen en el mundo.

La condición para embolsar estas ganancias es que no haya impagos de la deuda ni una reestructuración compulsiva de los instrumentos financieros. Los fondos del exterior venden los títulos públicos sin importar el valor y eso explica la fuerte caída de los precios. Pero empiezan a aparecer inversores que observan los bonos como una compra de oportunidad. La apuesta es que la reestructuración de la deuda no sea compulsiva sino que se reacomoden los plazos y los montos de repago con el Fondo y los acreedores institucionales.

Devaluación

El dólar es nuevamente el principal problema para el mercado interno. La devaluación tiene impactos importantes en términos productivos. Las empresas pierden precios de referencia. Se frena la entrega de mercaderías y se comienzan a aplicar importantes remarcaciones. La suba del tipo de cambio no se frenó este martes y la devaluación continúa siendo una de las grandes amenazas para recomponer la estabilidad financiera.

La corrida cambiaria por el momento no encuentra un dique de contención. La desregulación completa de la cuenta capital impide contener la sobrerreacción de los inversores con el dólar. La demanda de divisas se disparó a pesar de las medidas de contracción monetaria del Central y la oferta de moneda extranjera resulta insuficiente. Nadie quiere desprenderse de sus divisas cuando no existen certezas económicas hasta fines de este año.

Dólar futuro

La incertidumbre cambiaria hasta fin de año puede observarse en la cotización de los contratos de dólar futuro. El dólar para diciembre se operó este martes a 76,50 pesos. Son casi 20 pesos más respecto de la cotización operada en los contratos de agosto. El Central hace varias semanas que viene apostando fuerte en los mercados de futuros para intentar controlar la divisa y ahora deberá cubrir con emisión monetaria las diferencias de precios generadas por la fuerte devaluación de estos últimos días.

Banco Central

El directorio de la autoridad monetaria no modificó la estrategia respecto del lunes. En la jornada subastó 150 millones de dólares de las reservas internacionales. Lo hizo a partir de dos subastas en las que ofreció un precio promedio de 55 pesos. Se trata de una cotización similar a la que se operó el tipo de cambio en el mercado mayorista (55,80 pesos). A principio de la semana ya había subastado otros 100 millones de dólares.

En el mercado empiezan a mostrar preocupación por la sustentabilidad de las reservas. Este martes cerraron en 65.042 millones de dólares y marcaron una pérdida de 690 millones. Entre la explicación se encuentra los pagos de deuda y la imposibilidad de renovar vencimientos en un momento de elevadísima tasa de interés. Desde el viernes pasado las reservas marcaron un rojo de 1258 millones de dólares. Los datos encienden alerta entre los consultores. En menos de un mes se perdieron más de 3600 millones de dólares. En palabras sencillas: se gastó un 68 por ciento del último crédito de 5400 millones desembolsado por el FMI a mediados de julio. El ritmo de caída de las reservas es insostenible.

Mercado

Las empresas argentinas marcaron un rebote en la jornada tras las caídas de más del 60 por ciento del lunes. Los bancos marcaron aumentos superiores al 10 por ciento y las energéticas también avanzaron por encima de 5 por ciento. Estos aumentos no compensan el rojo que se acumuló este año. Empresas como Edenor tienen una pérdida de precio de la acción de 72 por ciento y bancos como Supervielle acumulan una baja de 59.