El Gobierno dispuso una asignación mensual de 3200 millones de pesos para el primer trimestre de 2022 en concepto de subsidios al transporte público automotor de pasajeros urbano y suburbano en el interior del país con el objetivo de "mantener la sustentabilidad" de las empresas del sector. El monto implica un incremento del 40 por ciento respecto de los valores del año pasado. La medida se formalizó mediante la resolución 82/2022 del Ministerio de Transporte y fue publicada en el Boletín Oficial. Son recursos provenientes del Fondo de Compensación al Transporte Público, que está operativo desde comienzos del 2021.

La suba del fondeo del Estado nacional había sido anticipada por el ministro de Transporte, Alexis Guerrera, en la reunión del último viernes de gobernadores del Norte Grande. A su vez, esos mandatarios manifestaron su apoyo a la decisión de Nación de transferir a la Ciudad de Buenos Aires el manejo de las tarifas y los subsidios de las 32 líneas de colectivos con recorrido dentro del territorio del distrito. Esa puja con la administración de Horacio Rodríguez Larreta es el trasfondo de la actual medida.

Subsidios

La resolución estableció la distribución del "Fondo de Compensación al transporte público de pasajeros por automotor urbano y suburbano del interior del país" en un monto mensual de 3.200 millones de pesos para el trimestre enero-marzo, totalizando la suma de 9.600 millones de pesos para todo el período.

El Fondo tiene como fin "compensar los desequilibrios financieros de las empresas que operan en la actividad". Para comenzar a cobrar el dinero que puso a disposición el Estado nacional, se deberán firmar convenios entre Transporte y cada provincia o municipio que reciba la asistencia económica, que a su vez transferirá los montos a cada una de las empresas de su jurisdicción. Además, la normativa fija que las provincias y los municipios deberán suscribir, conjuntamente con las empresas de transporte bajo sus jurisdicciones, la adhesión e implementación del sistema SUBE.

La norma también obliga a las jurisdicciones beneficiarias a continuar aportando al sistema de transporte de pasajeros urbanos y suburbanos por automotor como mínimo un monto que mantenga la proporción que se hubiera verificado por los aportes correspondientes a 2021 frente a los aportes girados por el Estado Nacional.

El diputado nacional del Frente de Todos por Entre Ríos Marcelo Casaretto dijo en su cuenta de Twitter que "el objetivo es llegar a 46 mil millones de pesos en el año, un 70 por ciento más que los 27 mil millones de pesos de 2021". "El año pasado presenté el proyecto de ley respaldado por los gobernadores y luego incluimos ese monto en el Presupuesto 2022, que fue rechazado por la oposición. Ahora el presidente Alberto Fernández dispone sacar este aumento por resolución, haciendo un país federal", amplió.

Después del sector energético, el transporte es el mayor demandante de subsidios por parte del Estado nacional, tanto en colectivos y ómnibus de corta, media y larga distancia como en ferrocarriles y transporte aéreo.

Tensión con CABA

Al frente del apoyo provincial a la Nación en relación a la disputa con la CABA se puso el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. "Estamos de acuerdo con el planteo del gobierno nacional para lograr más equidad. La ciudad de Buenos Aires tiene 32 líneas dentro de su perímetro y tiene subsidio nacional. Hasta el 2018, en el gobierno de Mauricio Macri, se les pagaba 42 por ciento de subsidios, mientras que hoy se paga un 81 por ciento en las 32 unidades de CABA. Además, de las 242 líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el 91 por ciento las subsidia la provincia de Buenos Aires", indicó.

"La ciudad de Buenos Aires contribuye menos, paga menos subsidios y tiene la tarifa más baja del país, en 18 pesos. En el norte, la tarifa promedio es de 50 pesos. Hay una profunda asimetría en la tarifa de servicios y de transporte de pasajeros. No queremos ser furgón de cola ni convidados de piedra", agregó Capitanich.

En cambio, desde el gobierno porteño responden que "la ciudad de Buenos Aires es la más perjudicada en la asignación de recursos de Coparticipación Federal en función de su aporte a la actividad económica global".