Se va de un extremo al otro, pero Salta no está lista 

Padres piden la vuelta a clases, para docentes y la izquierda no se puede 

El regreso a las clases presenciales se reconfirmó para el 1 de marzo después de que el COE aprobara el Plan jurisdiccional de retorno a las aulas.

El regreso a la presencialidad en las escuelas de la provincia de Salta sigue siendo un tema controversial. Si bien el gobierno salteño ya presentó el Plan jurisdiccional de retorno a clases presenciales para los distintos niveles educativos de la provincia aprobado por el Comité Operativo de Emergencia (COE), hay distintas posturas frente al inicio del ciclo lectivo en las aulas confirmado para el 1 de marzo. 

Por un lado, los gremios docentes que conforman la Mesa Intergremial aseguran que se comenzó tarde con el plan de retorno; en otro extremo está el sector de los Docentes Autoconvocados. En este grupo, que se subdividió en dos, uno indicó que en Salta no están dadas las condiciones para el regreso; el otro, directamente aseguró que no iniciará las clases, sean presenciales o virtuales, si no se cumple con un pliego de reclamos. 

A las diferentes posturas se sumaron las madres y padres autoconvocados que exigen que el regreso se dé sin tanta severidad. Roque Rueda, uno de los padres que se manifestó ayer por la tarde en el Colegio Nacional de la Capital, sostuvo que no les parece que deba existir "tanta restricción" desde el 1 de marzo. "Si bien la apertura es mayor, sigue habiendo restricciones que no vemos cómo se justifican", agregó.

De acuerdo al Plan que dio a conocer el Ministerio de Educación de Salta, los lineamientos generales describen una metodología bimodal, con una modificación en el horario de entrada y salidas para los turnos, como también la diferencia en la asistencia presencial de los estudiantes, que será de acuerdo a su año de cursada.

Para eso, se establecerán grupos reducidos de al menos 10 alumnos que concurrirán al establecimiento dos o tres veces a la semana, dependiendo de la matrícula en cada curso. Este punto es el más cuestionado por los padres y madres, que indican que "no ven cómo de esa manera se vaya a cumplir con el ciclo 2021", y el saldo que aún queda de 2020. 

Sostienen que de esa forma no se está garantizando "un servicio escolar suficiente". En ese sentido, Ruedas aseguró que se corre peligro de perder un segundo año de estudio, porque "se proponen cuestiones que parecen razobles en el papel, pero se pone en peligro a nuestros hijos", alertó.

"No experimenten con nuestros chicos y sigan los modelos internacionales en donde las escuelas han estado abiertas y sólo se han cerrado los focos donde se detectó una propagación del virus", añadió. Por eso, exigió al gobierno salteño que abra a una presencialidad más plena y añadió que si se empiezan a notar los focos de contagio, "se actúa en consecuencia y no preventivamente". "Pedimos que no exageren preventivamente", agregó. 

No se regresa 

En la vereda del frente está una rama de los Docentes Autoconvocados del departamento Capital que sostienen que si no se cumple con un pliego de reclamos aprobados en la asamblea del jueves 4, no comenzarán las clases presenciales ni virtuales. Ya convocaron a una asamblea departamental para el sábado 20, y una provincial para el 27 de febrero. 

E hicieron un llamado al otro sector de Autoconvocados, representados por Silvia Di Piazza, a que se sumen al próximo encuentro de Capital. También se realizaron asambleas en el departamento de Orán, donde se unieron al no regreso a las aulas si no se cumple con los pedidos.

Entre las principales exigencias, se pide que el salario para este año tenga una base de $54 mil, en coincidencia con el actual precio de la canasta familiar. En la primera reunión sobre las paritarias que los gremios mantuvieron hace una semana con los ministros de Economía, Roberto Dib Ashur, y de Educación, Matías Cánepa, se presentó una primera oferta salarial. 

El acuerdo del año pasado consistía en un 30% de aumento al básico hasta junio y con la obligatoriedad de emprender el segundo acuerdo desde julio para los meses restantes. Sin embargo, las negociaciones se suspendieron por la pandemia, por lo que aún queda por saldar la paritaria 2020. 

Al pliego de los Autoconvocados se sumó la exigencia de la conectividad y los dispositivos tecnológicos. De acuerdo a lo que se pudo recabar, un 30% de los estudiantes salteños de los distintos niveles educativos no pudo establecer ningún tipo de conexión con sus docentes debido a que no cuentan con los insumos. Sin embargo, la secretaria de Gestión Educativa del Ministerio de Educación, Roxana Celeste Dib, afirmó que se tratará de usar menos la conectividad recurriendo a cartillas que serán entregadas cuando los alumnos asistan a a las escuelas. 

Los docentes también piden respeto por la jornada laboral, un régimen anual de titularizaciones y más cargos para docentes y maestranzas. A las demandas sumaron la necesidad de que el gobierno impulse un subsidio de $30 mil al docente desocupado, que se designen docentes recuperadores y que las suplencias por los maestros que no podrán asistir a las aulas por ser personas de riesgo, se cubran con docentes sin trabajo y respetando el cuadro de puntaje. 

Distintos, pero juntos

El planteo fue acompañado por un sector del Partido Obrero (PO) de Salta, que difundió una declaración expresando apoyo "a la lucha docente por el no inicio de las clases presenciales" porque "nuestra salud y nuestra vida depende de ello". En ese sentido, la dirigenta Gabriela Jorge informó ante Salta/12 que sacaron una campaña dirigida a la población en la que plantean que las clases, en sus dos formatos, no deben iniciarse "por la situación epidemiológica, donde el gobierno no garantiza el testeo masivo (a la docencia) y los hospitales están vaciados". 

Agregó que no hay personal de maestranza para la totalidad de las escuelas de Salta y las condiciones edilicias siguen siendo un gran problema. En la última conferencia de prensa del Ministerio de Educación se informó que sus autoridades se encuentran recorriendo los edificios educativos que se encuentran en refacción.

"Pensar una vuelta a la presencialidad es un acto criminal", expresó Jorge al tiempo que sostuvo que el gobierno de Gustavo Sáenz sólo intenta responder al ala empresarial que busca reactivar la economía cuanto antes. 

"Esto se da en una provincia donde hemos tenido crisis sanitarias, y en donde los Autoconvocados han hecho campañas de donación" para sobrellevar el contexto sanitario en distintas localidades, como Orán y Colonia Santa Rosa, añadió Jorge. Dijo que el PO se pondrá a disposición de la lucha docente y emprenderá asambleas barriales para discutir con los ciudadanos salteños. 

La otra ala del PO también aseguró que en el territorio provincial no se garantizaron las condiciones básicas como el acceso al agua y el personal. "Faltan 1600 ordenanzas porque hay quienes se fueron jubilando desde hace tres años y esos cargos no se renuevan", indicó el diputado provincial Claudio Del Plá.

A ese número, sumó 700 cargos más para el área administrativa. "Son números oficiales que no se quisieron incluir dentro del presupuesto 2021", afirmó el legislador. También hizo referencia a la necesidad de contratación de docentes recuperadores y suplementarios porque "es la única manera de tener enseñanzas presenciales". 

Sin embargo, dijo que no ve que el gobierno provincial tenga la intención de hacerlo. "Por eso los docentes van a ir con un plan de lucha y si no se avanza, no iniciarán el ciclo lectivo y es claro que hay una responsabilidad del gobierno porque los docentes no quieren a ir a una nueva aventura en términos sanitarios y a un nuevo fracaso pedagógico", subrayó. 

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