En un contexto de creciente polarización política y discursos de odio, hacedores culturales de La Rioja han decidido tomar acción y unirse en defensa de la cultura, la educación pública y los derechos humanos. Cerca de 150 artistas y gestores culturales han suscrito un documento que expresa su preocupación y han convocado a una asamblea abierta que se llevará a cabo este domingo a las 20 hs. en Pares social lab, ubicado en San Nicolas de Bari 925.

El documento, firmado por ciudadanos y ciudadanas de todas las culturas, destaca su preocupación por la reciente aparición de discursos que reivindican la dictadura y que, en consecuencia, minimizan la gravedad de los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante ese período. Los hacedores culturales consideran que esto atenta contra los valores fundamentales de la democracia, que se basa en la convivencia pacífica, la justicia social y la igualdad de derechos para todos y todas.

Además, el documento hace hincapié en la importancia de preservar los derechos a la educación, la salud, la cultura y el trabajo, así como de garantizar la accesibilidad cultural y el sistema jubilatorio. Se manifiestan en contra de las cesantías masivas, los encarcelamientos sin causa y la violencia hacia las identidades de género, los feminismos, los pueblos indígenas y las identidades culturales de los barrios, señalando que estos sectores son especialmente vulnerables debido a la concentración de capital cultural.

Los hacedores culturales de La Rioja hacen un llamado a una profunda transformación cultural en todo el país y en la provincia, con el objetivo de promover una sociedad más inclusiva y justa. En este contexto, han dejado claro que no votarán por Javier Milei, quien ha propuesto el cierre del Ministerio de Cultura y de los institutos nacionales relacionados con la cultura, poniendo en riesgo no solo los puestos de trabajo de trabajadores y trabajadoras del Estado, sino también las políticas públicas especializadas que benefician a millones de familias.

Además, expresan su preocupación por la visión de Milei sobre la educación pública, la cual ven como una amenaza para la educación en las zonas más vulnerables de la sociedad y como una concepción alejada de los derechos humanos que el Estado suele garantizar. En este sentido, reafirman su compromiso en la defensa de la cultura, la educación y los derechos fundamentales en un momento crucial de la historia argentina.