El psicoanálisis con niños, su práctica y teorías orientaron a Freud y a Lacan para pensar las cuestiones más agudas del psicoanálisis.(1) Antes de ver a Juanito y de escribir el caso del niño más famoso del Psicoanálisis, Freud había atendido a muchos niños. Había estudiado sobre las enfermedades generales de la infancia y durante diez años había trabajado tres y cuatro veces por semana en un dispensario para niños carenciados. Más tarde escribió en relación con esa experiencia(2) una importante monografía, sostenida en una extensa bibliografía que Freud había leído sobre el tema.

Lacan se interesa vivamente por las respuestas de los analistas que trabajan y escriben sobre la práctica con niños, ubica, discute y dialoga con los que le acercan una clínica que cada tanto pierde sus fundamentos y es necesario pasar a encontrar sus razones. Recordemos de paso que él habla de personas mayores y de la época del niño generalizado…

¿Extraeremos la consecuencia de un término como la del niño generalizado? Pregunta a su audiencia en ese discurso improvisado con el que cierra las Jornadas sobre las Psicosis sobre el niño organizadas por Maud Mannoni en 1966.(3) Ante la flor y nata de la psiquiatría y el psicoanálisis europeo recuerda que: EL valor del psicoanálisis es operar sobre el fantasma. Convoca a terminar con esas elucubraciones sobre la armonía en el hábitat materno. Lo importante no es que el objeto transicional preserve la autonomía del niño sino que el niño sirva o no como objeto transicional para la madre, concluye Lacan refiriéndose al cuerpo del niño como condensador para el goce, anticipando su Nota sobre el niño.

Si toda formación humana tiene por esencia y no por accidente refrenar el goce ¿cómo nosotros los psicoanalistas vamos a responder a la segregación? Toda su enseñanza está atravesada por estas preocupaciones. Y conmina a los analistas, a no olvidar que Freud devolvió al goce su lugar central en la ética del Psicoanálisis.

Durante mucho tiempo Lacan también supervisaba los casos que atendía Jenny Aubry, psiquiatra y psicoanalista francesa, que dirigía una institución en que brindaba atención a niños carenciados y con síntomas somáticos.

Un día de octubre de 1969, podemos suponer que luego de un control, Lacan hace unas anotaciones en dos papelitos y se los entrega en mano. En 1983 J. Aubry, en el anexo de su libro Enfance abandonné,(4) las publica como dos pequeños textos. En 1986 se publican en Ornicar? como Dos notas sobre el niño y aparecerán en Otros Escritos como Nota sobre el niño(5) en febrero del 2001.

Este mes de octubre celebramos 50 años de ese acontecimiento. Las preguntas que Lacan deja planteadas en esos años siguen vigentes. Sus desarrollos abren interrogantes acerca de esas irrupciones sintomáticas que impactan sin mediación gravando el cuerpo del niño, así como lo que el analista ubica para que el niño pueda encontrarse en lo real de sus ficciones fabricando otras soluciones.

*Psicoanalista. inesramirezster@gmail.com [email protected]

Notas:

1 Laurent, E, Incidencias del psicoanálisis con niños en el psicoanálisis con adultos en Hay un fin de análisis para los niños .p. 186

2 Freud, S, Presentación autobiográfica", Obras Completas,Vol.XX. Amorrortu, 1976. pp. 13-14

3 Lacan, J, Alocución sobre las Psicosis del niño, en Otros escritos, Paidós, pp381 391

4 Aubry, J, Enfance abandonné.La carence de soins maternels, Ed.Quebecor, 1983

5 Lacan, J, Nota sobre el niño, en Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pp.339-394.