EL PAíS › OPINIóN

Por partida doble

 Por Mario Wainfeld

La senadora nacional Rosana Bertone fue elegida gobernadora de Tierra del Fuego en el ballottage. La candidata del Frente para la Victoria (FpV) superó al intendente radical Federico Sciurano. Según el escrutinio provisorio del Tribunal Electoral (TE) de la provincia, Bertone consiguió el 49,72 de los sufragios contra el 45,99 por ciento de Sciurano. La brecha en la primera vuelta se achicó: había sido de ocho puntos porcentuales. Quedaron pendientes de escrutar cuatro mesas sobre las 410 que se instalaron en la provincia menos poblada del país.

Para el kirchnerismo la celebración fue completa y repartida porque Walter Vuoto ganó la intendencia de Ushuaia. Este comicio se resuelve en vuelta única. Vuoto tiene 32 años y es el primer militante de La Cámpora que accede al ejecutivo de una capital provincial.


Bertone anunció el triunfo rodeada por sus compañeros fueguinos y un nutrido grupo de dirigentes nacionales del FpV. Expresó que le debe todo lo que hizo en su carrera política al fallecido presidente Néstor Kirchner. Agradeció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, reconociendo los aportes a la provincia. Y dedicó un párrafo especial, muy personalizado, al gobernador Daniel Scioli agradeciendo un apoyo pleno desde hace mucho tiempo.


Tierra del Fuego es un distrito nuevo que ya se había expresado en cinco elecciones previas a la de ayer. Su sistema electoral es con ballottage clásico: si nadie llega al cincuenta por ciento más uno en el primer turno, hay segunda vuelta.

Por lo general, las competencias fueron reñidas. El escrutinio de ayer reiteró la tendencia. Solo un gobernador se impuso en primera vuelta. Y en tres ocasiones quien quedó segundo en el primer turno consiguió dar vuelta el resultado.

La más cercana fue en 2011 cuando la gobernadora Fabiana Ríos batió a Bertone. Fue con guarismos dignos de figurar en un Guinness porque remontó ocho puntos de desventaja y se impuso por dos. La arremetida llama más la atención porque el intervalo entre ambas rondas fue de solo una semana.

Bertone sacó un margen muy parecido de ventaja al de 2011 el domingo 21 pero esta vez pudo hacer valer la pole position para quedarse con la gobernación.


Al partido de Ríos le fue fatal en estos comicios en los que no consiguió siquiera terciar. De cualquier modo le quedan dos records en la historia electoral: fue la primera mujer electa gobernadora de una provincia argentina en 2007 y la primera que logró ser revalidada en 2011.

Tierra del Fuego añade otra marca sin comparaciones. Llega a ser la primera provincia cuya ciudadanía llevó al poder a dos gobernadoras.


El electorado del distrito se concentra en Ushuaia y Río Grande. La capital, algo menos poblada que la otra ciudad, es en tendencia refractaria a dar su voto a candidatos peronistas.

Sciurano es hasta diciembre su intendente: llegó en 2007 y refrendó cuatro años atrás. La derrota en su terruño le habrá pesado especialmente aunque quizá su desazón resulte menor a la euforia de los integrantes de La Cámpora.

Es sabido que la agrupación juvenil –que Kirchner imaginó hace siete años y en la que Cristina confía para prolongar su legado– viene afrontando sus primeros desafíos en las urnas. La prensa dominante se entretiene detallando sus traspiés, ahora tendrá que computar un resultado resonante. Uno de los argumentos de Sciurano fue “provincializar”: propuso liberar al distrito de la influencia nacional. La decisión popular le fue adversa: pintó todo el mapa local, provincia y municipios, con los colores del FpV que suma una nueva provincia, tras morder el polvo ante los radicales en Mendoza

Vuoto, que es muy joven aún entre los cuadros más fogueados de la Cámpora, prevaleció en una compulsa reñida. Obtuvo el 22,28 por ciento del padrón entre siete candidatos. Lo secundó a alguito más de cuatro puntos de distancia Héctor Stefani del PRO. La dirigencia nacional macrista ayer a la noche lo dejó solito su alma: no lo acompañó ni llevó los globos a la Patagonia.

Ya que de novedades hablamos: será la primera vez en la saga política fueguina que la provincia y su capital serán gobernadas simultáneamente por dirigentes de un mismo partido político.


Fue un día previsiblemente frío, cuentan los fueguinos que nevó también. Según el TE la participación llegó al 71,5 del padrón en Río Grande, el 68,62 en Ushuaia y el 73 por ciento en Tolhuin, la tercera localidad del distrito.

Es un porcentaje satisfactorio y congruente con el que se registra en todas las provincias que van ungiendo sus autoridades con alto involucramiento popular.

En el conteo general de las provincias que ya se pronunciaron cuatro oficialismos locales seguirán gobernando y dos territorios cambiaron de mano.

El 5 de julio será el turno de Córdoba y La Rioja, en las que gana la primera minoría: no hay ballottage. Sí existe esa metodología en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que tendrá su primera vuelta. Aunque los vencedores sólo se conocen cuando se recuentan las boletas todo indica que el score de 42 a favor de los oficialismos provinciales se ampliará, llegando quizá al rango de goleada.

[email protected]

Compartir: 

Twitter
 

Imagen: DyN
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.