EL MUNDO › GAROTINHO APOYO AL LIDER DEL PT Y SERRA NO SUMA ALIADOS

Todos los votos todos para Lula

Con el respaldo de ayer de Anthony Garotinho, el tercero y el cuarto en los comicios del domingo, que juntos suman el 30 por ciento de los votos, están del lado del PT, mientras el derechista PFL rechazó darle un apoyo explícito al oficialista José Serra para el ballottage del 27 de octubre.

Ayer la elección del 27 de octubre quedó más definida todavía que anteayer, y anteayer más definida que el domingo. Luego de que se conociera el escrutinio final, donde Luiz Inácio Lula da Silva duplicó los votos de su rival del 27 de octubre, el oficialista José Serra, el candidato del PT recibió ayer el apoyo del socialista Anthony Garotinho, que obtuvo casi el 18 por ciento. Lula ya tiene el apoyo explícito de Ciro Gomes, que sacó casi el 12 por ciento. Mientras tanto, Serra recibió ayer en su cara la negativa del Partido del Frente Liberal (PFL) a apoyarlo resueltamente para el ballottage, dado que la convención del partido resolvió dejar a sus dirigentes “en libertad de acción”.
“Yo estoy a la izquierda de Lula, así que no podría apoyar a Serra”, declaró ayer Garotinho. Pero advirtió al PT: “Espero que Lula deje de lado la derechización del primer turno y tenga una posición más clara contra la creación del ALCA y la sumisión de Brasil al FMI”. A diferencia del laborista Ciro Gomes, cuyo respaldo a Lula fue “incondicional, irrestricto y entusiasta”, Garotinho se mostró dispuesto a entrar en algún tipo de negociación. Su posición es más fuerte que la de Gomes no sólo porque lo superó ampliamente en votos, sino porque su Partido Socialista (PSB) controla tres estados, entre ellos el de Río de Janeiro, donde su esposa, Rosinha Garotinho, fue electa con el 51 por ciento de los votos.
“No creo que Lula y el PT se nieguen a cambiar en algo sus posiciones. Nosotros no vamos a hacer ninguna negociación con el PT ni vamos a poner ninguna condición, pero sí vamos a dejar bien claro cuáles son nuestras diferencias programáticas”, agregó. Sin embargo, la dirección nacional de ambos partidos se reunirán hoy y quizás de allí salga algún tipo de acuerdo, aunque difícilmente Lula y sus asesores estén dispuestos a cambiar algo de su campaña y programa de gobierno.
En teoría, los respaldos de Garotinho y Gomes a Lula le darían una muy cómoda ventaja al sindicalista metalúrgico paulista, pero como al ballottage del 27 también irán varios estados para elegir gobernador, el oficialismo está apostando parte de sus fichas a la lógica de las alianzas con caciques regionales que detengan el arrastre de Lula. Pero hay que decir que al delfín del presidente Fernando Henrique Cardoso le están saliendo muy mal las cosas en este sentido.
Serra le había pedido anteayer al vicepresidente brasileño Marco Maciel, líder del PFL, que el partido lo apoyara en el ballottage. Pero el PFL está profundamente dividido y sobre todo en torno a Serra. Dos pesos pesado del PFL, Antonio Carlos Magalhaes y Roseana Sarney, senadores electos por los estados de Bahía y Maranhao, apoyarán a Lula para no apoyar a Serra, con quien están seriamente enfrentados, y también para negociar en otras condiciones con el propio PT. El PFL ha sido un partido de poder en los últimos 40 años en Brasil, en dictadura y en democracia, y las puntadas que está dando no obedecen simplemente a rencillas que ya habían sido zanjadas cuando el PFL se marchó del gobierno este año. En la reunión del martes, Maciel le dijo a Serra que iba a ser lo posible, y en esto lo apoyaba otra figura del partido, Jorge Bornhausen, pero el costo de un enfrentamiento interno entre Maciel-Bornhausen y Magalhaes-Sarney era demasiado alto. Magalhaes repitió ayer que apoyará a Lula.
El PFL justamente es un partido con varios caudillos regionales, que disputará la segunda vuelta en varios estados, y a la rebelión de Magalhaes y Sarney hay que sumar la incomodidad, para los candidatos del PFL en los estados de Sergipe y Maranhao, de intentar sumar para el que va a perder y puede arrastrarlos a sus propias derrotas. Y en Rondonia, el PFL se enfrentará directamente al PSDB de Serra. La cuestión es más sencilla para Serra respecto del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), porque éste respaldará orgánicamente a Serra, aunque una vez dos pesos pesados, como los ex presidentes José Sarney e Itamar Franco, apoyarán a Lula. El candidato oficialista también volvió a reunirse con dirigentes del derechista Partido Progresista Brasileño (PPB), sin poder arrancarles nada en concreto. Si hubiera que sumar un problema más a la campaña de Serra, es a qué va a jugar para este ballottage. Es el candidato de Cardoso, pero nada menos que el 76 por ciento de los votos del domingo (Lula, Gomes, Garotinho) fueron en su contra. La estrategia del caos (ver nota pág. 16) no funcionó en las últimas semanas para bajar los votos de Lula; más bien los terminó aumentando. Precisamente el presidente del PT, José Dirceu, puso ayer el dedo en esta llaga. “Brasil tiene que cambiar. Serra es el candidato de la continuidad. Los apoyos del PFL y el PPB solamente refuerzan ese concepto. Lula es el cambio con seguridad”, señaló. Pero en la campaña del PT están convencidos de que la sensación de partido ganado suele ser preludio de problemas y la orden es sacar los militantes a la calle para que la probabilidad se convierta en certeza absoluta.

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Lula en campaña, ayer en San Pablo. Hoy la dirección del PT se reunirá con Anthony Garotinho.
 
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