VISITA GUIADA
Artistas y galeristas arrojan algunas pistas para no perderse entre los stands de arteBA, que se puede visitar en la Rural hasta este domingo, en busca de las gemas queer.

HACHE

Sin título (Santiago García Sáenz, 1976)

Santiago García Sáenz fue la oveja negra de una familia ultra católica de Barrio Norte. También fue íntimo de Liliana Maresca y José Garófalo, y se lo conoce más que nada por un cuerpo de obras pictóricas de corte místico-religioso, que puede ser leído como un enorme friso onírico latinoamericano en el que los temas bíblicos se actualizan a fuerza de un surrealismo muchas veces naif. Así es cómo una espesa vegetación tropical irrumpe en plena ciudad o es posible toparse con un Jesús desahuciado en el corazón de Wall Street. Este año la galería Hache preparó para la feria una selección de veintitrés -entre cientos- de sus dibujos producidos entre 1975 y 1981. Son obras de pequeño formato en tinta, acuarela y lápiz, y muchos salieron a la luz después de su muerte, en 2006. Se pueden rastrear en ellos pistas de un mundo íntimo y político con referencias al contexto opresivo en el que fueron realizados, la dictadura. También aparecen en forma de parodia o tragedia grandes postales de la historia nacional como la Revolución de Mayo. “Sin identificarse demasiado con los estereotipos fáciles de cualquier relato (‘gay’, ‘persona que vive con HIV’, ‘familia patricia’, ‘educación católica’) García Sáenz hizo de todo eso un gran collage vital, y manifestó su interés por algo totalmente propio, el dolor humano que se reconforta en lo versátil, lo profano, lo mestizo y lo popular”, acota Silvina Pirraglia, directora de Hache, en cuyo stand también se pueden ver obras de Dani Umpi y de la muestra “Growing Sideways”, collages con los que Catalina Schliebener desmonta las fantasías animadas y animales de Disney.


UV ESTUDIOS

“Spyder” (Básica TV, 2017)

“Cuando me preguntan si estoy haciendo arte político me descoloca. La respuesta es: estoy haciendo arte, por ende es político. Nos pasa algo así cuando preguntan si los artistas de la galería son queer. El universo gay está super presente en UV pero la actitud verdaderamente queer está en la no definición y ésta incluye rechazar la pregunta de si esta obra tiene impronta gay o no. Muchas feministas critican: ‘¡Uy, una galería en la que hay una sola mina rodeada de tipos!’. Pero los tipos que me rodean son todos putos con tacos. ¿Los definen sus genitales? No tenemos un statement. Somos un grupo de artistas jóvenes que trabajan juntos y viven juntos, y rompemos más de una categoría”. La que habla es Violeta Mansilla, al frente de UV Estudios, el espacio de arte que trajo a la feria a Básica TV, el colectivo uruguayo que conforman Luciano Demarco, Guzmán Paz y Emilio Bianchic. Las básicas trabajan con video, fotografía y Photoshop en exceso. Sus creaciones se nutren de imágenes publicitarias, del universo local (de locas) y de las imágenes perdidas en Internet de las que nadie reclama copyright. “Bottoms Up!” es un video cuyo título juega con las denominaciones de activo y pasivo en inglés: “Nos tiramos en unos paracaídas después de algunas clases. El instructor va enganchado literalmente atrás nuestro. La obra satiriza la primera vez que tenés sexo anal. Al final lo coronamos con glamur: caemos a tierra, sacamos una botella de champán, la abrimos con una espada y brindamos”, relatan las básicas.


EL PELELE 

El Pelele, 2016

El Pelele es un personaje, alterego de un artista cordobés de 23 años, que expone en la galería El Gran Vidrio el video “Amamanta”, las series “Hijos” y “Armas”, y “Dos”: “Mi personaje -cuenta El Pelele- es por momentos asexuado, por momentos hipersexual, y eso se ve plasmado en la serie ‘Hijos’: son esbozos de divinidades o seres con sus equilibrios particulares y únicos entre el rosa y el azul, entre forma y deformidad”.


IMAGEN GALERÍA

Mauricio Poblete como chola

El mendocino Mauricio Poblete, de Imagen Galería, se pasea por la feria lookeado como Chola. Mientras en el stand hay registros de la misma performance. ¿Cómo se llama la obra? American Beauty. “Nací en Mendoza pero mi familia viene de Bolivia”, dice Mauricio Poblete mientras realiza una acción adentro de una caja llena de papas fritas industriales. ¿Y por qué papas? “Una danza ancestral en caja. Es danzar sobre el capitalismo preguntándome: ¿soy gay, soy mestizo, soy transformista o soy todo eso? Las papas están en el centro de la historia latinoamericana. Eran la base de la alimentación de muchos pueblos originarios, fueron despreciadas por los colonizadores que pensaban que era el fruto del diablo y después terminaron siendo el ingrediente de la tortilla española. Voy a estar accionando sobre las papas fritas de marca, emblema del capitalismo chatarra.”


BUM

“Erección obediente” (W. Andrade, 2015)

“Este año presentamos obras de Franco Mehlhose y Walter Andrade que abordan una revisión sobre las representaciones visuales que construyen miradas estrechas sobre el deseo y el género”, relata Rodrigo Barcos, director de la platense galería BÚM. Las obras de Franco Mehlhose tienen referencias al artdecó y a la arquitectura salomónica de los años 30 del interior de la provincia de Buenos Aires y las obras de Walter son instalaciones, dispositivos que pretenden desestabilizar las mismas imágenes que muestran. La obra de Mehlhose consiste en un díptico: fotos de bananas de cerámica envueltas en fundas hechas a mano de raso rosa. El resultado es, como lo describe Mehlhose, una aparente contradicción entre formas y texturas asociadas a los prototipos de lo masculino y lo femenino. “Busco hacer un mix que incluye lo vegetal con lo manufacturado, la textura fría y tiesa de la cerámica con la de la fruta, la rigidez versus la textura de la seda -dice Mehlhose-. Esta obra quisiera ser deudora de Andy Warhol. Lo queer en mi obra no es una declaración o una decisión. Las decisiones que sí tomo de antemano son las formales: determinados materiales y ejes de investigación como el arte decorativo”.


GOMERO 

“Gomero” (Osías Yanov, 2016)

“Gomero”, es una videoinstalación de Osías Yanov, que consiste en tres minutos y medio de loop. Se puede ver en ArteBA en la sección Dixit. Muestra a un grupo de drags experimentar transformaciones en vínculo con otros elementos. Yanov la presenta así: “Para medir el humor de una ciudad hay que ir a los espacios donde emerge ‘lo raro’. Los shows drag queen son para mí un índice Big Mac, un indicativo para entender en qué parámetros se está moviendo una comunidad, cómo canalizan sus miedos y deseos. Por ejemplo las similitudes o diferencias entre maquillajes drag pueden indicarnos el nivel de integración global de una localidad, su acceso a internet, su machismo. En este trabajo desarticulo esos elementos presentes en lxs drags (pelucas, uñas, maquillaje) para leer los usos del cuerpo”.

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