EL MUNDO › EL OPOSITOR CAPRILES CONVOCó A MILES EN CARACAS; MADURO ESTUVO EN EL INTERIOR DEL PAíS

La campaña venezolana, en la recta final

El candidato del oficialismo dijo que respetará los resultados del domingo y denunció un intento de desestabilización de la derecha, mientras que su contendiente prometió que mantendrá las misiones sociales heredadas del chavismo.

El gobernante encargado de Venezuela y candidato a la presidencia, Nicolás Maduro, juró ayer, a una semana de los comicios, y con la Constitución en la mano, que respetará los resultados electorales y la decisión del pueblo sea la que fuere. También pidió a sus seguidores que lo acompañen. Por su parte, el líder de la oposición, Henrique Capriles, hizo una demostración de fuerza en Caracas, con un acto multitudinario, asegurando que el candidato oficialista se está desmoronando. El sábado, Maduro denunció que los ex embajadores estadounidenses Roger Noriega y Otto Reich, junto a la derecha salvadoreña, están detrás de una conspiración para asesinarlo y sabotear la red eléctrica del país antes de las elecciones del 14 de abril.

Venezuela entró ayer en la recta final para las elecciones del domingo próximo, en las que se escogerá nada menos que al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez, en un clima de actos masivos, denuncias cruzadas y grandes promesas que se repiten y hasta multiplican varias veces por día. El ambiente, del que también forman parte encuestas con pronósticos diversos, apodos y canciones ad hoc, se potencia por la brevedad de la campaña, iniciada el 10 de marzo, un día después de que las elecciones fueran convocadas, y formalmente el lunes pasado.

“Yo quiero unir a esta patria, quiero terminar el trabajo del comandante Hugo Chávez, quiero que el pueblo patriota pase de 60 a 80 por ciento en los años que están por venir; el que quiera venir, bienvenido; aquí lo que viene es una revolución socialista”, dijo el candidato oficialista. “El socialismo es el reino de nuestro señor Jesucristo en la tierra; yo quiero la paz, la unión, quiero ser el presidente de la revolución del amor; háganme presidente y seré el presidente del amor”, agregó Maduro en un acto en San Fernando, capital del estado occidental de Apure, limítrofe con Colombia.

“Yo no estoy culpando directamente al candidato de la derecha (por Capriles), yo soy muy responsable en esto”, aclaró en referencia a su denuncia sobre una conspiración para asesinarlo. Y agregó: “Cuidado, candidato, si está usted metido en esos planes que ellos han coordinado con algunos señoritos que están muy cercanos a usted”. El domingo 17, Maduro afirmó que tenía información de muy buena fuente según la cual funcionarios del Pentágono y la CIA estadounidenses, junto a Noriega y Reich, estaban detrás de un plan para asesinar a Capriles con el fin de echarle la culpa al gobierno bolivariano y crear un caos en Venezuela.

Maduro añadió ayer que tenía el nombre, la foto y la grabación de una reunión que hizo una funcionaria de la embajada de Estados Unidos, planificando un apagón general en el estado de Bolívar con Wilson Castro, el coordinador de (el partido opositor) Primero Justicia. “Yo voy a evaluar muy bien esto, para ver cuál es la medida diplomática que les corresponde a esta funcionaria y otros, que tenemos muy precisados sus pasos conspirativos”, advirtió el jefe interino del Estado.

Los frecuentes cortes de luz en vastas zonas del país, muchos de los cuales coincidieron con las presentaciones de los dos candidatos, motivaron la semana pasada un debate y la orden pública de Maduro para militarizar las instalaciones de la generadora y distribuidora estatal Corpoelec, cuyo presidente es Argenis Chávez, hermano del fallecido mandatario.

Mientras tanto, Capriles habló ante cientos de miles de simpatizantes en el centro de Caracas, donde Maduro cerrará su campaña el jueves. “Quiero decirles que estamos ganando este proceso; hace 20 días pensaban que era imposible, pero ustedes se activaron, se pasaron en el switch (cambio, en inglés) y nació la esperanza; eso está pasando en cada pueblo de Venezuela, por eso vamos a ganar el 14 de abril”, sostuvo.

En este sentido, Capriles basó su afirmación en una encuesta de intención de voto que lo da superando a Maduro por cinco puntos y otras que reflejaron que la ventaja del mandatario interino se redujo, divulgadas en un encuentro entre encuestadores y periodistas organizado por el canal Telesur y realizado anteayer.

Además, el líder opositor insistió en remarcar que “Nicolás no es Chávez” (en referencia al presidente encargado) y que “los liderazgos no se heredan, se construyen”. También volvió a llamar a su adversario “Mentira fresca”, tal como se titula una canción crítica al candidato oficialista, compuesta por el actor y cantante Rolando Padilla y muy divulgada desde el viernes en la versión que grabó el célebre cantante estadounidense de origen puertorriqueño Willie Colón.

Paralelamente, el comando de campaña de Capriles distribuyó profusamente una breve síntesis del programa de gobierno de su candidato, en el que se asegura que las misiones (planes sociales del gobierno) se mantendrán, las pensiones a la tercera edad están garantizadas, la petrolera estatal Pdvsa seguirá siendo de los venezolanos y los empleados públicos estarán tranquilos. “Si hay un médico cubano que está prestándole un servicio a nuestro pueblo, como yo sé que hay muchos, y quieren la nacionalidad venezolana, yo voy a dar la nacionalidad venezolana porque yo los voy a invitar a que sean ciudadanos de un país donde hay democracia”, dijo Capriles.

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Maduro y Capriles hacen campaña con actos masivos, denuncias cruzadas y grandes promesas.
 
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