Omitir para ir al contenido principal

Luciana Peker

Cuna de oro Juliana Awada

-Hay que tener fe. Hay que ser positivos. Uno nunca deja de ponerse en el lugar del otro, pero también tenemos que tener paciencia, unirnos.

Por Luciana Peker

A dios rogando y con el palo dando

La Argentina es tomada en el mundo como referencia de movilizaciones masivas por los derechos de las mujeres. La represión y violaciones a la ley –que van desde abuso de autoridad hasta torturas y discriminación– a veinte manifestantes, el 8 de marzo, en el contexto del Paro Internacional de las Mujeres, encarnan un recrudecimiento de la protesta social. Pero, además, se enmarcan en una avanzada conservadora que en España, Rusia, Perú, Estados Unidos, México, El Salvador y Paraguay intenta criminalizar el aborto, legitimar la violencia machista, frenar la educación sexual y la identidad de género, y victimizar al fascismo.

Por Luciana Peker

Motivos sobran

En la Argentina las mujeres sufren más desocupación, subocupación, informalidad laboral, discriminación y acoso sexual. Todavía hay puestos –jerárquicos y bien pagos– prohibidos como la conducción de trenes. La brecha salarial es del 27 por ciento e implica 22 mil pesos menos, por lo menos, por año, por ser mujeres. El trabajo no remunerado implica seis horas gratis de trabajo por día, el doble que los varones, y faltan jardines maternales y políticas de cuidado: las razones para convocar a un paro internacional el 8 de marzo que suma trabajadoras organizadas y autónomas en el reclamo de mejores condiciones laborales y económicas para mujeres vivas y activas.

Por Luciana Peker

Gatillo veloz

En Florencio Varela y Hurlingham los femicidios de amigas o de familias enteras generan espanto y son tildados de masacre. Pero siete de cada diez mujeres asesinadas son baleadas. No es una excepción, sino un fuego enemigo e íntimo de la violencia machista. La policía debe implementar exámenes con perspectiva de género e inhabilitar y sacar las armas a quienes son denunciados. Las políticas de desarme están frenadas y el mercado ilegal no está controlado. Las armas aumentan doce veces el riesgo de ser asesinadas para las víctimas de violencia.

Por Luciana Peker

Al presupuesto se lo lleva el viento

El Consejo Nacional de las Mujeres iba a tener un presupuesto que reducía, con el cálculo oficial de inflación, un 8 por ciento el dinero destinado a la protección de las mujeres. En noviembre el Congreso aumentó la partida contra la violencia de género. Sin embargo, el 11 de enero la Jefatura de Gabinete borró 67 millones. Un grupo de ONG presentó un amparo judicial para garantizar el presupuesto. El CNM aseguró que se trataba de un error pero que contaban con los fondos. Las idas y venidas sirven para analizar en qué se destina el dinero para prevenir la violencia y para pedir que la Justicia garantice un monitoreo de cuánto y cómo se invierte para prevenir y erradicar el machismo que le cuesta la vida a una mujer cada 24 horas.

Por Luciana Peker

Machismo horror show

Federico Bal fue denunciado por violencia machista el año pasado. En el programa de Marcelo Tinelli se hizo un show de la medida perimetral ordenada para proteger a su ex novia, Barbie Vélez. Este año volvió a cargar las tintas con Laura Fernández cuando declaró que si estaba con otro hombre él rompía todo. La periodista Julia Mengolini señaló que ese comportamiento era una forma de violencia y los medios salieron a encarnizarse con ella y a dictaminar que Bal está simplemente enamorado. Esta caja no es boba, se hace.

Por Luciana Peker
Ariell, Felicitas Marafioti y Charlie Di Palma.

Las esclavas se escaparon

El procesamiento del cantante de El Otro Yo, Cristian Aldana, por abuso sexual agravado y gravemente ultrajante y corrupción de menores es un signo de cómo se modificó la escucha de la voz de las víctimas y cuánto aire les da a ellas para poder terminar con la culpa y el secreto de lo que padecieron. Sin embargo, las tensiones no dejan de existir, la voz de Aldana sigue haciéndose escuchar en los medios y no faltaron otros defensores –como Gustavo Cordera– que derraparon mostrándose a sí mismos como presas de insaciables jovencitas a las que no llegan a preguntarles la edad porque no les dan tiempo antes de abrir las piernas. O como víctimas de policías del deseo y la moral –puede leerse a Alfredo Leuco en las redes– que les cierran los ojos frente a la belleza. Las chicas que acusan a Aldana, en cambio, denunciaron para sobrevivir y reivindican el placer y la curiosidad adolescente. Pero frente al abuso insisten: “No nos callamos más”.

Por Luciana Peker
Anna Rodionova

No es locura, es odio

El 11 de octubre del 2016 el veterinario Mariano Bonetto acuchilló a Natalia Grebenshikova (15) y Nuria Couto (18), una estudiante y una graduada de la escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano en la plaza Irala, de La Boca. La Justicia lo declaró inimputable. La familia de Nuria acepta el fallo y la mamá de Natalia, Anna Rodionova, lo apeló y pidió, en una marcha a Tribunales, que se llegue a juicio porque se trató de un femicidio premeditado, un crimen de odio. Cuál es la historia que trajo a Anna de Rusia y que hoy la pone al frente de un reclamo contra la violencia machista.

Por Luciana Peker

Contra las histéricas

En la entrada al juicio a Milagro Sala la diputada Mayra Mendoza fue ahorcada por un policía y la concejala Daniela Vilar fue manoseada por otro integrante de las fuerzas de seguridad. El ministro de Gobierno y Justicia de Jujuy, Agustín Perassi, justificó el accionar policial al calificar a Mendoza de histérica. La represión cuerpo a cuerpo, el uso de armas de fuego y el abuso sexual están prohibidos en los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad. Pero son usados, llamativamente, contra el cuerpo de las manifestantes.

Por Luciana Peker
Rosaura ALmonte

Nosotras como rehenes

En República Dominicana el Senado intentó penalizar el aborto en casos de violación o de riesgo de vida y aun frente al antecedente del fallecimiento de Rosaura Almonte, a quien no le quisieron aplicar quimioterapia porque estaba embarazada. El Presidente vetó la norma y ahora se espera un debate, mientras Amnistía Internacional señala las restricciones al aborto como una de las formas más crueles de violencia de los Estados contra las mujeres.

Por Luciana Peker