ECONOMíA › PROVEEDORES TEXTILES SUFREN UNA CAíDA DE ACTIVIDAD POR LAS MAYORES COMPRAS AL EXTERIOR

Las importaciones muestran la hilacha

Las principales marcas de indumentaria redujeron sus pedidos a fabricantes locales y aumentaron los contactos para abastecerse en China. El Gobierno prometió resguardar la industria nacional, pero ya empezaron las suspensiones y se teme por despidos.

 Por Javier Lewkowicz

La industria textil recibe el impacto negativo de una mayor actividad de los importadores del rubro. Los pedidos de las marcas y los retails a la manufactura local bajaron considerablemente porque esperan que las importaciones ingresen con fluidez. Incluso, a los intermediarios les quema el teléfono para conseguir contactos con China y en la propia Cámara de Comercio Argentino-China hay más llamados. El Gobierno contempló en el régimen de licencias de importación a los sectores sensibles con el argumento de que va a cuidar del empleo nacional, pero no para de echar empleados públicos y se muestra displicente en relación a los despidos del sector privado. Muchos empresarios, avispados en esta materia, esperan que más temprano que tarde puedan importar sin mayores complicaciones. En juguetes, medias y calzado, la situación es más estable.

Kevingston, Legacy, La Martina, Levi’s, Cheeky, Bensimon, Zara, Carrefour, Falabella y Cencosud son algunas de las empresas que redujeron los pedidos a la industria local para la producción de la temporada de invierno 2017. Legacy directamente anuló pedidos y dejó entrever que va a tener el visto bueno para importar todo lo que necesite. El caso de Kevingston es más conocido: uno de sus proveedores, la textil Felson, ya suspendió a 60 trabajadores. “Esto pone en riesgo el trabajo de nuestra gente tanto de textil como de los que fabrican indumentaria”, señaló en relación al caso de Kevingston el secretario general de la Unión de Cortadores de la Indumentaria, Heraldo Mage.

“Estamos en verano, los teléfonos suelen sonar dos o tres veces por día. Pero este mes hubo muchos más. En general se trata de gente que todavía no ha operado con China, y hay más que nada consultas por insumos, del sector de la construcción por ejemplo. Nosotros tenemos 350 socios. El 40 por ciento es importador de China, ellos no necesitan llamarnos porque ya tienen los contactos allá. Pero sí, se espera que todo sea más fluido, aunque cuando haya competencia local van a tener que hacer el cálculo, a ver si les conviene importar a 14 pesos. A la vez, ese dólar benefició a otros socios exportadores, como las bodegas”, indicó a este diario Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara Argentino-China. Otras fuentes aseguran que los llamados a intermediarios o representantes de empresas textiles asiáticas se multiplicaron en este último mes.

El primer paso que dio el Gobierno en relación con los pedidos de importación acumulados a raíz del recambio de gestión fue autorizar todo, lo que motivó una suba del alrededor del 50 por ciento en las compras al exterior desde mediados de diciembre. De todas maneras, la idea de la apertura indiscriminada por ahora pasa más por las expectativas empresarias que por cambios efectivos. El Gobierno reemplazó el sistema de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), que regulaba a todo el abanico de las importaciones y estaba fuertemente cuestionado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), por un esquema de Licencias No Automática de Importación (LNA). Las LNA fueron utilizadas por el kirchnerismo desde 2008 hasta comienzos de 2012 con resultados positivos para la manufactura local. Es una herramienta que introduce un período de 60 días para que el Gobierno analice el pedido de importación en función de criterios sanitarios, técnicos e impositivos, entre otros. Sin embargo, en los hechos eso funcionó como un elemento de disuasión de la actividad importadora, con lo que sirvió para proteger a la industria local.

El nuevo Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) cuenta con unas 12 mil posiciones con Licencias Automáticas, que son apenas un trámite burocrático. El resto, unas 1400 posiciones, tienen LNA. La mayoría de los sectores sensibles al ingreso de importaciones obtuvieron las LNA que solicitaron al Gobierno, pero es un sistema cuya efectividad para la protección industrial no se ve en los papeles sino en la praxis. Y en este punto muchos empresarios esperan que haya una flexibilización.

“Estamos trabajando en forma continua con las autoridades y el diálogo es fluido para establecer normas técnicas que complementen las LNA. Pero hay que advertir que en el mercado del textil hay un alto grado de expectativa sobre las importaciones. Eso no quiere decir que en este momento haya una apertura explícita, pero el mercado percibe que puede llegar a haberla”, señaló a este diario Marco Meloni, de Protejer.

En el sector textil, los fabricantes están terminando la tela que se confecciona en junio y julio para el verano. Y empiezan a recibir los pedidos para producir para la temporada invierno 2017. Fuentes del sector aseguran que esos pedidos bajaron a la mitad. Para los próximos meses muchos esperan el impacto, tanto en la producción de tela como en el sector de confeccionistas, que es el que más mano de obra emplea. A medida que la mano de obra tiene más peso en los costos el riesgo ante la apertura de las importaciones es superior. Y a la inversa, cuanto más mecanizado sea el sector (y más haya invertido en los últimos años), está en mejores condiciones relativas para competir. También tienen cierta protección natural las mercancías de mucho volumen. Por ejemplo, difícilmente se importen colchones, pero sí puede suceder eso con la tela para el colchón.

La semana pasada hubo varias reuniones entre los industriales locales y la Subsecretaria de Comercio Exterior, Leila Nazer. El mensaje que les transmitió a los empresarios fue que la idea es ofrecer herramientas de protección pero “siempre dentro del marco de la OMC”. Para ello, los empresarios buscan normas técnicas que compliquen el ingreso de la mercadería importada. En otros sectores sensibles la situación está por ahora más estable. Matías Furio, presidente de la cámara del juguete, explicó a este diario que “las LNA en el caso del juguete tienen normas técnicas de seguridad, así no van a poder ingresarlo fácilmente. Las normas van a ser exhaustivas y con el mayor nivel de control”. En tanto, Horacio Moschetto, de la Cámara del Calzado, consideró que “no estamos registrando un aumento de las importaciones”. El sector de medias también recibe señales más estables de parte de los retails y las marcas.

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“Esto pone en riesgo el trabajo de nuestra gente, tanto de textil como en indumentaria”, advierten los sindicatos.
Imagen: Bernardino Avila
 
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