Con sus propias demandas
#LAINTERNACIONALFEMINISTA La articulación que lleva adelante el paro del 8 de marzo en Bolivia decidió eludir la polarización entre lo que llaman la “vieja derecha” y el gobierno de Evo Morales, del que dicen que también se ha volcado a la derecha. Reclaman la legalización del aborto, por los derechos laborales de las mujeres y van contra el modelo extractivista.



















