Querides encerradites; covidólogos sin diploma; opinadores deaburridonomás; compradores de perros para poder sacarlos a pasear; despeinadas despechadas; canosos y canosas insólitos antiantiantianti
Queridos compaislades; repollitos, repollitas y repollites encerrades en sus huevos; claustrofóbiques en lucha; neuróticos siglo XX que se niegan a tener sesiones por Zoom; teledependientes, twícti
¡Compatriotos, triotas y triotes! ¡Conciudavirus! ¡Insomnos e insomnas por las más diversas causas, últimamente renovadas!
Hermanes en el voto de aislamiento; cofrades de la Orden Antiviral, ignoroparlantes subrepticiamente recibides de opinólogues, epidemieitors sin diploma pero con mucha red social; predictoros de ca
Cuarenteneros y cuarenteneras: espero que sepan disculparme y, si no saben, que aprendan rápido a hacerlo, porque esta semana, dada la urgencia que nos compele, en vez de la tradicional nota de ref
Compañeros de pandemia; coprotagonistas de esta nueva temporada de “Cuarentena, la leyenda continúa”; comirantes y comirantas de series y películas que tanto nos ayudan a superar el vacío de la sol
Cuarentañeros, solitaries y pluriacompañades, militantos y militantas antivirales; gelancólicos y lavandínicas de mi patria; desorientades nacionales, provinciales y municipales; todas, todos y to
Compañeres y compañerxs, cuarenteneros, cuarentabriles y, al paso que vamos, cuarentamayos, ¿cómo están?
Queridos coronañeros, cuarentenarias, paranoiquites, agorafóbicos felices, convivientes en armas, solitaries al borde de amar a sus aspiradoras, celuadictos en su gloria, deudores virtuales, aplaud
Compañeros en gel, amigues virtuales; cuarenteños, eñas y eñas; agorafóbicos felices, claustrofóbicos al borde de un ataque de infodemia, desarrolladores de panza en el encierro, pulidores y doras