Verde esperanza
Conforme la votación se hacía más pareja, las estrategias de la jerarquía eclesiástica y los grupos antiderechos fueron en aumento. Fetos de silicona, pintadas y escraches en la casa de legisladores, llamadas personales de los obispos fueron presiones que desplegaron para impedir que el aborto fuera legal. A la vez, las redes sociales fueron la mejor compañía de las calles teñidas de verde.