EL MUNDO › LAS RECIBIERON EL LUNES LOS TERRORISTAS DEL 11

Nuevas visas para estrellar un avión

Complejos análisis de política internacional no dudan en afirmar que cierta versión del extremismo islámico cambió la faz del mundo el 11 de septiembre de 2001. Pero quizá casi 3000 personas hayan muerto por una cuestión de demoras burocráticas. Esto no es una burla sobre una tragedia; en todo caso, la burla es la propia noticia. Ocurre que, según reportó el Washington Post en su edición de ayer, Mohamed Atta y Marwan Al Shehhi, dos de los secuestradores de los aviones que se estrellaron en las Torres Gemelas, recibieron este lunes la notificación de que les habían sido otorgadas las visas de estudiante que habían pedido en agosto de 2000. Las notificaciones llegaron a la escuela de aviación de Florida en la que aprendieron cómo volar (y estrellar) una aeronave. Varios legisladores norteamericanos reclamaron el fin del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) que otorgó las visas. El presidente George Bush pidió un informe sobre el hecho al secretario de Seguridad Interna, Tom Ridge, y al secretario de Justicia, John Ashcroft.
El INS se excusó con un comunicado: “Es importante enfatizar que las decisiones con respecto al pedido del cambio de situación fueron realizadas en el verano (boreal) del 2001, antes de los eventos trágicos del 11 de septiembre. De igual forma es importante reconocer que cuando las solicitudes fueron aprobadas, el INS no tenía información que indicara que Atta o Al Shehhi tuvieran vínculos con organizaciones terroristas”. Pero más allá de las excusas, otra cuestión verdaderamente sorprendente salta a la vista: la demora de estos trámites y la irregularidad de su secuencia. Atta y Al Shehhi solicitaron el cambio de su visa de residentes a de estudiantes en agosto del 2000, previo pago de más de 27.000 dólares a la escuela de aviación Huffman International, de Florida, donde iban a estudiar. El pedido de Atta fue aprobado el 17 de julio del año pasado; el de Al Shehhi, el 9 de agosto. Claro que ambos habían terminado ya el curso en enero, lo que quiere decir que lo completaron sin tener visa de estudiante, y para cuando la obtuvieron, ya no estaban estudiando. Aún más: la notificación de la aprobación de la visa les llegó este lunes pasado. Claro que, cansados de esperar o entrenados celosamente por Osama Bin Laden, Atta y Al Shehhi habían muerto el 11 de septiembre.
El revuelo por la noticia fue mayúsculo. “Esto muestra una vez más la completa incompetencia del servicio de inmigración para hacer respetar las leyes y proteger nuestras fronteras. Hay que desmantelarlo y rehacerlo”, bramó el representante republicano James Sensenbrenner Jr. “El INS es el club del ratón Mickey de las agencias federales, pero ahora debería decir que esto es un insulto al ratón Mickey”, ironizó el senador republicano Tom Tancredo.

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