ESPECTáCULOS › “ZONA DE INVESTIGACION” EMPIEZA HOY SU SEGUNDA TEMPORADA EN AZUL

“La gente sabe que tiene poder”

Los periodistas Néstor Macchiavelli y Cristina Pérez coinciden en que el ciclo debe cambiar en función de los cimbronazos que sufrió el país. Los llamados que reciben revelan un compromiso mayor de los televidentes, que ante la crisis se volvieron “más demandantes”.

 Por Oscar Ranzani

La investigación periodística creció notablemente en los últimos años. Dos elementos convergentes enriquecieron esta tendencia: por un lado, la técnica y el empleo de la cámara oculta. La otra puede ser, a su vez, causa o consecuencia de este método: la audiencia cada vez deja más de lado la pasividad y recurre a los medios para efectuar reclamos o denuncias. Muchas veces, esto deviene en una retroalimentación: a mayores reclamos o denuncias, mayor investigación. Un exponente del género es el programa “Zona de Investigación”, que hoy a las 23 inicia su segunda temporada en Azul Televisión, con la conducción de los periodistas Néstor Macchiavelli y Cristina Pérez.
El ciclo que el año pasado se caracterizó por presentar denuncias por corrupción e investigaciones relacionadas con temas políticos y sociales seguirá con el mismo formato bajo la dirección periodística y la producción general de Ricardo Cámara. “Desde el año pasado nos propusimos que no fuera un programa rígido, que no estuviera tan pautado. Nos permitimos ser más flexibles. También buscamos que no nos desmientan y en ese sentido no tuvimos ningún juicio y hablamos desde las mansiones de Shuberoff hasta las jubilaciones truchas”, precisa Pérez. La investigación de hoy estará relacionada precisamente con un caso de corrupción de un personaje político muy conocido, tal como adelantaron los conductores en una entrevista con Página/12.
–¿Qué van a mantener y qué van a modificar en la segunda temporada de “Zona de Investigación”?
Cristina Pérez: –Este año estamos en otro país. Y en función de eso el programa tiene modificaciones porque eso se nota en la explosión de llamadas. No sólo en su incremento sino que la gente se dio cuenta del poder que tiene. En casos que antes el público no llamaba a un medio ahora lo hace y se expresa. Esto está influyendo en nuestros trabajos. Cambió el país y la sociedad tiene un ojo más crítico, tiene más demanda y no es pasiva. Nosotros trabajamos porque los televidentes tienen derecho a saber lo que pasa. Ya no se quedan esperando que venga de afuera. Creo que la gente se está dando cuenta de su poder cívico.
Néstor Macchiavelli: –No hubo cambios, sino que cambió la Argentina, con lo cual también tienen que cambiar los programas. Lo que no se puede hacer ahora es pensar a dos meses el ciclo porque el país vive un cortoplacismo muy grande. Entonces lo que nosotros pensamos en diciembre para marzo cambió. Todo eso hace que tengamos que repensar. Estamos conformes con el ciclo del año pasado, con ese tipo de edición que da tiempo de reflexionar y que permite recordar lo que estás escuchando. Eso lo vamos a mantener. Otra característica que pensamos conservar es que pondremos un tema en el programa y lo seguiremos en el noticiero. A diferencia del año pasado tendremos un presupuesto menor. Si un informe se hacía con diez casetes grabados hoy se tiene que grabar con cinco.
–Teniendo en cuenta la situación de profunda crisis que vive el país, ¿qué temas van a priorizar en las investigaciones?
N.M.: –Si vemos lo que la gente refleja en sus llamados y en sus denuncias el tema es la corrupción. Lo que pasa es que el público habla más, se decide a contar más lo que sabe. Una persona que se mantuvo en silencio y que veía cosas que pasaban en una dependencia hoy se anima. Cambió la gente porque ve que la crisis le pegó más fuerte. También los temas sociales en general, que no tienen que ver con la corrupción. Por ejemplo situaciones que se dan en los barrios, en los conglomerados o hechos que están relacionadas con el mundo del trabajo, o temas que hacen a la calidad de vida de la población.
–La cámara oculta es parte de un método que genera aceptación o rechazo según quién opinen. ¿Qué les impidió y qué les facilitó su utilización?
C.P.: –La cámara oculta tiene que ser un método y no un fin en sí mismo. A veces realmente sirve como prueba porque muestra al desnudo situaciones que enmascaran ilegalidad, irregularidades o una determinadaactitud. Yo creo que hay limitaciones éticas. No podés engañar a otro en su buena fe. Es un arma que si la usás mal podés entrar en la vida privada de las personas. No la podés usar indiscriminadamente. Una cosa es probar un delito y otra cosa es usarla impunemente. En materia de tecnología nada es bueno o malo, todo depende de cómo se use.
N.M.: –Soy crítico de la cámara oculta. Creo que hay que usarla con cuidado. Es una herramienta o un instrumento más. Muchas veces tenés que recurrir a ese instrumento. Nos facilitó que se hayan podido develar episodios y anormalidades que de otra manera no se hubieran podido hacer. Con respecto a los impedimentos no veo ninguno, porque nosotros la usamos para un buen fin, pero por eso digo que hay que tener cuidado porque se puede usar con fines perversos.

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Néstor Macchiavelli y Cristina Pérez dicen que el ciclo debe pensarse con una visión “cortoplacista”.
 
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