Acreedores externos investigan posibles maniobras de evasión y lavado

Sospechas sobre Vicentin y el vínculo con Glencore

Acreedores anotados en la convocatoria indagan en "grandes operaciones en el exterior hechas a través de firmas vinculadas". 
Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin.Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin.Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin.Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin.Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin.
Sede central de Glencore en Baar, Suiza. Bajo la lupa de los acreedores de Vicentin. 

Vicentin está siendo investigada por acreedores extranjeros que sospechan una maniobra de evasión impositiva y/o lavado de activos a través de paraísos fiscales. La empresa cerealera se presentó en convocatoria de acreedores en un juzgado santafesino la semana pasada. “Claramente estamos ante un esquema de evasión o lavado. Nuestros clientes son acreedores extranjeros de Vicentin SAIC, Argentina y nos han encomendado una investigación para determinar la factibilidad de iniciar acciones judiciales contra esta sociedad o el grupo económico en el exterior, sabiendo de antemano que en la Argentina todo reclamo será prácticamente inviable,” explicó el abogado Mariano Moyano de Moyano y Asociados, un estudio con oficinas en Buenos Aires, Asunción y Miami.

Según explicó el letrado, Vicentin SAIC, el principal deudor es una sociedad dentro de un grupo económico que integran Molinos Agro SA, VFG Inversiones y Actividades Especiales SA, Molinos Overseas Commodities SA, Vicentin SA Sucursal Uruguay, Vicentin Paraguay SA y Renova SA, además de los campos, viñedos y demás sociedades.

En el caso de Renova SA, los accionistas son Vicentin Paraguay SA y Oleaginosa Moreno Hermanos SA, siendo esta última propiedad de Glencore Grain Hamilton Ltd., una offshore con sede Bermudas, explicó el letrado.

A principios de diciembre 2019, el grupo Vicentín informó que entró en un proceso de reestructuración de pagos por estrés financiero, al entrar en cesación de pagos con una deuda bancaria y comercial total de poco más de $1300 millones de dólares. De esa deuda bancaria $18.000 millones corresponden al crédito otorgado por el Banco Nación, bajo la conducción de Javier González Fraga, préstamo que violaría la normativa bancaria, ya que superaba el límite máximo de 20 por cientro del patrimonio disponible de la entidad.

“Lo que nos llamó mucho la atención es que las deudas las tomaba Vicentin SAIC, ya sea con el sistema bancario argentino, sobre todo el Banco Nación, ya sea con acreedores en el exterior, la mayoría bancos. Pero las grandes operaciones de exportación se hacían, y aun hoy se hacen, con sociedades vinculadas como Renova SA y Vicentin Paraguay SA. En el caso de Vicentin Paraguay, maneja el 15 por ciento de la exportación total sojera de Paraguay, y en el año 2018 exportó 652.700 toneladas, que vendió a cerca de 200 millones de dólares,” dijo el abogado.

Sin embargo, según el letrado, Vicentin Paraguay SA no figura dentro de los 500 mayores contribuyentes en el Paraguay. Las sojeras, explicó, no pagan impuestos sobre exportaciones ni retenciones en Paraguay, ni siquiera el IVA de los productos exportados. Solamente pagan impuesto a la renta, que es el equivalente argentino al impuesto a las ganancias.

Argentina es el principal comprador de soja paraguaya. Actualmente el 65 por ciento de la producción paraguaya llega a este país en forma de granos a molinos y procesadoras que los reconvierte en harina y aceite para ser reexportados. Vicentin Paraguay encabeza a los sojeros paraguayos que exportan a la Argentina con un 15 por ciento del total.

“El caso de Vicentin Paraguay, es muy llamativo, por no decir sospechoso. En Paraguay no tienen activos, ni fábricas, ni casi oficinas, y son el segundo exportador de soja. Estamos investigando el perfil bancario de Vicentin Paraguay para ver si coincide con el nivel de facturación. Ya sabemos que su nivel tributario no coincide,” dijo el abogado que representa a acreedores extranjeros.

¿Entonces, es posible que se haya producido un vaciamiento de Vicentin SAIC para eludir el pago de los créditos bancarios, a través de triangulaciones con Bermuda y Paraguay?

“Creemos que los dividendos de Renova SA., y también de otras sociedades del grupo, fueron remitidas al exterior. En el caso de Renova, a los efectos de simular operaciones de su controlante Vicentin Paraguay haciendo pasar soja argentina como paraguaya para eximirse de pagar impuestos. Renova SA se presenta como una planta trituradora de soja, lo cual es cierto. Pero es llamativo que solo Vicentin SAIC tiene problemas financieros, y que esa situación no repercuta de manera visible en el conglomerado o grupo económico,” dijo Moyano

“Claramente no conocemos todas las ramificaciones de la maniobra pero por lo pronto, esto ya nos lleva a Bermudas, con Glencore, que acaba de adquirir más acciones de Vicentin en Renova SA., y los dividendos de Renova vinieron supuestamente de accionistas de Vicentin Family Group. Glencore es una empresa multinacional y tiene offshore por todos lados.”

Página/12 intentó comunicarse para esta nota con autoridades de Vicentin en Buenos Aires y San Lorenzo y con su agencia de prensa, pero diversos llamados, mensajes y correos electrónicos no fueron contestados.

Glencore ya tiene una causa penal por lavado de dinero en Argentina. La multinacional opera el megaproyecto minero Bajo de la Alumbrera en el noroeste de Catamarca, cuyos derechos de explotación pertenecen a la provincia de Catamarca, la Universidad Nacional de Tucumán y el estado nacional. Glencore, que produce unas 100 mil toneladas de bronce y 300 mil onzas de oro al año en esa mina, fue acusada de desviar las ganancias a paraísos fiscales por el fiscal federal Gustavo Gómez.

Así dice un texto de abril de 2018 de la periodista bahiense Sandra Crucinelli, miembro del equipo Paradise Papers, la investigación global llevada adelante por el Consorcio de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitungel con la participación de Página/12.

Según los Paradise Papers, Glencore tiene una estructura corporativa controlada de manera indirecta a través de más de 15 holdings ubicados en paraísos fiscales, entre los que están Glencore SA Holdings Ltd., y Glencore Finance Ltd. en Bermudas, Glencore South America Ltd. en Islas Caiman,, Colon Worldwide Business en Panamá, La Alumbrera Ltd. en Antigua, Glencore Investment en Dubái y Zabax Holding Ltd. y Glencore International en Suiza.

Para el fiscal Gómez, “claramente el montaje de una red de sociedades offshore tiene como fin último obtener utilidades dificultando el establecimiento de una línea de responsabilidad civil o penal entre la afiliada y la casa matriz”.

Además de su actividad minera y de su sociedad con Vicentin, Glencore opera los puertos de Rosario, Bahía Blanca, Necochea y maneja molinos, acopios y fábricas de biodiesel en distintos puntos del país. En marzo del año pasado, directivos de la firma se reunieron con Maurico Macri durante la visita del entonces presidente a Holanda, según el programa publicado por la agencia oficial Telam. No se informó de qué hablaron.

@santiodonnell

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