Trump, Macri y el submarino

El comportamiento de Los Jefes de Estado se mide sobre todo en tiempos de crisis, por su reacción ante situaciones de desastre o peligro extremo.

Donald Trump y Mauricio Macri son dos presidentes con inmensos problemas para encarar la adversidad y las críticas.

Trump mostró su poco temple en numerosos momentos durante el primer año de su presidencia. Huracanes devastadores en Houston y Puerto Rico, incendios forestales en California, francotiradores en varios incidentes y el manejo de la crisis con Corea del Norte son algunas de las situaciones graves en las cuales a Trump se lo vio mal preparado.

Macri, en su respuesta (o falta de ella), por la desaparición del submarino ARA San Juan mostró algunas de las mismas características que Trump. En los primeros momentos el Presidente argentino actuó como si no existiera una situación de suma gravedad. Continuó con su agenda habitual, viajó a La Rioja para un tour de un emprendimiento solar, al Chaco para inaugurar una planta cloacal, visitó una escuela en Corrientes, habló en foros de inversión, reuniones de banqueros, asistió a encuentros con famosos en Olivos, y hasta se tomó tres días de vacación en Chapadmalal con su familia. Después, hasta se permitió bromear con el submarino perdido: en la escuela de Corrientes comparó cómo el Gobernador de esa provincia atajó un penal con el gigantesco avión ruso que buscaba al ARA San Juan, y en un discurso público que pronunció al día siguiente que la Armada comunicara que habían dado por muertos a los 44 tripulantes del submarino Macri dijo: “Le pido a los argentinos que buceen dentro de cada uno de Uds. qué es lo que los va a mover, en qué van a dar la vida para salir adelante”. 

En ningún momento de las primeras tres semanas desde la desaparición del submarino Macri demostró empatía con las familias de las víctimas. Ni tampoco se dirigió a la Nación en un momento tan duro. Dio una sola y breve conferencia de prensa, que duró tres minutos, en la que no aceptó preguntas de la prensa. Sus ministros no ayudaron, el único que habló fue Oscar Aguad, el Ministro de Defensa, que twitteó información errónea el primer día, se reunió con las familias una sola vez y reconoció en un programa de televisión que los 44 tripulantes estaban muertos, sin comunicar lo mismo previamente a los familiares.

Este es un gobierno que se construyó acusando a Aníbal Ibarra por su responsabilidad en las muertes de Cromagnon y a CFK por las de Once. Es un Gobierno que, a la vez que no hizo nada para esclarecer el incendio mortal de Iron Mountain, mostró desdén para las familias de los bomberos fallecidos.

La falta de cuidado hacia los familiares se notó en varios hechos, no menores. Cuando aún el Gobierno no había dado por muertos los 44 tripulantes del submarino, de repente cerraron sus cuentas bancarias, una señal de que sí los daban por muertos. Hace unos días la armada depositó 279 pesos en las cuentas de los tripulantes desaparecidos en concepto de “costos de navegación”. Y finalmente esta semana desalojaron a los familiares que estaban en hoteles de Mar del Plata.

Con mi mirada de norteamericano veo grandes similitudes con la manera en que Trump y Macri rehuyen la adversidad, como si la proximidad con ella los contaminara. Pero, al mismo tiempo, veo una gran diferencia entre ambos: el papel de la prensa y la justicia. Sin que Estados Unidos sea la panacea de la prensa libre, todavía quedan muchos medios serios, periodistas que investigan y ponen a Trump en evidencia. Y sin creer que nuestro sistema de Justicia sea perfecto está a años luz del de Comodoro Py. 

En Argentina todos elogian a Macri y su gobierno por la manera en que comunican. Pero en el caso del submarino desaparecido la responsabilidad de la comunicación quedó en manos del vocero de la Armada, el Capitán Enrique Balbi, quien en la adversidad ha hecho un trabajo maravilloso. Pero hay algo que me llama la atención –y tengo muchos años de experiencia en cubrir desastres y accidentes en toda América Latina– es la primera vez que veo a un Gobierno rehuir la tarea de informar a la población.

Para explicar la dificultad que tiene Macri con la adversidad se puede hacer un ejercicio hipotético: ¿que hubiera pasado si hubieran rescatado a los 44 con vida? ¡Hubiera entrado en escena Macri y los globos amarillos, y salido de escena el Capitán Balbi!

* Corresponsal en Argentina y América del Sur de ABC News, de la cadena de televisión norteamericana ABC.