EL PAIS › DIPUTADOS VOTO QUE SE PUEDAN ALLANAR PROPIEDADES DE JULIO DE VIDO

Un permiso que el juez no pidió

El proyecto de Cambiemos para autorizar allanamientos en la casa y las oficinas de De Vido, pese a que la Justicia no lo solicitó, fue aprobado con apoyo del massismo y otros bloques. El ex ministro denunció una “persecución política”.

Tras un debate de dos horas y duras acusaciones cruzadas, la Cámara de Diputados aprobó una resolución promovida por el macrista Pablo Tonelli para que el juez federal Luis Rodríguez pueda allanar la vivienda y las oficinas del diputado del Frente para la Victoria (FpV-PJ) y ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, en una causa por supuesto enriquecimiento ilícito. La iniciativa del oficialismo fue acompañada por el Frente Renovador, el Bloque Justicialista, Progresistas y el Frente de Izquierda; y cosechó 137 votos. Enfrente solo tuvo la oposición de 49 votos de un disminuido FpV, que sufrió la deserción de seis diputados del Movimiento Evita (ver página 9) y otros veinte legisladores de la bancada que estuvieron ausentes a la hora de votar. La única abstención fue la del propio De Vido, que se defendió en el recinto: pidió “que se respete la presunción de inocencia”, acusó al macrismo de encabezar una “persecución política” contra los ex funcionarios del gobierno kirchnerista y denunció que “ya tienen a todos los jueces presionados a fin de conseguir sus objetivos”.

“Lo único que pretendemos es permitir que el juez federal Luis Rodríguez avance con la investigación y más pronto que tarde pueda llegar a una conclusión definitiva acerca de si hubo o no delito”, justificó Tonelli. Luego aclaró que “esta autorización no implica” quitarle los fueros a De Vido, que “el diputado mantiene su condición de tal y todos los privilegios” y que además “no prejuzga acerca de si es o no culpable” del delito por el que es investigado. De todos modos, la autorización sólo tiene carácter simbólico, ya que no fue pedida por el juez de la causa.

Desde varias bancadas se sumaron a los cuestionamientos a De Vido. “Esperábamos un gesto del diputado De Vido que evitara esta discusión”, sumó Carlos Rubín, del BJ, y agregó que “las personas con responsabilidades institucionales son los primeros que debemos dar el ejemplo y ponernos a disposición del Poder Judicial”.

La diputada Diana Conti (FpV) se encargó de la defensa del kirchnerismo. “Los jueces sabes cuáles son las leyes y la Constitución; saben que si tienen que allanarnos, lo anuncian a las Cámaras (…) Los jueces saben que lo pueden hacer”, aseguró Conti antes de denunciar que la autorización es un “acto de onanismo público” de “bajeza institucional” que busca “degradarnos institucionalmente (a los legisladores) frente a los otros poderes del Estado, frente a los cuales tenemos una paridad”. “No hay otra forma de llamarlo: es intromisión indebida, presión y marcación de la cancha de los jueces de Comodoro Py, se trate de quién se trate”, protestó Conti al definir “las presiones” del oficialismo sobre el juez Rodríguez.

“Es absolutamente inconducente y no tiene otra finalidad que no sea el escarnio, el agravio, la mentira y la presión no solamente sobre el juez Rodríguez sino sobre toda la Justicia Federal”, aseguró De Vido. “Jamás he denegado información, jamás me he indispuesto ante la Justicia”, agregó el ex ministro y pidió a sus pares diputados “que se queden tranquilos; con seriedad y tranquilidad responderé y me someteré a los procesos judiciales”. Pero también le apuntó al oficialismo por impulsar una “persecución política” sobre él y otros ex funcionarios de los gobiernos kirchneristas.

“Tenemos claro que si no hay un juez que pida determinadas medidas a los parlamentarios esas medidas no se pueden tomar. Por eso votamos como votamos”, sumó mucho más tarde –cuando ya se trataba otro tema– el diputado José Luis Gioja, presidente del PJ nacional.

En el medio, Conti protagonizó un fuerte contrapunto con Fernando Sánchez, la mano derecha de Elisa Carrió. “Se esconde en la pollera de una diputada para hacer su carrera política”, dijo. La líder del ARI-CC, en su ánimo de embestir contra De Vido, también disparó contra otras fuerzas que apoyaban el proyecto, como su ex aliado Hermes Binner y hasta contra el trotskismo. “Cuántos de los que están acá cenaron con De Vido para pedirle obra pública”, reprochó Carrió y cargó contra el ex gobernador socialista de Santa Fe: “Lo vi al ex gobernador Binner abrazado con De Vido e inaugurando obras”. “La diferencia es que ustedes denuncian acá pero no hablan afuera”, les dijo a los diputados del FIT sobre la lucha contra la corrupción y “los bancos”, con referencia a Jorge Altamira.

Las réplicas no tardaron en llegar. “Una diputada que se cree dueña de la verdad y dijo que estaba todo bien con Macri porque le revisó los papeles”, resumió la socialista Alicia Ciciliani en defensa de Binner, que también fue reivindicado por el massismo y por Gioja.

“No hablamos de la corrupción de un solo lado; hablamos de la patria contratista, de los Caputo, de los Calcaterra”, dijo Myriam Bregman (FIT) para responderle a Carrió y apuntarles a los empresarios vinculados al presidente Mauricio Macri. “Algunos la entierran, otros la fugan”, decían los carteles sobre las bancas del FIT. “La corrupción no se combate con carpetazos armados por los Stiuso y lo servicios de inteligencia, quienes han estado siempre al servicio de la conspiración capitalista y los vaciadores del país, sino que se combate desmantelando el estado de la Argentina offshore y construyendo una alternativa política de los trabajadores contra la corrupción de los gobiernos capitalistas”, agregó Néstor Pitrola, también del Frente de Izquierda.

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De Vido dijo que está a disposición de la Justicia y acusó al Gobierno de presionar a los jueces.
 
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