EL PAíS › LA PRESIDENTA DESTACó QUE EL FALLO RECONOCIERA LA VIOLACIóN DEL TRATADO POR PARTE DE URUGUAY

“Nada se podrá instalar sin acuerdo”

Desde Venezuela, Cristina Fernández consideró que el veredicto de La Haya “recepta el eje central del planteo de Argentina” y valoró que en el futuro “no se van a poder instalar pasteras si no se trata previamente” en la Comisión Administradora del Río Uruguay.

 Por Nora Veiras

Desde Caracas

El fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el conflicto con Uruguay por la instalación de la pastera Botnia tenía en vilo a la comitiva argentina. Hasta que no escucharon la última línea de la lectura de esa decisión no salieron del hotel Tamanaco rumbo al encuentro con el presidente Hugo Chávez. “El fallo recepta el eje central del planteo de la Argentina: no se respetó el Tratado del Río Uruguay. Lo más importante a futuro es que no se van a poder instalar pasteras si no se trata previamente en la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay)”, dijo Cristina Fernández de Kirchner al salir del Palacio de Miraflores. La pregunta sobre cómo se resolverá la intransigencia de los asambleístas de Gualeguaychú quedó en el aire: sin responder, la Presidenta dio media vuelta y subió al Mercedes-Benz negro que la esperaba. Chávez salió raudo del Palacio de Miraflores y se sentó al volante, tocó bocina y puso en marcha la caravana de superautos negros rumbo al aeropuerto.

“Ahora tendremos que avanzar en un fuerte monitoreo y control porque todos queremos un medioambiente en paz. El eje del conflicto desgraciado que tuvimos fue por apartarnos del tratado, nos tiene que servir como enseñanza”, señaló la Presidenta y abundó en la importancia del respeto de los acuerdos internacionales. “Se dudaba, desde algunos sectores de la oposición, del planteo central de Argentina sobre el incumplimiento del tratado, ése fue el motivo de nuestra presencia en La Haya, esto quedó confirmado. Lo nuestro no era una excusa. Nada se va a poder instalar sin el acuerdo entre ambos países”, repitió.

–¿Está conforme con el fallo? –le preguntó un cronista en la breve rueda de prensa al rayo del sol.

–Estaríamos conformes si no hubiese habido conflicto. Nadie puede sentirse conforme. Se ha comprobado que teníamos razón. Pero eso tampoco es bueno, lo bueno hubiese sido que no hubiera sucedido nunca.

–¿Se va a reunir con el presidente (José) Mujica? –quiso saber otro.

–Me voy a seguir reuniendo con Mujica. Hay más de 300 mil uruguayos viviendo en la Argentina. Tengo un gran afecto por Pepe y por Lucía (Topolansky), su esposa.

El diputado Ariel Basteiro, integrante de la comitiva oficial, comentó que después de conocer el fallo se comunicaron con el vicecanciller uruguayo, Roberto Conde, quien “manifestó su conformidad”. “Desde ambos lados hay motivos más que suficientes para terminar con la disputa que se generó entre los Estados hermanos que históricamente han mantenido relaciones de amistad”, dijo Basteiro.

En la Cancillería evaluaban como positivos distintos aspectos del resultado del arbitraje de La Haya. Además de la ratificación de la violación del tratado por parte de Uruguay, señalaban que la Corte no se pronunció sobre el bloqueo del puente que une Gualeguaychú con Fray Bentos y recordaban que ése había sido uno de los reclamos del gobierno de Tabaré Vázquez. También detallaban que el tribunal internacional acordó con la Argentina en que Uruguay siguió avanzando con la instalación de la pastera a espaldas de las negociaciones bilaterales que se habían establecido.

En línea con los argumentos que luego desglosó la Presidenta, el staff de Jorge Taiana estimaba que lo trascendente es que los proyectos a futuro sobre el río compartido tendrán que ser fruto de acuerdos. Uruguay consiguió la legitimación de Botnia, pero hace ya décadas que apostó a las plantaciones de eucaliptos para garantizarle los insumos a la instalación de futuras pasteras. De hecho, el conflicto desatado por Botnia terminó de-salentando a la empresa española Ence, que también pensaba montar una planta en Uruguay. Las negociaciones serán arduas.

Cristina Fernández apeló a un lema del Derecho Romano y destacó: “Debemos ser siervos y esclavos de nuestros propios acuerdos. Este es un principio aplicable a todos los países del mundo. Si se hubiesen respetado los derechos y los acuerdos, no hubiese habido conflicto”.

El tema pendiente es qué pasará con el corte del puente internacional. Los asambleístas anunciaron que continuarán con la medida y la Corte Internacional ratificó que la resolución de ese punto no es de su competencia. El gobierno nacional evalúa qué hacer mientras dialoga con los hombres de José “Pepe” Mujica.

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Antes de reunirse con Chávez, CFK junto a la comitiva nacional estuvo pendiente de la resolución de la Corte Internacional.
 
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