Desde Lima

Siete policías murieron este sábado en una emboscada en una zona montañosa donde opera una columna disidente de Sendero Luminoso y hay una importante presencia del narcotráfico. Hubo un sobreviviente. Las autoridades han responsabilizado del ataque a este grupo remanente del senderismo, que hace más de dos décadas rompió con esa organización, cuando el grupo maoísta, derrotado, decidió deponer las armas. Se trata del ahora autodenominado Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP), que opera con unos 150 miembros armados en una zona entre los Andes y la Amazonia, al sureste de Lima, conocida como El Vraem (Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro). Estudiosos del senderismo, expertos en narcotráfico y autoridades, coinciden en que el MPCP opera en estrecha alianza con narcotraficantes de la zona, dándoles protección armada. Esta zona se ha convertido en la principal región productora de coca en el país.

Emboscada

La emboscada ocurrió en el distrito de Pichari, en la región Cusco, cuando una patrulla de la policía había salido de la comisaría del poblado Natividad. De acuerdo a un comunicado del Ministerio del Interior, los policías fueron emboscados cuando cumplían “labores propias de su función”. Información publicada por medios locales señala que la patrulla, integrada por un capitán y siete suboficiales, había partido en la mañana del sábado de Natividad con dirección a Puerto Cocos, donde hay criaderos de peces de río, para comprar comida para el almuerzo. Iban en una camioneta. A 20 minutos de Puerto Cocos el vehículo fue atacado con ráfagas de fusiles y granadas desde la densa vegetación al lado de la pista de tierra.

En el ataque murieron los siete suboficiales, solo sobrevivió el jefe de la patrulla, el capitán Erwin Mego, quien recibió un disparo en la espalda y tiene múltiples heridas por esquirlas. Fue trasladado a Lima, donde quedó internado en el Hospital de la Policía. Se informó que su estado es estable. Los atacantes lo habrían dado por muerto. La camioneta fue encontrada volcada al lado del cerro de tupida vegetación que bordea el camino. El conductor tenía un disparo en la cabeza. Tres de los policías muertos fueron hallados dentro del vehículo, los otros cuatro tendidos en la pista. Citando una fuente que llegó al lugar de la emboscada poco después de la matanza, el diario La República señaló que “varios tenían disparos en la cabeza, quiere decir que remataron a los heridos”. Los atacantes se llevaron los fusiles AKM de los policías.

Reacción oficial

El Ministerio del Interior informó que se ha organizado un operativo conjunto de la policía y el ejército “para la identificación, ubicación y captura de los responsables”. Versiones periodísticas que citan fuentes policiales señalan a Grimaldo Quispe Huamaní, alias “Chato Mendoza”, como el jefe de la columna de los disidentes senderistas que emboscó a la patrulla de la policía.

Este es el ataque de mayor envergadura en El Vraem desde mayo de 2021, cuando 14 civiles fueron asesinados en una acción atribuida por las autoridades al MPCP. Ese ataque se realizó en medio de la campaña electoral entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori y fue utilizado por el equipo de campaña de la hija del exdictador Alberto Fujimori, y buena parte de los medios, para atacar a Castillo vinculándolo con los herederos de Sendero. Un ataque permanente de la derecha contra el expresidente para desacreditarlo. Eso género dudas sobre la autoría y las intenciones de esa matanza.

En agosto de 2022, en el gobierno de Castillo, el ejército realizó uno de los mayores operativos contra la columna de exsenderistas en El Vraem. El objetivo era capturar al jefe del Militarizado Partido Comunista del Perú, Víctor Quispe Palomino, camarada José. Por primera vez, las fuerzas de seguridad lograron ingresar al campamento principal de José, pero el líder del MPCP logró escapar. La emboscada en la que han muerto siete policías es el primer ataque de importancia de este grupo armado desde ese operativo militar que estuvo cerca de capturar a su jefe.

Víctor Quispe Palomino y sus hermanos estuvieron al lado de Abimael Guzmán, el fallecido fundador y líder de Sendero Luminoso, desde que este grupo comenzó sus acciones armadas en 1980. Después de la captura de Guzmán en septiembre de 1992, el líder senderista negoció un acuerdo con el régimen de Fujimori y llamó a sus seguidores a dejar las armas. A cambio recibió beneficios en el penal militar en el que cumplía cadena perpetua. Sin embargo, columnas senderistas siguieron operando al mando de Oscar Ramírez, alias Feliciano. Capturado en 1999, una vez en prisión Feliciano se sumó a la posición de Guzmán de dejar las armas. Atrincherados en la agreste zona del Vraem, los hermanos Quispe Palomino acusaron a Abimael Guzmán y a la dirigencia de Sendero de traidores, se rebautizaron como Militarizado Partido Comunista del Perú y decidieron continuar su llamada “guerra popular”. Desde entonces, bajo la dirección de José, es la última columna de lo que fue Sendero que sigue en actividad. Se ha denunciado que el MPCP actúa de la mano con el narcotráfico. Pero mantienen la retórica senderista. Sus acciones están limitadas a la región cocalera del Vraem, sin proyección para ir más allá.