EL PAIS › ARGENTINA ADOPTO LA VARIANTE BRASILEñA DE LA NORMA JAPONESA PARA LA TELEVISION DIGITAL

Amarillo lindo colol para la tele

La presidenta Cristina Fernández junto a su par de Brasil, Lula da Silva, y al representante del primer ministro de Japón firmó ayer el convenio que establece la adopción de la norma japonesa para la TV digital. Habrá diez años para adaptar equipos.

 Por Fernando Krakowiak

Desde San Carlos de Bariloche

Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer que Argentina adoptó la variante brasileña del estándar técnico japonés ISDB-Tb para la Televisión Digital Terrestre (TDT). Lo hizo apenas finalizó la Cumbre de Unasur junto a Lula da Silva, presidente de Brasil, e Hiroya Masuda, enviado del primer ministro de Japón. “Este sistema va a permitir democratizar la televisión y llegar con mejor tecnología”, aseguró la Presidenta. La elección se rubricó con la firma de dos convenios. En uno Japón se comprometió a transferir tecnología, capacitar recursos humanos y equipar a Canal 7 para que pueda empezar con las transmisiones. El otro acuerdo se cerró con Brasil y contempla trabajar en conjunto para desarrollar el nuevo dispositivo en la región. La TDT permitirá ofrecer más canales de aire y multiplicar los soportes, pues la televisión también se podrá ver en los celulares y en las computadoras. Además, mejorará la calidad de la imagen y permitirá introducir servicios interactivos. No obstante, los cambios recién se podrán percibir en el mediano plazo, porque la migración al sistema digital llevará diez años, durante los cuales los canales deberán adaptar sus plantas transmisoras y los usuarios empezar a cambiar sus televisores o comprar un conversor para ver la nueva señal.

La relevancia que el Gobierno le asigna al tema quedó de manifiesto en la nutrida delegación que viajó ayer especialmente para el anuncio. En el salón del Hotel Llao Llao donde se firmaron los convenios estuvieron el ministro de Planificación, Julio De Vido; el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto; el secretario de Comunicaciones, Lisandro Salas; el senador Daniel Filmus y el titular de Canal 7, Tristán Bauer, entre otros funcionarios. También se sumó el canciller Jorge Taiana, que estaba desde el día anterior participando de la Cumbre.

La Argentina ya había elegido un estándar técnico en octubre de 1998, cuando el entonces presidente Carlos Menem se inclinó por la norma estadounidense ATSC, pero en mayo de 2000 el gobierno de Fernando de la Rúa cuestionó la decisión y en abril de 2006 Néstor Kirchner inició un proceso de revisión formal. Desde entonces, se viene negociando con Brasil, pero la definición recién llegó ayer. La variante brasileña de la norma japonesa ISDB-T permite ofrecer hasta ocho canales digitales de definición estándar y una señal para teléfonos celulares en el mismo ancho de banda que requiere actualmente un canal analógico (6Mhz), porque utiliza una moderna tecnología de compresión de imágenes llamada MPEG4. Sin embargo, lo que llevó al Gobierno a inclinarse por este estándar son las posibilidades de desarrollo industrial y generación de empleo calificado. Japón se comprometió a no cobrar royalties por el uso de la tecnología y junto con Brasil invitaron a la Argentina a participar en el Foro de Desarrollo ISDB-T, donde se discutirán las futuras innovaciones tecnológicas de manera conjunta.

Brasil, por ejemplo, firmó en 2006 un convenio de cooperación con Japón para avanzar con la implementación de la norma ISDB-T, que terminaría adoptando en junio de ese año, y alentar al mismo tiempo el desarrollo de su industria electrónica. El gobierno japonés aseguró entonces que las empresas de su país cooperarían para la modernización de la industria brasileña y estudiarían la posibilidad de invertir en la rama de semiconductores. De hecho, actualmente funciona un Grupo de Trabajo Conjunto Japón-Brasil y Toshiba está articulando con una empresa pública de Porto Alegre llamada Ceitec para producir matrices de chips. Esa dinámica es la que quiere replicar Argentina.

Para ello, además de integrar el Foro ISDB-T, se creará un Foro Consultivo Nacional, donde participarán sectores industriales, radiodifusores y la comunidad científica. A su vez, el Gobierno tiene previsto coordinar las tareas de las distintas dependencias estatales a través de un Consejo Asesor que será presidido por Julio De Vido y tendrá participación de todas las áreas con competencia en la materia.

La elección de la norma constituye el primer paso, pues además de las cuestiones tecnológicas todavía queda por debatir qué modelo de servicios le conviene al país a partir de las ventajas que ofrece la TDT. Técnicamente será factible comprimir las señales para que ocupen un ancho de banda menor. Sin embargo, no está claro cómo se va a distribuir el espectro disponible. Se puede apostar a multiplicar el número de señales alentando la incorporación de nuevos actores (comerciales o sin fines de lucro), tal como alienta el actual proyecto de ley de servicios audiovisuales, o mantener el esquema actual, permitiendo que sean los actuales radiodifusores los encargados de decidir si quieren ofrecer más señales o utilizar el mayor espacio para transmitir en alta definición y explorar la interactividad. También está pendiente discutir si todos los contenidos que se van a ofrecer serán gratuitos. El Gobierno remarcó que su intención es favorecer la inclusión social y eso va de la mano de la gratuidad, pero las empresas presionarán para que algunos contenidos se puedan empezar a cobrar a medida que el sistema se vaya masificando.


Una obra para San Juan

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus pares de Brasil y Chile, Lula da Silva y Michelle Bachelet, firmaron ayer un entendimiento para la construcción del túnel de Agua Negra, que busca consolidar el corredor que une la localidad brasileña de Porto Alegre con la chilena de Coquimbo. El acuerdo alienta la materialización de la “obra de integración regional”, según informó la Cancillería. El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, que viajó para la firma, enfatizó que la declaración “nos pone muy felices”. Además del memorándum, se estableció que Brasil financiará el proyecto técnico. El Paso de Agua Negra se encuentra en la frontera entre Argentina y Chile y une la provincia de San Juan y la chilena de Elqui, donde se encuentra la localidad de Coquimbo. Gioja destacó la presencia de Brasil: “Está demostrando que a partir de ahora es el socio más importante en esta obra estratégica”.

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Cristina Fernández de Kirchner selló el acuerdo con Lula tras la Cumbre de la Unasur.
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