EL MUNDO › HABLA LABAñINO SALAZAR, UNO DE LOS CINCO HéROES CUBANOS

“Vivimos en un momento histórico muy singular”

En una antigua casona de la calle 17 que desemboca en el Malecón, Labañino Salazar habla del Papa y su influencia global, del acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, del rol de Obama y de la vigencia de los logros de la Revolución.

 Por Darío Pignotti

Página/12 En Cuba

Desde La Habana

”Me gustaría poder decirle al Papa en persona lo agradecido que estoy por lo que hizo por mis cuatro compañeros y por mí.” Ramón Labañino Salazar es uno de los llamados Cinco Héroes Cubanos, los agentes de inteligencia cuya liberación, luego de 16 años de prisión ordenada por un tribunal de Miami, fue anunciada el 17 de diciembre del año pasado al restablecerse las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

La entrevista de 80 minutos con Labañino Salazar, acompañado por su esposa Elizabeth Palmeiro, fue en una antigua casona de la calle 17 que desemboca en el Malecón por donde Francisco y su papamóvil pasaron en la noche del lunes en su despedida de La Habana. Después de su visita de cinco días a Cuba Francisco voló hacia Washington y de allí a Nueva York donde el viernes pronunció un discurso en la ONU aplaudido por Raúl Castro, en su retorno a Estados Unidos luego de 56 años de guerra fría recién concluida. Ayer Obama y Castro mantuvieron un encuentro bilateral en Nueva York.

–Que Raúl reciba al Papa en La Habana y luego viaje a EE.UU. para escucharlo y reunirse con él indica que las relaciones son muy amigables.

–Realmente son, porque este es un Papa diferente, yo diría que es hasta un Papa progresista, que ha hablado bien de nuestros pueblos, ha criticado fuertemente al capitalismo y a las guerras, es una persona que tiene bien clara la situación internacional. O sea son cosas realmente admirables para un Papa, esto nunca había pasado antes, eso nos hace sentir muy cercanos a él. Hay muchos comentarios de que él tuvo bastante que ver con la libertad de Los Cinco, ojalá algún día pudiéramos hablar de ese tema con él, me gustaría que eso pase. Claro que él desde su modestia infinita no quiso reconocer su ayuda, pero cualquiera que haya sido su intervención queremos agradecerle, él tiene nuestra gratitud y nuestra admiración.

–En este viaje marcado por las alegorías, ¿que simboliza la reunión de Francisco y Fidel?

–Yo pienso que estamos viviendo un momento histórico singular, que es cumplimiento de una profecía. Hace más de 40 años a Fidel le preguntaron cuando se iba a levantar el bloqueo a Cuba, y Fidel respondió cuando haya un Papa argentino y un presidente negro en Estados Unidos. O sea Fidel con esa visión yo diría profética visualizó esta circunstancia que vivimos en Cuba con esta visita. Se trata de un momento histórico singular, de futuro, de amor y de optimismo, porque demuestra que los tiempos están siempre a favor de la revolución. Fidel siempre estuvo en lo cierto, porque él no es sólo un líder de la revolución cubana sino del mundo, y el Papa también simboliza esos valores universales. Esto es la unidad de dos hombres que han coincidido en la lucha en favor de los pobres.

Con este encuentro se demuestra que la Revolución sigue más firme y más solidaria que nunca.

–¿Qué opina del encuentro entre Obama y Raúl en Nueva York?

–Que Raúl y Obama se vean en la ONU tiene mucha fuerza simbólica. Con eso Obama adquiere mayor dimensión de estadista y para Raúl es importante por que se demuestra la firmeza de la revolución cubana, que seguimos siendo los mismos.

–Usted fue condenado a más de una cadena perpetua. ¿Cuánto tiempo llevaba preso cuando fue electo Obama en 2008?

–Sí, mi pena era de más de una cadena perpetua, y no soy el único de los cinco con una pena tan larga, que nos fue dada en Miami, luego de un juicio que lo organizaron como un circo romano sin respetar la ley.

En 2008 cuando Obama ganó la presidencia nosotros ya teníamos 10 años presos, y desde que él asumió cambiaron las condiciones de nuestra prisión.

–¿Con Obama mejoraron?

–Mejoraron radicalmente, fue un cambio importante ante lo que padecimos en la época de George Bush cuando nos prohibieron las visitas de familiares por dos años y medio. A partir de 2009 cuando Obama toma el poder se sintió el cambio, en primer lugar dando más visas a nuestros familiares para visitarnos. Mejoró la atención médica, yo tenía problemas en las rodillas y en la época de Bush no me atendían y con Obama me hacían análisis, rayos X y me daban un cuidado diferente. Obama fue una señal de esperanza, nosotros desde la cárcel nos dimos cuenta de que los tiempos estaban cambiando. En la época de Bush fue cuando más miembros de la extrema derecha cubano-americana ocuparon lugares en el gobierno. Por ejemplo, el señor Otto Reich ocupó un lugar en el Departamento de Estado, otro que estuvo con puestos altos fue John Negroponte, estoy seguro de que toda esa camada de gente anticubana tuvo influencia para hacernos sufrir más padecimientos en la cárcel.

–¿Confía en los compromisos asumidos por Obama?

–Nosotros no creemos que el mundo va a cambiar completamente con Obama. Sabemos que él pertenece al establishment norteamericano, que defiende el capitalismo. Creemos que su posición sobre Cuba es pragmática, él se ha dado cuenta de que la confrontación con Cuba fracasó, que las guerras, las amenazas, el bloqueo, incentivar la subversión interna no los lleva a ninguna parte. Hoy Cuba está más acompañado que nunca internacionalmente y Estados Unidos está más aislado que nunca, esto se ve en el tratamiento que muchos líderes mundiales dan a Cuba. Por ejemplo con la visita de la presidenta argentina Cristina a Cuba durante este viaje del Papa, eso es algo super importante. Pero nosotros no dependemos solamente de lo que haga Obama, nosotros tenemos la virtud, después de estos 56 años de revolución, de tener el aprendizaje de lo que es el imperialismo norteamericanos, no somos tontos, sabemos que a pesar de este acercamiento ellos siguen teniendo una posición injerencista en nuestros asuntos, pero ahora son menos belicistas que antes.

–¿Se avecinan batallas de otro tipo?

–Pueden venir batallas fuertes pero que se van a desarrollar en un terreno distinto. En el terreno de las inversiones extranjeras, de la compra de mentes, además de la subversión interna porque ellos van a venir a darle dinero a grupitos de supuestos disidentes. Van a venir a hablar de una supuesta democracia, a querer crear un segundo partido político o tercer partido, todo para dividir a nuestro país. Al abrir la embajada (estadounidense en Cuba, en agosto) el secretario de Estado (John) Kerry habló de traer la democracia y nosotros le respondimos que Cuba es un país democrático. Se lo podemos demostrar a cualquier persona, nuestra democracia es mucho más real que la democracia de Estados Unidos. En Cuba no se gastan millones en campañas de publicidad para elecciones con promesas vacías, en Cuba no hay corrupción de partidos. En Cuba el mejor ciudadano de cada cuadra se va elevando poco a poco y llega al nivel político superior. Esa es nuestra democracia, que por supuesto tiene dificultades pero las solucionamos, la esencia principal es que en Cuba el hombre está en el centro de todo.

Me muero como viví

Ramón Labañino Salazar nació en 1963, cuando la revolución tenía 4 años, y en 1965 Gerardo Hernández, el oficial de inteligencia que comandó el grupo enviado a Florida en la década del 90 para impedir los ataques terroristas frecuentes contra la isla perpetrados por grupos ultraderechistas con la tolerancia y/o complicidad de Washington.

Aunque Labariño Salazar evita responder a la pregunta de si los Cinco encabezarán la futura dirigencia revolucionaria , fuentes consultadas en La Habana los indican como potenciales protagonistas de esta fase de “actualización” por tratarse de cuadros bien formados y haber protagonizado una gesta épica en las mazmorras estadounidenses.

Hasta hace algunos años se decía que todo cubano era especialista en contar historias sobre Fidel y hablar de béisbol, el deporte nacional. En la actualidad los cubanos saben quiénes son los Cinco y muchos hablan de ellos con un respeto bien ganado.

A poco de retornar a Cuba el año pasado Labañino Salazar y sus compañeros asistieron a un recital de Silvio Rodríguez, que los convidó al escenario para cantar “El Necio” (“me vienen a convidar a arrepentirme (pero) yo me muero como viví”), tema que fue “el himno de la resistencia cuando estábamos en el Hueco”, contó Gerardo Hernández .

–¿A qué llamaban el Hueco?

–Cuando caemos presos el 12 de setiembre de 1998 no vamos a la cárcel, vamos a una oficina del FBI en Miami y ahí tenemos unas entrevistas con oficiales en la cual obviamente trataron de que nosotros traicionáramos a Cuba, a nuestro comandante, y a la Revolución. Nos hicieron proposiciones para que colaboráramos. Y hay que decir que en esos 16 años el gobierno de Estados Unidos estuvo constantemente presionando para que colaboráramos, pero eso nunca iba a pasar porque somos fieles a nuestra patria. Cuando vieron que no íbamos a traicionar nos mandaron a la prisión, pero no a la normal, nos metieron en el Hueco, es una celda cerrada herméticamente 24 horas, deplorable, sucia, húmeda en un espacio de 7 por 9 pies (2 x 3 metros) toda de cemento. Inventamos unos juegos para soportar el encierro, jugábamos con unos dados rústicos que Gerardo armó con unos pedazos de pan, hicimos un ajedrez con piezas de papel. Al Hueco van las personas que cometen delitos en prisión, allí meten a uno que mató a otro preso, a uno que se porta mal, y a nosotros nos mandaron sólo por ser cubanos sin cometer ninguna infracción.

–¿Usted piensa más en el pasado del Hueco o en el futuro?

–He pensado bastante sobre los años de encierro pero más me preocupa el futuro de mi país.

–¿Hacia dónde camina Cuba?

–Creo que vamos en el camino correcto al haber decidido tener las mejores relaciones posibles con Estados Unidos, estando muy claro que en este proceso nosotros vamos a trabajar para fortalecer nuestro socialismo. No hacemos este acercamiento para virar al capitalismo. No vamos a perder lo que conquistamos, eso está bien claro. Obviamente las intenciones de los americanos no son ayudar a nuestro socialismo ni mucho menos, ellos quieren destruir nuestro socialismo. Ahora quisiera decir una cosa importante, hay gente que piensa que los americanos van a venir a invertir mañana mismo, como ellos quieran y eso no es así. Van a venir solamente las inversiones que sean aprobadas por Cuba porque se las considera beneficiosas. El capitalismo no va a solucionar nuestros problemas, el capitalismo va a echar todos avances por tierra. El estilo de vida de los americanos no es lo que queremos, en La Habana no hay McDonald’s, pero es verdad que no sé si los habrá alguno dentro de un tiempo.

Tú que ya conoces los McDonald’s tienes que probar la fritanga cubana, que está hecha de pura carne, es algo exquisito. Yo he comido McDonald’s cuando vivía en Estados Unidos, y te digo que me apetece más la fritanga, esto no lo digo como chauvinista, es porque aquí somos orgullosos de nuestra patria y de nuestra comida.

–Carlos Fuentes dijo alguna vez que México reconquistará California con las tortillas.

–Eso es totalmente verdad... porque en la comida hay simbolismo.

Siembre hay que considerar a nuestra cultura, nosotros somos criollos, recuerda que la revolución cubana es autóctona, nació del pueblo, no fue impuesta de afuera. Yo te lo voy a resumir así: el socialismo nuestro es a la cubana.

–Cuba adoptará un modelo económico similar al vietnamita?

–Yo como economista he estudiado por bastante tiempo lo que se hizo en Vietnam y no te digo que no vamos a tomar nada de esa experiencia donde hay cosas positivas. Pero también hay cosas negativas. Tenemos que ser muy creativos y adaptarnos a nuestras condiciones objetivas y subjetivas de hoy, adaptándonos a nuestra idiosincrasia porque lo que les gusta a los asiáticos no le gusta a nuestra gente. Por ejemplo tenemos que buscar inversiones extranjeras que se queden en el país por un buen tiempo. No debemos permitir que se forme el gran capital en nuestro país o que se establezcan las grandes corporaciones que se apoderen poco a poco del territorio cubano. Tampoco nosotros creemos que se deba permitir que surjan unos supermillonarios y que haya grandes diferencias con el resto del pueblo.

–Como ocurre en China.

–Mira, yo no digo nombres de países, yo digo lo que queremos para Cuba. Por ejemplo nosotros deberíamos atraer capitales cubanos que estén afuera del país, o sea capitales cubanos que sean buenos que no estén metidos en el terrorismo contra nuestro país. La inteligencia está en hacer las cosas para lograr mayor bienestar de nuestro pueblo, que haya menos baches en las calles, pero hacerlo con un modelo económico a lo cubano, ni vietnamita, ni ruso, ni nada de otros lados.

Compartir: 

Twitter

“Se trata de un momento histórico singular, de futuro, de amor y de optimismo.”
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.