ESPECTáCULOS › EL LANZAMIENTO DE VH1 EN LA GRILLA DE LA ARGENTINA

Una hermana mayor de MTV

Pensada para el segmento de “jóvenes adultos”, la señal hará el ya usual mix de videos y programas de entretenimiento, con giros bizarros, como Las 40 canciones más malas del metal.

 Por Emanuel Respighi

Tras más de una década de vida en Estados Unidos, y luego de un año de haber aterrizado en América latina, finalmente la señal musical VH1 llega masivamente al país. Desde el próximo lunes, la señal perteneciente a MTV Networks Latinoamérica estará a disposición de todos los abonados de Multicanal que sintonicen su control remoto en el Canal 47. Pese a que en la actualidad conviven en la TV paga varias señales dedicadas a la música, el arribo de VH1 es bienvenido para los “jóvenes adultos” argentinos: el contenido de su programación está destinado a satisfacer las necesidades, gustos y fanatismos de hombres y mujeres de entre 25 y 50 años. Un público que escucha una música muy diferente a la que MTV suele programar en su grilla: VH1 estará conformado fundamentalmente por artistas o temas de los ’80, antes que de los ’90. “Pero no es un canal para nostálgicos”, apunta Vicente Solís, VP de programación de la nueva señal.
Suerte de hermano mayor de MTV, VH1 apunta a captar la atención de los jóvenes adultos amantes de la música. De esta manera, MTV completa la oferta musical que va de los 13 años a los 50. Con su llegada, VH1 competirá por la misma audiencia de Rock & Pop TV, aunque el desprendimiento televisivo de la emisora radial está más ligado al rock que al pop, el fuerte de la señal de origen estadounidense. “Como el público estadounidense y el latinoamericano no tienen nada que ver, la señal no será la misma que se emite desde hace años en EE.UU. En este caso, se trata de una adaptación, en la que tomamos material de la señal original que creemos que les puede interesar a los espectadores latinoamericanos, y el resto lo sustituimos por programación adquirida diferenciada”, explica Solís.
Acorde con los actuales tiempos, la programación de VH1 estará conformada por un mix de contenido musical y entretenimiento. En cuanto a lo estrictamente musical, se destaca la emisión de Behind the Music y Storytellers, ciclos que se proponen mostrar la vida íntima de los principales y más influyentes músicos. Archivos de video caseros, conciertos y canciones, además de entrevistas exclusivas con artistas, familiares y amigos son los recursos de los que se valen estos dos cuidados programas. El miércoles 3 de agosto, a las 24, se podrá ver un especial de Storytellers dedicado a Bruce Springsteen, donde además de hacerle una entrevista al El Jefe se muestran imágenes de un concierto acústico en el que el legendario músico interpreta canciones de su más reciente producción, Devils & Dust.
A su vez, la señal estrenará este mes extraños especiales como Las 40 canciones más malas del metal (23 y 24 de agosto, a las 24), en el que se hace un ranking en el que se eligen las peores canciones de la historia heavy, o Inside out: resucitando a Mötley Crüe (miércoles 17 de agosto, a las 24), en el que se muestra los esfuerzos de los antiguos representantes de la banda que fuera sensación en los ochenta para que el grupo vuelva a tocar a cambio de millones de dólares. “La programación musical es una gran ensalada”, confiesa Solís, sin ruborizarse. “En este año de vida –detalla– en la región nos dimos cuenta de que las mezclas más bizarras son las que mejor funcionan. Hace unas semanas, el ranking era acerca de los mejores 60 videos para poner en tu boda. Y el ciclo funcionó de maravilla: la gente encuentra sumamente divertido recordar las cosas que escucharon cuando eran jóvenes. Hay una identificación desde el horror que causa, a la distancia. ¿Cómo es posible que me gustara esa música? Es una burla a sí mismo.”
La otra pata de la programación de VH1 es el entretenimiento, presentando una amplia variedad de programas que tratan sobre eventos actuales, tendencias, celebridades, moda, glamour, cine y estilos de vida, al estilo MTV pero con personas más veteranas. Así, en la gran ensalada se incluyenciclos como Fan Club (personas comunes con vidas marcadas por sus músicos favoritos), Before they Were Rock Stars (en el que se muestran conciertos, entrevistas y videos de músicos consagrados cuando comenzaban su carrera), VH1 Ilustrado (serie animada que satiriza protagonistas e iconos de la industria de la música y la cultura pop) y realities shows como Motormouth (se sorprende a la gente cantando) o La vida surrealista (un grupo de celebridades olvidadas se encuentran de nuevo en una casa para convivir doce días).
¿Por qué todos los canales musicales deben incluir también programas de entretenimiento? ¿Es que ya la música televisada no alcanza para atraer la atención? “Un canal que sólo pase videoclips sólo puede funcionar si está muy bien seleccionado”, arriesga Solís. “El público no se engancha a ver video uno tras otro, como hace un par de décadas. Y no creo que sea porque los videoclips han mermado su calidad. Tiene que ver con las eras. Antes, el público debía ver videoclips para enterarse de cómo eran sus músicos preferidos. Hoy, con la cultura globalizada a través de los medios, los videoclips perdieron lugar. Los artistas, ahora, están al alcance de todos.”

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Bruce Springsteen, protagonista de la primera emisión del ciclo Storytellers.
 
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