Rock para mis amigos, Vol. 3

1974

El lugar donde comenzó todo para Makaroff discográficamente hablando fue en esta antología de Talent, el sello al que se mudó Jorge Álvarez luego de Mandioca, desde la que asoman Sergio y Eduardo Makaroff con su “Rock del Ascensor”, grabado con Charly García al piano, David Lebón en guitarra y Billy Bond y Nito Mestre en coros. Compuesto principalmente por Sergio –aunque incluyó a su hermano en la autoría, por esas cosas de Lennon-McCartney–, nació a partir de unos primeros versos escritos por su amigo Goyo Aráoz Alfaro, un guitarrista y compositor que terminaría sus días en un hospicio. Versionado luego por Tequila y por Los Rodríguez, Sergio recuerda que estrenaron el tema a dúo con Eduardo haciendo de teloneros para Sui Generis.

Rico y famoso

1998

Después de pasar por tres discográficas y sacar dos discos, su mejor momento en España llegó cuando dejó de beber y drogarse, y –después de una década en blanco– renació de sus cenizas para componer los temas que terminarían publicados en los dos discos que grabó para el sello Dro, el mismo que Los Rodríguez, una movida realizada por Alejo Stivel, aunque en realidad la producción recayó más sobre su hermano Eduardo y Ariel Rot. El primero, Un hombre feo, fue el más exitoso, con hits como “Tranqui, Tronqui” y maravillas como “No tengo novia”, y el segundo es el más atesorable, con una nueva versión de “Loco por ti” y la balada que lo bautiza, donde Makaroff ironiza tiernamente sobre las desventajas de esa fama que creía haber alcanzado.

Número uno

2008

Lleno de hermosas canciones como el reggae “Más que antes” o el proto-hit “Como un condenado”, se trata del primer disco de un capítulo independiente que dura hasta el día de hoy, una serie de trabajos autoproducidos, y grabados principalmente por un pequeño equipo que se repite, que incluye al productor (y dueño del estudio) José Nortes, su compinche Ariel Rot y el bajista Candy Caramelo. En realidad, el comienzo de la autoproducción fue con el disco anterior, Makaroff (2002), hogar del indispensable y melancólico “A lo lejos”. Pero terminaría editado por un sello independiente –de personajes como Gran Wyoming y Javier Krahe– que nunca lo promovió ni distribuyó como había prometido. Aprendió la lección, y a partir de entonces pasó a hacer todo por su cuenta.

Desastre con patas

2021

Bohemio y soñador, Makaroff confiesa imaginarse un nuevo disco recién cuando puede reunir quince temas con los que esté satisfecho. Le tomó más media década llegar a su flamante opus, que contiene una maravilla titulada “Canciones”, que anticipó con su guitarra por las redes al comienzo de la pandemia y fue un soplo de auténtico aire fresco para los que tuvieron la suerte de escucharlo: “Ya que el mundo es sumamente extraño/ necesito canciones para empezar”. Eso sí, consciente de que la vida es corta desde sus 70 años (a no asustarse, que está en forma: hace 550 abdominales dos días por semana), promete no tomarse tanto tiempo para el siguiente: ya tiene el repertorio listo, y también el título: Hippies en pelotas.  

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Este recuadro sobre los discos de Sergio Makaroff comienza en la Nota de Tapa.