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Luciana Peker

Los colombianos Wilmar Barrios, Frank Fabra y Edwin Cardona.

Por otro tercer tiempo

El 16 de enero dos mujeres denunciaron a los jugadores de Boca Edwin Cardona y Wilmar Barrios por abuso sexual, amenazas y lesiones leves. En TyC Sports arengaron a hinchas, adolescentes y niñxs a cuestionar a las mujeres y tildarlas de interesadas, mientras que otros portales sacaron fotos de ellas para mostrarlas sensuales y hot. Además, la mayoría de los periodistas deportivos confunden violencia machista con indisciplina. Pero también, frente a un video de un jugador golpeando a una mujer, Rosario Central decidió aplicar una sanción económica y destinar los fondos a prevenir la violencia de género. En el fútbol se ejerce una pedagogía de la masculinidad sobre varones, niños y adolescentes. Y, por eso, es central que no se reproduzca la legitimación de la violencia machista.

Por Luciana Peker
ilustramos esta nota con algunas de las obras que preocupan a las firmantes del manifiesto frances y que son fuente de goce para toda la humanidad.

Ni puritanas, ni puras víctimas

La semana pasada más de cien intelectuales francesas publicaron un manifiesto que cuestiona al movimiento #MeToo porque lo tilda de puritano y considera que las denuncias de acoso confunden abusos con situaciones de seducción torpes. Dicen además que las feministas desataron una caza de brujas contra los varones y critican a las denunciantes por ponerse en un rol de víctimas ejemplificando con la idea de bajar obras de arte de los museos por contener desnudos o escenas similares. La firmante más conocida fue la actriz Catherine Deneuve, que después se disculpó con las víctimas. Desde Argentina, Uruguay, México, España y Francia una multiplicidad de voces feministas creen que no se puede hablar desde el privilegio del poder y el dinero, subestimar los obstáculos judiciales de quienes denuncian abuso sexual, ni el alzamiento de las voces de las jóvenes. Y se resalta que el feminismo siempre se pronuncia a favor del deseo y por un ejercicio de la sexualidad que traiga goce y no sumisión.

Por Luciana Peker

La igualdad no SUBE

TRANSPORTE Ocho de cada diez traslados de jardines y escuelas son realizados por mujeres. El tarifazo al transporte las afecta particularmente a ellas. Y el sistema de Red SUBE otorga descuentos a quienes realizan distancias largas, pero sin contemplar la perspectiva de género y la movilidad del cuidado que implican recorridos cortos y, muchas veces, en la misma línea de colectivos. Las trabajadoras de subtes y trenes también critican el ajuste sin mejores servicios y alertan sobre el posible incremento del acoso.

Por Luciana Peker

Están mirando otro canal

“Él es amante de la música, responsable, deportista y paternal.

Por Luciana Peker

El terrorismo machista

ENTREVISTA Un 22,3 por ciento de los femicidios se comete con armas de fuego. Tres de cada diez víctimas de violencia de género señalan que el agresor dispone de una pistola o rifle en su casa. La ostentación del gatillo es una forma de intimidación a las víctimas. La experta australiana Rebecca Peters advierte que el riesgo de muerte para las mujeres que sufren violencia machista cuando el agresor tiene acceso a un arma se triplica. Y que la única manera de disminuir femicidios es con una política de desarme. Además asegura que la violencia machista deja más muertes que el terrorismo en la era de la masculinidad Trump.

Por Luciana Peker

Menos visto y más chape

-No te van a llamar y si van no te van a abrazar –anuncia, como se anuncia la tormenta, Señorita Bimbo, desde Futurock, mientras mi sobrina salta porque la nombraron en la radio feminista y reta al

Por Luciana Peker

Tetazo bijou

Las cadenas decoran las tetas, no las tapan, las resaltan, las dejan libres, pasan por su frío al borde de los pezones, descubren el rosa entre la blancura o la piel morena, no alzan, ni suben, ni

Por Luciana Peker

Vidas devaluadas

AJUSTE La reforma previsional que aprobó el Congreso la madrugada del martes en una ciudad sitiada por las fuerzas represivas discrimina alevosamente a las mujeres: las amas de casa ya no tendrán acceso a la jubilación y las que lograron acceder son tratadas como ciudadanas de segunda, sin garantías y con menos compensación por la reducción de ingresos. La Asignación Universal por Hijo pierde un monto equivalente a seis leches por mes y las asignaciones familiares ni siquiera tienen compensación. Ciego y sordo a las masivas movilizaciones feministas que a través de la herramienta del paro pusieron en primer plano el trabajo invisibilizado que realizan las mujeres sin remuneración, esta reforma refuerza la división sexual del trabajo y la explotación de las vidas femeninas.

Por Luciana Peker
Calu Rivero

El abuso no es ficción

La actriz Calu Rivero denunció que fue víctima de violencia durante la filmación de una novela y reivindicó que NO es NO. En esta nota Las 12 dio entonces cuenta de ello y también del apoyo de muchas actrices, conductoras y bailarinas al freno a la violencia machista en el cine, la radio y la televisión. Julieta Ortega, Mercedes Morán, Muriel Santa Ana, Julia Mengolini, Vero Lorca, Carla Conte, Mariela Asensio, entre otras, reivindican la sororidad y repudian frivolizar el acoso laboral en un escenario o frente a cámaras. Por ellas y por las que miran y ya no quieren bajar la cabeza.

Por Luciana Peker

La pauta misógina

MEDIOS El conductor Ari Paluch, denunciado por abuso en A24 y por otros relatos de acoso que revelaron locutoras que trabajaron con él, tenía un discurso machista que llegaba hasta a revictimizar a víctimas de violación. Sin embargo, la productora de su programa El exprimidor recibió, en diez años, casi 15 millones de pesos de parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que en el 2016 se vio beneficiada con una abultada pauta de más de 4 millones de pesos a nivel nacional. El caso Paluch abre el debate sobre la conducta de los anunciantes privados ante la violencia machista y los límites que puede poner el Estado a la violencia mediática y al fomento de diversidad de género en los medios de comunicación.

Por Luciana Peker