EL PAíS › MACRI EN TUCUMáN, CON UN ENVIADO DEL PAPA

La oración del Presidente

Con una nueva alusión al caso López, el presidente Mauricio Macri abogó ayer por “erradicar la corrupción en todas sus manifestaciones”, al cerrar el Congreso Eucarístico Nacional que se desarrolló en Tucumán. El enviado de Jorge Bergoglio para la celebración, Giovanni Battista Re, apuntó también que la eucaristía era una “luz para la contribución que los cristianos deben aportar a la vida social y política, que necesita hoy más que nunca de un quiebre, que lleve a poner fin a la corrupción”.

“Necesitamos hacer una patria fraterna y solidaria, para superar los desencuentros y unirnos caminando juntos”, señaló Macri en el cierre del congreso de que reunió a miles de personas. El Presidente, que mantiene una tensa relación con El Vaticano, siguió el hilo de lo planteado por la Iglesia en el encuentro en el que hubo fuertes pronunciamientos contra la corrupción. Además, el jefe de Estado llamó a “construir entre todos un país con esperanza y trabajo, para actuar siempre con la verdad y la justicia, para incluir a todos y vencer las diferentes formas de pobreza”, luego de aceptar la invitación de los representantes eclesiásticos para que ofreciera una oración de cierre del cónclave.

Macri llegó a Tucumán en helicóptero pocos minutos antes de las diez. Allí estuvo acompañado por la vicepresidenta, Gabriela Michetti, y el gobernador tucumano, Juan Manzur. El acto, que se realizó a cielo abierto en el predio del hipódromo local, también contó con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, el responsable del Plan Belgrano, José Cano, el secretario de Vivienda, Domingo Amaya, y el secretario de Culto, Santiago de Estrada. De la misa multitudinaria participaron además cerca de 150 obispos, el presidente del Episcopado argentino, José María Arancedo, y más de mil curas que sesionaron desde el jueves pasado.

Con el caso del ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo, José López, y los casi nueve millones de dólares con los que lo sorprendieron todavía resonando en el escenario político, Macri aprovechó su participación en el cierre del congreso para terminar con esas prácticas en el Estado. El Presidente pidió la “intercesión” divina “para erradicar la corrupción en todas sus manifestaciones, para promover la fe respetando sus distintas expresiones”. A su vez, hizo referencia a la protección de “la vida desde la concepción hasta la muerte”, reiterando su opinión contraria al aborto.

El enviado del Papa fue quien encabezó la misa y el que dio el mensaje oficial del encuentro. Battista Re señaló que “la eucaristía” debía estar “al servicio del bien común y para la contribución que los cristianos deben aportar a la vida social y política, que necesita hoy más que nunca de un quiebre”, y agregó que hacia falta para “poner fin a la corrupción y a una real renovación y progreso en la honestidad, en la rectitud moral, en la justicia y en la solidaridad”. El cura destacó antes de que Macri pusiera punto final al cónclave que uno de los objetivos era “conseguir una verdadera reconciliación entre los argentinos en la justicia, en la fraternidad, en el amor y en la paz, para hacer crecer la cultura del diálogo y del encuentro”.

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Imagen: DyN
 
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