ECONOMíA

El pragmático De Narváez se quedó con “El Cronista”

El diputado duhaldista compró el paquete accionario de El Cronista. Tiene participación en América 2 y en Ambito Financiero. Su apuesta política por Macri, por Menem y ahora por Lavagna.

 Por Raúl Dellatorre

El empresario y diputado nacional Francisco De Narváez concretó ayer la adquisición del total del paquete accionario del diario El Cronista Comercial al grupo español Recoletos. La operación, según se confirmó ayer, incluye el sitio web del matutino y las publicaciones Apertura e Information Technology. No trascendió la cifra de la operación, como tampoco el proyecto que impulsará el actual promotor de la candidatura de Roberto Lavagna a la presidencia y socio de Carlos Avila (Torneos y Competencias) en América 2 y Ambito Financiero.

El Grupo Recoletos ya había señalado su intención de desprenderse de El Cronista desde tiempo atrás, cuando explicitó su política de desinversión en Latinoamérica. Recoletos no pudo reproducir en esta región el crecimiento que logró en España a través del diario deportivo Marca (líder en su segmento) y el diario financiero Expansión, cuyo reflejo pretendió ser El Cronista.

De Narváez, en tanto, llega a los medios después de su paso por el supermercadismo. Como buena parte de los empresarios emblematizados como ejemplo de la burguesía nacional, De Narváez hizo la mayor parte de su fortuna vendiendo las empresas heredadas de su familia. Casa Tía fue fundada por su abuelo materno, Carlos Steuer, como una tienda de venta de artículos baratos pero que fue expandiéndose hasta convertirse en cadena de hipermercados. El socio de Steuer en los ’40 era Federico Deutsch. Los herederos de uno y otro, Francisco de Narváez y Andy Deutsch, decidieron a fines de los ’80 ceder a la presión de los grupos más fuertes en ese negocio y convertir en plata las joyas, en este caso, del abuelo.

Deutsch se dedicó a la aviación comercial. De Narváez voló hacia otro lado: los negocios financieros y la política. Siendo un entusiasta del neoliberalismo de los ’90, del Consenso de Washington y de la teoría del derrame, se acercó a Mauricio Macri para apoyar su proyecto político. “Lo acompañé con intención de incorporarnos al peronismo cuando llegara el momento. Cuando Mauricio decide formar su partido, no lo seguí”, dijo a Página/12 el empresario hace un año.

Volvió a tener protagonismo político en 2003, cuando apareció junto a Carlos Menem en la campaña (que se asegura que bancó). “Me invitó a ser ministro de Desarrollo Social si era electo presidente. Creo en un rol del Estado en términos de asistencialismo”, aclaró como si alguien pudiera llegar a considerarlo de izquierda. En el mismo reportaje, justificó su candidatura a diputado nacional dos años después en la lista encabezada por Hilda Chiche Duhalde. Dijo de Eduardo Duhalde: “Va a liderar una de las dos fuerzas políticas más importantes de la Argentina, basada en el PJ bonaerense. No va a formar bloque legislativo aparte porque no es el momento”. Pragmático, pero no ajeno a la defensa de los mismos intereses económicos en cada ocasión, hoy se muestra cerca de la candidatura de Lavagna, junto a los duhaldistas remozados como Grupo El General.

Mientras tanto, siguió haciendo política y relaciones con su dinero. Se asoció a Carlos Avila en América 2 y Ambito Financiero. Adquirió en remate el uniforme de gala del general Perón en 93 mil dólares. Se presenta como “fundador y ejecutivo de organizaciones que promueven la generación de valor con un fuerte compromiso social”. Ahí están sus empresas y sus apoyos políticos para comprobar cuán cierto es.

Compartir: 

Twitter

De Narváez, un emblema de la burguesía nacional: hizo fortuna vendiendo la empresa familiar.
 
ECONOMíA
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.