Entrevista a Albert Salazar, actor del éxito del off catalán que llegará al festival TABA

A.K.A., una obra sobre el racismo y la adolescencia

Carlos tiene 15 años y sus padres adoptivos son árabes en este exitoso monólogo donde el público resulta voyeur y cómplice.
A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona.A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona.A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona.A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona.A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona.
A.K.A. (also know as) fue escrita por el argentino Daniel Meyer, y llega a Timbre4 luego de 180 funciones en Barcelona. 
Imagen: Roser Blanch

Un pibe de 15 años que va al colegio, sale de joda con los amigos, usa mucho las redes sociales, tiene una relación ambivalente con sus padres y escucha música en su cuarto. Fue adoptado por una familia árabe: lo sabe y él no tiene problemas con eso. Pero, ¿y les demás? La suya es una vida casi como la de cualquiera. ¡Si hasta miente un poquito en Tinder para hacerse un perfil! Una boludez… ¿sin consecuencias? “Es un monólogo que habla de la identidad y del racismo”, le revela al NO el actor catalán Albert Salazar, de 25 años, sobre A.K.A. (also known as), una obra teatral que se convirtió en éxito en el under barcelonés y que se presentará en Buenos Aires en el marco de la octava edición del festival Temporada Alta en Buenos Aires.

 

“Es la historia de Carlos, un chaval con una adolescencia normal que se enamora de una chica, y el día que van a tener sus primeras relaciones sucede algo que le hace replantearse sus raíces”, adelanta Salazar sin espoilear el corazón del conflicto que debe atravesar su personaje. El texto es de Daniel Meyer, un argentino que tuvo que emigrar a España con su familia cuando tenía 15 años: “Me gustó porque habla de la adolescencia desde un punto muy real, dándole la importancia que realmente tiene o que nosotros vivimos en esos momentos”, dice. Y agrega que también recuerda la sensación de “injusticia” que le generó: “Acabé de leer la obra y fue como si me hubieran dado un puñetazo en el estómago, y pensé que yo quería contar esa historia también”, se ceba el actor.

Con una puesta en escena sencilla, el público es a la vez voyeur y cómplice de Carlos, que por momentos interactúa con elles como si fueran coprotagonistas. “Lo empezamos a trabajar colocando al público dentro de la historia. Al principio ensayábamos con sillas vacías y cada una tenía un cartelito con el nombre de un personaje”, detalla el actor. “Toda la gente del público para mí es un personaje de esta historia”, apuesta. Y asegura que, aunque parezca un monólogo, quienes están mirando lo acompañan en la escena. ”Según qué público tenga, la obra cambia mucho”, compara Salazar.

Una mirada sobre la adolescencia y los microrracismos

A.K.A. (also known as) trata sobre el racismo y la discriminación social, una problemática que, coinciden Salazar, Meyer y la directora Montse Rodríguez Clusella, atraviesa la sociedad española. Y que podemos traer también a estas pampas, cambiando el motivo de la discriminación. “Como sociedad pensamos que ya no tenemos este problema o que estamos trabajando mucho en ello, pero estoy harto de entrar en el metro, que entre también alguien marroquí y que una señora aferre el bolso”, dispara Salazar. ”El racismo no es simplemente insultar a una persona por ser de fuera: hay microrracismos que no nos damos cuenta que tenemos incorporados.”

Meyer escribió el guión en una noche y, como no tenían sala ni fecha de estreno, pudieron trabajar la puesta hasta los mínimos detalles y la interpretación del protagonista en distintas edades. “Queríamos que cuando fuera adolescente tuviera una energía diferente. Recuerdo trabajar eso durante un mes y medio sin texto, simplemente pensando cómo andaba este chico con 15 años, cómo hablaba con sus padres o sus colegas, cómo le colgaban los brazos”, enumera.

¿Qué tan diferente fue su adolescencia de la que cuenta a través de Carlos? “¡Mi primera novia se llamaba como la de la obra!”, ríe. Y amplía: “Fue muy parecido, sobre todo en la relación con los padres. Recuerdo que yo intentaba que fuera nula”, estalla. “Todo el rato que podía estaba fuera de casa, intentaba llegar cuando mis padres estuvieran durmiendo. Creía que ésa era mi propia identidad”, confiesa a la distancia.

La obra tuvo gran éxito en el off cuando estrenó, y ya realizó 180 funciones por toda España y recibió varios premios. Pero ésta es la primera vez que cruzará las fronteras ibéricas. “La verdad es que estoy un poco acojonao”, reconoce bromeando. “Todo el teatro que nos llega de Argentina si puedo lo voy a ver y me flipa. Entonces las expectativas están muy altas, porque todo lo que he visto de allá me ha alucinado, y quiero estar a la altura”, propone Salazar. Y asegura que los cuatro días que pasará en Buenos Aires va a saber aprovecharlos muy bien: “Ya tengo la agenda montada. Tengo unos amigos allí, ya he hablado con ellos. Me van a adoptar y a sacar de paseo”, se despide ansioso por viajar.

* A.K.A. (also known as) tendrá funciones el miércoles 5/2 a las 21 y el jueves 6/2 a las 22 en Timbre4, México 3554.

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