EL MUNDO › SECTORES CONSERVADORES IMPULSAN UN REFERéNDUM EN LIMA, PERú

Buscan revocar a la alcaldesa

La derecha más extrema de Perú quiere destituir a la política de izquierda Susana Villarán. Algunos medios aprovecharon la violencia durante el operativo de cierre del mercado La Parada para culparla de los errores policiales.

 Por Carlos Noriega

Desde Lima

El mismo día que se presentaban ante las autoridades electorales las 400 mil firmas para pedir un referéndum revocatorio contra la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, la ciudad quedaba impactada por un violento enfrentamiento entre comerciantes mayoristas y la policía, y el saqueo de comercios cerca del centro de la ciudad. Los enfrentamientos terminaron con un saldo de cuatro muertos, más de 130 heridos, 126 detenidos y decenas de comercios saqueados. La violencia estalló el último jueves cuando comerciantes del mercado mayorista de Lima, conocido como La Parada, ubicado cerca al centro, atacaron a la policía cuando ésta intentaba bloquear las vías que rodean el mercado para impedir el ingreso de los camiones que lo abastecen. La orden del bloqueo la había dado la municipalidad de Lima, que ha dispuesto el cierre de La Parada, centro de abasto fundado en los años ’40 donde conviven la informalidad de los comerciantes, la insalubridad y la delincuencia, y su traslado al nuevo mercado mayorista de Santa Anita.

Desde hace meses, la municipalidad viene dialogando con los comerciantes mayoristas para un traslado tranquilo y ordenado. Algunos lo han aceptado, pero otros comerciantes se oponen al traslado, que implica su formalización y, hasta el jueves, permanecían atrincherados en el mercado. Las autoridades aseguran que a ellos se habían sumado delincuentes contratados. Los 500 policías enviados el jueves para tomar el control de La Parada, que eran superados largamente en número, fueron rápidamente desbordados. Todo se volvió un caos. La televisión comenzó a transmitir en directo la batalla. Las imágenes de un policía derribado a pedradas de su caballo y golpeado en el suelo hasta quedar inconsciente graficaban la violencia del ataque. Algunos mostraban a las cámaras de televisión, retadores y triunfantes, armas de fuego, incluso de largo alcance. Otros quemaban algunas prendas arrebatadas a los policías. La policía se replegó y el lugar quedó bajo el dominio de la enfervorizada turba, que tomó las calles de la zona y avanzó hasta llegar al cercano emporio comercial de Gamarra, el principal centro de venta de ropa y textiles del país, donde se dedicó a destruir y saquear las tiendas de los aterrorizados comerciantes. Un puesto policial fue quemado.

Fue un jueves negro para la alcaldesa de Lima, Susana Villarán. Un jueves que había comenzado con el pedido oficial para revocarla y terminado de esa forma violenta, con dos muertos, decenas de heridos y saqueos en Lima, como saldo del operativo ordenado por su despacho. Pero dos días después, el sábado, la suerte pareció comenzar cambiar para la alcaldesa. Ese día, la policía lanzó un contraataque para tomar el control de La Parada. Esta vez no fueron 500 policías sino cerca de cinco mil los que llegaron a tomar el control del lugar. Y los policías no fueron con caballos, como el jueves, sino con vehículos blindados. Al final del día, la policía había logrado tomar el controlar de La Parada y se pudo bloquear las vías para impedir el ingreso de los camiones que abastecían el mercado mayorista, como había ordenado la municipalidad de Lima. Esta vez también hubo dos muertos. Ambas pérdidas ocurrieron en el interior del mercado, donde no ingresó la policía y, al parecer, habrían sido producto de peleas entre los propios comerciantes. De los 126 detenidos en los dos días de enfrentamientos, el 60 por ciento de ellos, según las autoridades, tiene antecedentes penales.

La derecha más conservadora y extrema que quiere revocar a Susana Villarán –quien asumió la alcaldía de Lima en enero de 2011 al frente de una coalición de izquierda y que culmina su gestión en diciembre de 2014–, donde se juntan el fujimorismo, el partido del ex presidente Alan García, el anterior alcalde de Lima, Luis Castañeda, investigado por corrupción por la actual gestión de Villarán, y algunos medios de comunicación, ha buscado aprovechar la violencia durante el operativo de cierre del mercado mayorista para atacar con dureza a Villarán, culpándola de los errores policiales durante el operativo del jueves para controlar la zona del mercado, y así intentar ganar respaldo a la revocatoria.

Sin embargo, a pesar del costo de la operación para cerrar La Parada, ahora la alcaldesa puede exhibir como una victoria el cierre del insalubre mercado mayorista y comenzado la recuperación para la ciudad de una zona que, además del riesgo de salubridad que representa, es, desde hace décadas, conocida como un refugio de delincuentes y uno de los lugares más peligrosos de la ciudad, lo que tiene la aprobación de una inmensa mayoría de limeños.

Compartir: 

Twitter

Los choques entre los comerciantes y la policía terminaron con un saldo de cuatro muertos.
Imagen: EFE
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.