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Las razones que explican (o no) el curioso ritmo del escrutinio

Los primeros cómputos dieron una amplia ventaja a Macri, que se prolongó hasta bien avanzado el recuento. Es inusual que así ocurra. Y se sospechó del Correo. Qué dicen los funcionarios.

 Por Raúl Kollmann

“No podemos afirmar que hubo una maniobra del Correo para beneficiar a Mauricio Macri, aunque tampoco tenemos elementos como para negar que esa maniobra existió. Tal vez debamos investigar por qué se descargaron primero los camiones con urnas y actas de las zonas que fueron más favorables a Macri. Pero, la verdad, es que nos parece que fue casualidad y que sería irresponsable afirmar que se produjo un manejo extraño.” Este fue el diagnóstico que le transmitió anoche a Página/12 un alto funcionario del Ministerio del Interior. Paralelamente, en esa cartera se señaló que la razón fundamental por la que se tardó tanto en dar a conocer datos oficiales tuvo que ver con que hubo mesas en las que se terminó de votar recién a las 20, los escrutinios se demoraron muchísimo por la cantidad de listas y los cortes de boleta, y porque el operativo logístico del Correo implicaba mover las urnas y las actas de las escuelas a los centros distritales, y de allí al Correo Central.
La primera tardanza se produjo a la hora de votar:
- Cada mesa tiene un padrón de 400 personas, de las que fueron a votar, en promedio, 300.
- Desde las 8 de la mañana hasta las 18 hay diez horas, o sea 600 minutos.
- Esto implica que tiene que votar, si fuera todo muy parejito, un ciudadano cada dos minutos.
- Los ciudadanos tardaron bastante en votar. Tuvieron que buscar “su” boleta en una amplísima mesa, con 60 boletas. Además, buena parte de los porteños hizo uno o dos cortes de boleta.
- El ritmo de votación no fue parejo. Se aglomeró mucha gente sobre el final de la hora de votación. Hubo mesas que en ese momento registraban largas colas. En unas 200 se terminó de votar cerca de las 20.
- Es cierto que no todas las mesas se demoraron tanto, pero el operativo logístico (para bajar costos) preveía que recién el Correo se llevaba urnas y actas cuando estuvieran listas todas las mesas de una escuela. Con el retraso de una sola mesa, quedaban demoradas todas las mesas de esa escuela.
La segunda tardanza se produjo a la hora del recuento de votos en las mesas:
- Había muchas listas y muchos cortes, lo que demoró el escrutinio en las mesas.
- En la jornada de ayer hubo muchos presidentes de mesa inexpertos que tuvieron alguna dificultad en cerrar las actas.
- También influyó la presencia de numerosos fiscales en cada mesa. Eso significó polémicas, inseguridades, consultas y, por lo tanto, demoras. Sin embargo, no se produjo ningún cuestionamiento serio.
- El cálculo es que, en promedio, el escrutinio de cada mesa tardó una hora.
El tercer tramo es el que estuvo a cargo del Correo Argentino. De acuerdo con la logística aprobada, cuando una mesa cerró el escrutinio, se le entregó al empleado del Correo la urna y un sobre con el acta. Aunque se habla de “telegramas”, eso en verdad existe en el interior, pero no en la Capital Federal. Aquí se mueven físicamente las actas hacia la oficina del Correo del barrio y de allí hacia el Correo Central.
En promedio, el movimiento de las escuelas al Correo Central tardó entre 25 y 45 minutos. Aquí el mayor de los problemas lo constituyó la carga desigual: las actas con barrios enteros llegaron al Correo Central mucho antes que las actas de otros barrios. En este terreno hubo una circunscripción, San José, en la que el jefe del correo decidió que no se mandaba nada a la central hasta que no estuviesen las urnas y actas de la gran mayoría de las escuelas. Eso produjo, por ejemplo, que a las 23 sólo se hubiera escrutado el 26 por ciento de las mesas de San José, barrio en el que Aníbal Ibarra terminó ganando por cinco puntos. Aún así, en elMinisterio del Interior consideran que fue un error de ese jefe del correo, pero que, en principio, no percibieron una maniobra.
Con todos estos elementos en juego, lo concreto es que el primer acta llegó al Correo a las 20, y como tradicionalmente el criterio consiste en dar una primera tanda de 100 mesas, eso se demoró hasta las 21.20. De allí en adelante empezó a haber algo más de fluidez. “A las 20.45 me reuní con los fiscales informáticos de todos los partidos –señaló Alejandro Tullio, director nacional electoral– para decirles que nuestros informes indicaban que en gran parte de las mesas todavía se estaban contando los votos. Los fiscales sostuvieron allí que ellos tenían la misma información y no hubo ningún tipo de cuestionamientos. Es más: la demora del domingo abría las puertas a que algún candidato denunciara fraude o algún tipo de maniobra. Sin embargo, no hubo ninguna denuncia y todos reconocieron la transparencia con que se manejaron las cosas.”
Eso sí: Tullio prometió que para el ballottage las cosas serán mucho más rápidas. Hay una sola categoría y únicamente dos boletas. A las 19.30 estarán los primeros datos y a las 22 la tendencia definitiva. “Es distinto que el domingo. Había muchísimas boletas y hay que tomar nota que de los 28 candidatos hubo 20 que sacaron menos de un voto por mesa”, remató el director electoral.

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Los datos tardaron en llegar al Correo porque en las mesas hubo una demora excesiva.
 
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