“Vamos hacia el infierno”, dice uno de los pescadores a bordo del cangrejero Hakku Maru, un maltrecho, hediondo y siniestro buque factoría que zarpa desde Japón con destino a la siberiana península
Así como hay hombres que luchan un día y son muy buenos (y mujeres, claro) pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles, hay libros que están bien escritos y eso es ya una
Cuando era niño pude ver El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, esa extraña película --de 1973--, a mis ojos subyugante, inquietante, donde la niña Ana Torrent quedaba aterrada por la p
Un diálogo entre generaciones.
Medio siglo de trabajo silencioso nos deja como resultado, este puñado de veinte sonetos endecasílabos de admirable intensidad.
UNO Rodríguez no sabe esquiar. Lo intentó alguna vez -en excursión escolar- y fue un desastre: no sólo se cayó a él sino que, además, arrastró a todos sus compañeritos pista abajo.
Presentimientos de campanas mojan el semblante de este aire.
No quise estar acá el 10 de diciembre, y me fui a un bosque. Hubo un tiempo, en el que leía bastante sobre la Edad Media, en el que me impactó que de “bosque” viniera la “emboscada”.
No es una cuestión de pobreza, aunque la pobreza sea la condición de muchas personas. No se trata de ajustar al Estado porque no hay plata.
Hay una falta de sintonía dramática: los sectores más politizados y que genéricamente podríamos llamar progresistas, están enojados con lo que viene.
Quería explicarte, con todo respeto, desconcertado lector, que ni la genética, ni la nacionalidad, ni la cultura general de una etnia fundamentan ni determinan una ideología.
Desde Barcelona
Mi amiga Clarisa se preparaba para cruzar la esquina de Gurruchaga y Paraguay, en Palermo, con su musculosa negra, su pollera del mismo color con florcitas blancas, el pelo atado y una mochila.
No es hombre de ir a rezar a la iglesia. A la de su barrio ha ido, si acaso, tres o cuatro veces en los últimos 40 años.
Federico Sturzenegger va al programa radial de Eduardo Feinmann. Ahora que la radio se ha convertido en televisión de baja intensidad podemos ver a los periodistas e invitados.
El neoliberalismo pretendía ser la democratización de la economía. Por lo tanto, tenía que oponerse frontalmente al Estado.
“Pocas veces escuché o leí declaraciones que hablen de Federico desde el lugar más profundo de su vida, de sus proyecciones en constante movimiento y desarrollo.
Llueve aún. Ayer, el epicentro fue Bahía Blanca. El presidente, que entiende la labor como una performance en redes sociales, se vistió con ropas de fajina militar y se sacó fotos.
En un estante del escritorio hay un cuadrito, una foto que me sacaron después del penal de Montiel, en el estadio Lusail.