EL MUNDO › LA SUCESION DE CAMERON DIVIDE A LOS TORIES BRITANICOS

Fractura en los conservadores

Gove garantizó que llevará a cabo las promesas hechas durante la campaña por el Brexit, marcando distancia con la ministra de Interior, Theresa May, favorita para ocupar el puesto de Primera Ministra tras la renuncia de Cameron.

El ministro de Justicia británico, Michael Gove, se definió ayer como el “candidato del cambio” y opinó que el nuevo líder tory debe ser partidario del Brexit, marcando distancias con la ministra de Interior, Theresa May, favorita a suceder a David Cameron, en el primer día de una campaña que amenaza con fracturar al partido.

En una comparecencia en el centro de Londres, Gove detalló cuáles serán sus prioridades y objetivos si es elegido nuevo dirigente del Partido Conservador, tras haber presentado el jueves inesperadamente su candidatura, en el último día para hacerlo.

Al postularse como aspirante, Gove retiró también su apoyo al que hasta entonces había sido su aliado en la campaña por el abandono del país de la UE, el ex alcalde de Londres Boris Johnson, quien hasta entonces era visto como el favorito en la lucha por el liderazgo del partido, si bien finalmente no se presentó.

Gove se presentó a sí mismo, en su discurso, como “el candidato del cambio” que requiere ahora el Reino Unido y garantizó que llevará a cabo las promesas hechas durante la campaña por el Brexit, al tiempo que reconoció que no tiene “ni carisma, ni glamour”. “Aseguro que honraré las instrucciones que nos han dado los británicos. Abogué por lograr unos cambios específicos en la campaña; creo en ellos y los llevaré a cabo”, dijo.

El nuevo primer ministro conservador deberá negociar con la UE la salida del Reino Unido del bloque y decidir si invoca inmediatamente el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece el proceso para la salida, estimado en dos años.

Gove prometió que, si es elegido, cumplirá con “la promesa de abandonar la Unión Europea, de poner fin a la supremacía de la legislación de la UE y de retomar el control de la democracia británica” así como de reducir la inmigración. Aludió además a la libre circulación de trabajadores –en principio, requisito para que el país pueda continuar en el mercado único–s y dijo que lo “zanjará”, al introducir un sistema basado en puntos, al estilo de Australia.

“Bajo mi liderazgo, estos objetivos se cumplirán”, aseveró Gove, que prometió destinar el dinero que actualmente se dirige a la UE a los servicios públicos británicos y reducir el impuesto sobre el combustible.

Criticado por algunos de sus correligionarios haber traicionado a Johnson, de quien fue “mano derecha” durante el debate previo al referéndum del 23 de junio, el político consideró que pese a los “muchos talentos formidables” que tiene el ex edil de Londres, “no era la persona adecuada para esta tarea”.

En un claro intento por marcar distancias con May, que ahora es vista como candidata favorita tras la retirada de Johnson, y que hizo campaña por la permanencia, Gove enfatizó que el nuevo líder debe ser un partidario del Brexit. Según el político, los nuevos desafíos a los que se enfrenta el país han de ser abordados por alguien “que no simplemente tenga la cabeza fría, sino que tenga el deseo ferviente por el cambio... que tenga una visión valiente”.

Tras su discurso, le preguntaron por la posibilidad de que Escocia, que votó por la permanencia en la UE, convoque en algún momento un segundo referendo de independencia del Reino Unido. “Tenemos que ser realistas, Escocia votó de manera diferente y hay que respetarlo. Si quieren un primer ministro que comprenda y crea en Escocia, yo puedo hacerlo”, dijo el responsable de Justicia, que nació en Escocia y está casado con una galesa.

Más temprano, en un reflejo de la creciente crisis en el partido disparada por la sucesión de Cameron, el ex titular de Finanzas del partido tory y declarado eurófilo Ken Clarke dijo que Gove “haría un favor” al partido conservador “si se retira ahora y acelera el proceso” de la elección de un nuevo dirigente conservador.

“Una de las prioridades para un líder de partido y, con toda seguridad, para un primer ministro, es que debes contar con la confianza de tus colegas”, opinó el diputado conservador en declaraciones a la radio de la cadena BBC. Clarke consideró “no alentador” que Gove hubiera hecho campaña por el Brexit antes del referéndum europeo junto con Johnson, como su “mano derecha”.

Según el veterano político tory, las “maniobras extrañas” llevadas a cabo por Gove al retirar su apoyo inesperadamente a Johnson para postularse él mismo como potencial sucesor de Cameron, lo “desacreditan” en momentos de una “grave crisis”.

“No quiero añadir más drama, pero que ahora se erija como posible primer ministro diciendo que va a reunificar al partido, que ahora tiene una visión clara de lo que va a hacer, es poco probable”, señaló.

Clarke criticó ese tipo de “actuación pública” al indicar que es “más propio de la elección de un sindicato de estudiantes que de un primer ministro de este país, en un momento de una potencial crisis bastante grave”.

Otro de los candidatos a suceder a Cameron, el ex titular de Defensa, Liam Fox, que también hizo campaña a favor de la salida del país del bloque comunitario, lamentó ayer, en un programa de la BBC, que la manera de actuar de Johnson y Gove de los últimos días suponía “una distracción”.

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“Honraré las instrucciones que nos han dado los británicos”, dijo Gove.
 
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