Cristina Kirchner en Hurlingham
“No me interesa tocar timbres sino cabezas”
Durante un encendido discurso previo al acto del próximo lunes en Racing, la ex mandataria y candidata a senadora de Unidad Ciudadana por Buenos Aires convocó a todos los sectores de la oposición a “poner un límite al vaciamiento de los bolsillos de los argentinos”, denunció que la alianza gobernante “está hipotecando al país” y convocó a la militancia a ser “generosos e inteligentes para expresar el rechazo a este modelo”.
La ex presidenta sigue de campaña por el ConurbanoLa ex presidenta sigue de campaña por el ConurbanoLa ex presidenta sigue de campaña por el ConurbanoLa ex presidenta sigue de campaña por el ConurbanoLa ex presidenta sigue de campaña por el Conurbano
La ex presidenta sigue de campaña por el Conurbano 
Imagen: Gentileza Unidad Ciudadana

Cristina Kirchner, quien fue precedida en el uso de la palabra por el intendente Juan Zabaleta, a quien reivindicó por haber apoyado en las PASO a Unidad Ciudadana a pesar de haber respaldado originalmente la candidatura del ex ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, denunció “el decálogo de las mentiras del macrismo” y preguntó a los militantes presentes si recordaban cuál había sido uno de los argumentos que utilizó la actual administración para aplicar el primer tarifazo. Ella misma respondió que fue que “se estaba acabando la energía, que estábamos al borde del colapso (…) y resulta que hace pocos días el Ministerio de Energía, que está comandado por Shell (por su actual titular, Juan José Aranguren, ex Ceo de la compañía anglo holandesa), informó que en 18 meses de gestión el país había importado más petróleo que en mis ocho años de gestión”.

“Era mentira que no había energía, el problema es que vinieron para vaciar los bolsillos de los argentinos –agregó la ex mandataria-. Si se importa es porque no se está produciendo y eso significa menos puestos de trabajo, menos regalías para las provincias… Todo hace juego con todo: ahora le compran petróleo a Chile, a la British, que es Shell.”

Luego de advertir que el oficialismo maquilla el lenguaje mucho más de lo que ella misma se pinta (“yo tengo la cara lavada a su lado”), tradujo que cuando el Gobierno habla de “sinceramiento de precios, el resultado es la inflación más alta de la que se tenga memoria en alimentos; tipo de cambio atrasado, megadevaluación; shock de confianza, un ajuste implacable sobre toda la población; seguridad jurídica, regulación a favor de las empresas; pacto social, eliminación de  paritarias y de cláusulas gatillo por inflación y, por último, percepción subjetiva, tarifazo”.

Más adelante denunció el nivel de endeudamiento del Estado nacional, recordó que el próximo año la Argentina deberá pagar 406.600 millones de pesos de deuda, equivalente a seis años de asignaciones universales por hijo, y advirtió que este gobierno "está hipotecando el futuro de nuestro país".

“Por eso –agregó-, en 2019 tenemos que poner en la Casa Rosada a alguien que los vuelva a representar a ustedes”, arengó. “Es necesario cambiar”, concluyó, antes de convocar a todos los ciudadanos, peronistas, socialistas, radicales, “a todos aquellos que piensan que no podemos entregar el país otra vez (...) a poner un límite a tanto saqueo”.