EL PAíS › ENTREVISTA CON EL SOCIALISTA OSCAR GONZáLEZ, VICEJEFE DE GABINETE

“El debate del Indec no es consistente”

El funcionario admite “un matiz” entre la estadística oficial y lo que indica la vida cotidiana de la clase media, pero dice que el tema es abordado con “un reduccionismo espantoso”. Sostiene que la inflación debe revertirse con medidas tributarias, como una reforma del IVA.

 Por Werner Pertot

Como vicejefe de Gabinete, Oscar González llevó a su despacho una imagen que lo acompaña a donde quiera que vaya: un cuadro de Alfredo Palacios, que mira ceñudo desde la pared. En su rol de articulador con el Poder Legislativo, González volvió por primera vez al Congreso la semana pasada a ver el debate sobre Aerolíneas Argentinas. El socialista recalcó que el Gobierno hizo “un aprendizaje en la necesidad de interlocución” y aprovechó para chicanear a los socialistas que votaron por la expropiación de la línea de bandera. “Estarán compensando el haberse asociado a las demandas del capital agrario”, estimó.

González asumió en reemplazo de Jorge Rivas, que continúa convaleciente. Periodista, ex jefe de redacción del diario Sur a fines de los ’80, González considera que la discusión sobre el Indec está inflada por los medios, aunque reconoce que la inflación impacta sobre los sectores más bajos. “Habría que estudiar la posibilidad de que el IVA sea readecuado, para que la naturaleza tan regresiva del sistema tributario argentino se modere”, planteó el vicejefe de Gabinete.

–¿Hay vuelta atrás en la relación política con Cobos?

–Creo que él está intentando una experiencia... El destino de Cobos está en la Concertación, porque él existe políticamente en función de que compuso una articulación que se expresó en una fórmula. La ciudadanía dispuso que él acompañe a Cristina Fernández. Si la soberanía popular le da el mandato de acompañarla, es lo que tiene que hacer.

–¿No tienen miedo de que traicione el mandato popular?

–No creo que traicione el mandato popular. Creo que va a recomponer sus vínculos, con los matices que existen...

–¿Cómo se explica que uno de los dos integrantes de la fórmula se mostrara en contra de las retenciones móviles?

–Sí... Resulta difícil... Pero sucede en la historia.

–¿Cómo vio la votación del socialismo a favor de la expropiación de Aerolíneas?

–Creo que está la voluntad de no volver a caer en el tremendo error en el que cayeron durante la discusión de la Resolución 125, donde tuvieron que pagar un alto costo político en función de quedar asociados a las demandas del capital agrario que son contradictorias a los valores y la existencia misma del Partido Socialista. Se cometió allí una aberración de naturaleza política. Ahora estarán intentando compensar un error muy grave.

–¿Habría que reconocer la deuda de Marsans?

–El Congreso todavía no discutió la deuda. La va a discutir. Si no estuviera previsto que una institución del Estado tasara y que el Congreso discutiera, sería un escándalo. Ahora que se dispusieron ambas cosas, se sigue cuestionando. ¡Es increíble! ¡Que los liberales y los entregadores nos vengan a cuestionar!

–¿Hubo un aprendizaje del Gobierno del debate de las retenciones al de la semana pasada?

–Sí, hay un aprendizaje de la necesidad de interlocución, que quizá se desatendía.

–¿Sirvió la ronda con gobernadores, en las que acompañó a Massa?

–Sí, dejó acreditada la vocación del Gobierno de hacer reverdecer el dispositivo federal. Después del episodio del conflicto con el capital agrario, había que dar todas las señales para denotar que se hacía un esfuerzo claro de normalizar el conjunto de las relaciones para que una sociedad funcione bien en el terreno institucional. Se dejó claro que la relación entre el poder central y los provinciales es normal. Lo mismo con el Poder Legislativo: no se vota a libro cerrado y hay debates. Esto expresa una vocación plural, al igual que la incorporación de gente como Gustavo López y como yo, que venimos de una tradición diferente.

–¿Por qué no se consiguió el encuentro con Macri?

–Mi abuela decía que todo se andará...

–¿Binner está más lejos del Gobierno de lo que le gustaría?

–El es un político responsable, que gobierna bien su provincia. Fue respetuoso del vínculo con el gobierno nacional y nunca se sumó a las actitudes extorsivas o fundamentalistas. Siempre se mantuvo en un plano de racionalidad. Comparto la mayor parte de sus opiniones y creo que gobierna en la misma sintonía progresista que Fabiana Ríos y Cristina.

–En el conflicto rural, pidió la participación de los gobernadores en un consejo federal.

–Fue una propuesta racional, lo que no quiere decir que sea la más conveniente. Hay intereses propios de las bases sociales en Santa Fe, ligadas al agro. El administró esa demanda sin caer en la extorsión, ni en la confrontación virulenta. Tiene un liderazgo provincial...

–¿No lo ve a Binner con un liderazgo nacional en 2011?

–Tiene la posibilidad de construir un liderazgo nacional, que puede converger con otros sectores de la izquierda democrática y el progresismo, entre los cuales en primer lugar está el Gobierno.

–¿Puede ser candidato a presidente?

–Si él a eso contesta que está absorbido por la gestión provincial, ¿quién soy yo para darle un destino distinto?

–¿Qué medidas van a tomar para recuperar la credibilidad del Indec?

–Todo órgano del Estado está sometido al escrutinio de la sociedad. Cuando se trata de un organismo que tiene que ver con la producción de insumos útiles para determinar el impacto en la calidad de vida y el consumo, con mayor razón. Las medidas que eventualmente se tienen que tomar se refieren a una determinación anticipada –que yo no conozco– sobre supuestas irregularidades, que también desconozco. A mí no me constan las irregularidades, más allá de que conozco hasta el hartazgo las versiones periodísticas. Me parece de un reduccionismo espantoso que el tema del Indec junto al tema del otro funcionario sea casi un monotema.

–¿Se refiere a Moreno?

–Sí. En ningún lugar del mundo se estaría discutiendo esto como eje central. Cada vez que hablamos de datos, que pueden ser seleccionados de masas informativas más amplias, estamos sometidos al error y la subjetividad.

–¿Las irregularidades no se relacionan con la indexación de la deuda?

–Es un hecho que hay bonos que están indexados en una fórmula que se construye con las determinaciones del Indec, pero ése es un razonamiento hasta primitivo. No creo que ésa sea la intención. Hay una insistencia en desalentar los números reales de la economía y el avance demostrado de las variables sociales. Las versiones negativas y contraproducentes se exageran y las positivas se minimizan.

–Con la intervención del Indec, ¿no le dejan servida en bandeja la situación al FMI, a los economistas ortodoxos y a las consultoras privadas?

–Siempre hubo consultoras que hicieron índices. La libertad de expresión implica la libertad de publicación de los índices. Hay una radicalización de un debate del Indec que no es consistente. No sé cómo resiste al paso del tiempo esta polémica insustancial.

–¿Usted considera confiables los índices oficiales?

–La vida cotidiana de ciertos segmentos de la población, básicamente clase media y media alta, permite percibir un matiz sobre la estadística oficial. Eso es una discusión de la naturaleza de los datos con los que se elabora el índice. Los consumos de los sectores medios-altos en el mundo no están contabilizados.

–Sin embargo, la inflación impacta sobre todo en los sectores bajos...

–Obviamente que es así. La eventual inflación –no se puede desmentir que existe una determinada situación– debe revertirse con medidas tributarias adecuadas. No soy economista, pero como una opinión personal, pienso que habría que pensar si algunos tributos como el IVA no pueden ser reconsiderados para los sectores de bajos ingresos o para el consumo popular y masivo. Habría que estudiar la posibilidad de que el IVA sea readecuado, para que la naturaleza tan regresiva del sistema tributario argentino se modere.

–Ese es uno de los reclamos de la CTA, junto con la asignación social universal, que hasta ahora no fueron atendidos por este Gobierno...

–Todo lo que signifique renta básica es un objetivo a contemplar.

–Sin embargo, hasta ahora el Gobierno contestó que resulta complicado “desde el punto de vista fiscal”.

–Es complicado desde el punto de vista técnico, pero como un direccionamiento de la política del Gobierno hacia la existencia de una renta básica mínima, yo soy partidario. Como todas las medidas de la economía, a veces hay condiciones y otras veces no las hay para poder aplicar esto.

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Para González, el Gobierno hizo “un aprendizaje de la necesidad de interlocución, que quizá se desatendía”.
Imagen: Télam
 
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