Omitir para ir al contenido principal

Diego Brodersen

Crítico de cine, docente y programador de la sala Leopoldo Lugones. 

Roly Serrano en Hay coca, de José Issa.

Lo bueno si breve dos veces bueno

La más reciente entrega de los cortos producidos por el Incaa ofrece una posibilidad de imaginar el futuro.

Por Diego Brodersen
El film de Celia Rico Clavellino recibió cuatro nominaciones a los premios Goya.

Cuando el nido queda desierto

La cineasta andaluza logró un buen retrato de duelos y separaciones, con Lola Dueñas y Anna Castillo como protagonistas.

Por Diego Brodersen
 Linda Caridi y  Luca Marinelli, o el amor como eterno tránsito.

Parlami d'amore

El realizador de "Dieci inverni" narra ahora un amor de pareja atravesado por los vaivenes del paso del tiempo y la persistencia de los recuerdos como denso bagaje del presente.

Por Diego Brodersen

Un plato viejo y recalentado

Por Diego Brodersen
MEL BROOKS Y MARTY FELDMAN EN EL SET DE FILMACIÓN DE EL JOVEN FRANKENSTEIN

La última locura de Mel Brooks

Nacido como Melvin James Kaminsky, neoyorquino descendiente de judíos rusos y joven soldado en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Mel Brooks formó parte de la explosión de la televisión en la década del 60, y fue el creador de muchos de los personajes y momentos más notables de ese boom, comenzando por, en 1965, el Superagente 86. En los años 70 empieza su gran ciclo como realizador cinematográfico con títulos tan célebres como Locura en el Oeste o El joven Frankenstein. Mel Brooks acaba de cumplir 93 años y la flamante biografía Funny Man, de Patrick McGilligan –aún inédita en castellano– lo celebra y al mismo tiempo no deja de contar una vida de luces y sombras, en las que el genio creador, el niño mimado de Hollywood y el rey de la comedia se funden con los claroscuros de un hombre ambicioso, malhumorado y excesivamente obsesionado por cuidar la marca que identifica el producto que hizo de sí mismo.

Por Diego Brodersen
Díaz y Echárri, juntos pero no revueltos.

¿Quieres ser una mujer moderna?

En parte comedia romántica, en parte relato costumbrista, la nueva película del director de Elsa y Fred aprovecha un tema de hoy (la maternidad como deseo o imposición cultural) para hacer el mismo cine de siempre.

Por Diego Brodersen
Blythe Danner y Hilary Swank, madre e hija en un reencuentro hecho a medida para sus lucimientos.

El dolor del olvido forzoso

Alejada del formato de la “enfermedad de la semana”, el énfasis de este drama con gran elenco está puesto en una reunión familiar urgente.

Por Diego Brodersen

Vidas de perros

A fines de los años 80 un caso criminal sacudió Italia. Pietro De Negri, dueño de una guadería canina en Roma, asesinó a su amigo y ex boxeador Giancarlo Ricci. Ambos eran adictos a la cocaína y delincuentes menores. En su confesión, De Negri describió horrendas torturas y mutilaciones que, finalmente, no coincidieron con la autopsia. Pero la leyenda persistió. Y ahora Matteo Garrone, el director de Gomorra, decidió llevar el sangriento y complejo episodio al cine: la película, Dogman, se estrena en los próximos días y construye un relato de amistades tóxicas, dependencias químicas y emocionales y un entorno de masculinidad sobreexcitada, de machos alfa y beta. Una fábula moderna donde la violencia elimina y reemplaza cualquier tipo de humanidad.

Por Diego Brodersen

Falta sangre en las manos

Por Diego Brodersen
Woody y Buzz como juguetes de premio en una kermesse junto a Ducky y Bunnioe, en Toy Story 4

Juguetes del destino

Hace casi 25 años, un cowboy de juguete y un luchador espacial de plástico, dos de los muñecos más inquietos del niño Andy, iniciaban la primera entrega de la serie Toy Story, echando a rodar el peculiar espíritu de Pixar, la empresa californiana llamada a revolucionar el cine de animación que orbitó alrededor de unos cineastas talentosos como John Lasseter, Tim Burton o Henry Selick. En 1999 y 2010 la saga continuaría con Toy Story 2 y Toy Story 3. Esta semana se estrena en Argentina en una considerable cantidad de salas Toy Story 4, esta vez dirigida por el debutante Josh Cooley, ya que hace un año Lasseter se vio obligado a abandonar Pixar por denuncias de acoso y por generar un clima sexista de trabajo. En esta cuarta entrega que los nuevos responsables de Pixar juran y perjuran que es la última producción basada en éxitos anteriores, se retoma a los personajes de siempre, se incluyen algunos nuevos y, sobre todo, se promete mantener el nudo central del éxito de toda la saga: la mezcla irreverente de aventura y amistad con las obsesiones por el paso del tiempo, el miedo al abandono y la irremediable salida al mundo adulto que marcan el fin de la infancia.

Por Diego Brodersen