EL PAíS › LA MAYORIA DE LOS TRABAJADORES EN NEGRO ES INDIGENTE

Menos que un Jefas y Jefes

El empleo informal creció alarmantemente. Son 4.600.000 trabajadores. La mitad cobra menos de $150. Llegar a la canasta básica.

 Por Sergio Moreno

En la Argentina hay 4.600.000 trabajadores informales, llamados comúnmente “en negro”. De ellos, la mitad cobra un promedio de 145,51 pesos mensuales, 44,49 pesos menos del que se entrega por un plan social Jefas y Jefes. El promedio de la totalidad de los trabajadores en negro –no ya de la mitad– es de 343,1 pesos mensuales, con lo que no alcanzan a superar la barrera de 348 pesos que marca la línea de pobreza que establece el INDEC. El portentoso crecimiento de la economía y el correspondiente alto nivel de generación de empleo en el último año no han modificado la situación de inequidad reinante en el país habida cuenta de que, precisamente, seis de cada 10 empleos generados tras la devaluación de 2002 son “en negro”, cuyas remuneraciones son las explicitadas.
Los datos surgen de un trabajo realizado por la Consultora Equis, que conduce el sociólogo Artemio López. Los guarismos utilizados son en su totalidad oficiales. Fueron obtenidos de la base preliminar de la Encuesta Permanente de Hogares que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y de la base estadística del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
Números
El trabajo de López indica que el crecimiento crítico del trabajo informal resulta de un punto por año promedio durante la década del ’90. Tras la devaluación la intensidad de informalización del mercado de trabajo acumuló seis puntos adicionales en el lapso 2002/2003, una intensidad de informalización laboral post devaluatoria un 500 por ciento superior a la media de los años noventa.
Según los datos de Equis provistos por el Ministerio de Trabajo y el INDEC, en la Argentina hay actualmente 4.600.000 trabajadores informales, comúnmente denominados “en negro”. La mitad de ellos, unos 2.300.000 trabajadores, percibe un promedio de ingresos de 145,41 pesos mensuales, un 57,6 por ciento menores que el ya exiguo promedio de 343,1 pesos mensuales que exhibe el total del universo de los trabajadores informales (ver cuadro).
Estos 2.300.000 trabajadores informales que menos ganan representan el 25 por ciento de trabajadores o empleados en relación de dependencia del país. Su promedio de ingreso es menor que el de la asignación por el plan social llamado Jefas y Jefes de Hogar.
Los ingresos de los 2.300.000 de trabajadores integrantes de la mitad más pobre del universo de trabajadores informales apenas consigue cubrir el 40 por ciento del valor de una línea de indigencia para un hogar tipo fijada en 348 pesos, según los datos de junio de 2004 publicados por el INDEC, para la canasta básica alimentaria.
Conclusiones
A pesar de la generación de un millón de puestos de trabajo conseguida en el último año, los recientes estudios elaborados por Equis mostraron que en ese mismo período la concentración del ingreso y la inequidad en la distribución continuaron en aumento, sin registrar el cambio de etapa que supuso en teoría la megadevaluación de 2002, señala el informe.
Este comportamiento aparentemente paradojal de crecimiento asociado del empleo y la inequidad distributiva tiene en la informalidad laboral una de sus causas fundantes.
El hecho de que el nivel de trabajadores informales haya crecido en 20 puntos porcentuales desde el año 1990 hasta la fecha y que de ese crecimiento el 30 por ciento –o seis puntos porcentuales– se expliquen en el año y medio posterior a la devaluación, permite aproximar una explicación convincente acerca del porqué a pesar de la intensa generación de empleo el perfil de inequidad distributiva permanece inalterado. Sucede que 6 de cada 10 empleos generados tras la devaluación son de carácter informal y, adicionalmente a la falta de cobertura sanitaria y previsional, la Encuesta permanente del INDEC permite observar que por igual actividad y carga horaria un trabajador informal percibe actualmente un 60 por ciento menos de ingresos que su par formal, concluye el estudio de Equis.
En esta perspectiva no es incongruente que la baja sensible del desempleo abierto no induzca a una disminución en la brecha de inequidad distributiva y ni siquiera modere su crecimiento, como tampoco debe sorprender aunque sí indignar –dice el trabajo– la constatación fehaciente de que la mitad de los trabajadores informales recibe luego de trabajar un mes en las peores condiciones un salario menor al exiguo ingreso que actualmente transfiere el Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.

Compartir: 

Twitter

 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.