Quizás con el tiempo, recordemos con agrado la Copa Diego Armando Maradona. El torneo que cambió de nombre en plena disputa para homenajear a la gloria más grande del fútbol argentino.
Mediático antes que los mediáticos existiesen, jefe de su propia prensa y su propia imagen, Oscar Bonavena convocó, uno por uno, a los cronistas de aquel entonces de la radio, la televisión,
Si el fútbol fuera tan sólo una sucesión de estadísticas brillantes, no habría dudas que Lionel Messi sería el máximo jugador argentino de todos los tiempos.
Mike Tyson y Roy Jones no desairaron al boxeo e hicieron una exhibición con la mayor dignidad que les permitió su elevada edad. Desde luego que con uno ni otro puede aplicarse el mismo metro
Imperarán reglas que no son las comunes.
El destino quiso que la fulgurante aparición de Diego Maradona en el fútbol argentino coincidiera en el tiempo con el período más duro de la dictadura militar.
No está en la Historia, hizo la Historia. La escribió con una pelota de fútbol adherida a su pie izquierdo.
La Selección Argentina cierra ante Perú el año de menor actividad de los últimos cincuenta.
No es un hecho casual que además de Lionel Scaloni, haya otros técnicos argentinos al frente de los Seleccionados que participan de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar.
Lo otros que se destacaron fueron Lo Celso, de muy buen despliegue, y Messi, al que le anularon un gol y le atajaron un tiro libre.