La primera vez que entré tenía 9 años. Fui con mis viejos y unos primos de mi viejo con sus familias a tomar chop.
Mi padre, el Capitán Soriani, una vez que finalizaba la ceremonia del lustrado de zapatos de toda la familia, dedicaba un buen rato a otra similar: limpiar y teñir sus galochas.
Lo primero que me atrajo a Charlotte Mew fue la extraordinaria combinación de su nombre y apellido; lo segundo fue la única foto de ella que se conoce, y lo tercero fue que Penelope Fizgerald escri
Las rajas y resquebraduras de la memoria suelen engañar (al menos eso decía papá Freud) en parte por la fantasía, en parte por las ganas de mentir (o mentirnos que es lo mismo) que tenemos todos, a
A pesar de ser verano, al tiempo se le ha ocurrido otra cosa: llueve y el viento se extiende desprolijo. El Tipo cruza la avenida y entra a la hamburguesería.
“Las delegaciones ministeriales se preparan para que las clases vuelvan en agosto.”
Mike Karplus, un argentino, conocido experto en andinismo, hielos continentales y otras aventuras en esas inmensidades deshabitadas, encontró en 1998 algo oxidado, retorcido y cubierto de nieve en
Skazka. Ya nadie lee a Navokob. Apenas tuvo vigencia la “normalidad” del Ghetto Global, decidí saldar de una vez por todas mi deuda con la biblioteca.
Hacía pocos años que había sucumbido el muro de manera que, después de visitar a parientes de Vilnius, en Lituania, ya era más fácil ir descansando el moroso regreso a Milán en ciudades del este de
Me quedé con muchas ganas de ir al velorio del tío Juan. Si no fui es por esos códigos exageradamente rígidos que siempre tuvo la familia.
Mucho se habla sobre el setenta por ciento de superficie terrestre ocupado por el agua, pero poco y nada acerca de ese silencioso siete por ciento de arena.
Lo leí en 1963, a los veinte años, antes de conocerlo. Y no sólo porque Antonio me llevara diez años, diferencia que era mucha.
Se ha hablado largamente del mandato de ser feliz. La “happycracia” la llaman. Claro que para ser todos (o muchos) felices habría que eliminar demasiadas cosas del planeta.
El lector maldito no es una figura corriente y por ello está al margen de los catálogos y las lecturas recomendadas.
Algún día nos encantará recordar incluso esto.
El reloj marcó las nueve. Elena alzó la cabeza. Era emocionante sentirse acompañada en ese tiempo que nunca había soñado vivir.
Desde París
“Matarse, dijo, en esa coyuntura sociopolítica, es absurdo y redundante, mejor convertirse en poeta secreto”. Roberto Bolaño, ”Estrella distante”.
Nacido en Belén, Catamarca, a finales del XIX, vivió la infancia y la adolescencia en la capital de la provincia, fue curioso de todo y buen estudiante, y comenzó a escribir muy precozmente, tanto