ESPECTáCULOS

Dos miradas para un boom

Alberto Migré, creador de “Una voz en el teléfono”, “Pobre diabla” y “Piel naranja”, entre otras: Lo que cambió no es el teleteatro: cambió la vida. El teleteatro se nutre de la vida cotidiana. Antes en los teleteatros no había gays, personas con sida, secuestros, negociados con la sangre, porque simplemente no existían o la sociedad los negaba. Aun así, el corazón que mantiene vivo al teleteatro sigue siendo una buena historia de amor. El problema es que ahora tampoco se puede contar el amor: antes se hablaba de amor, ahora se hace en cámara. Cambió el sentido del romanticismo. Pero “Resistiré” y “Soy gitano” revirtieron el concepto negativo que se le adjudicaba al que miraba telenovelas. Tanto “Resistiré” como “Soy gitano” tienen muy buenas producciones: antes el galán abría una puerta y se quedaba con el picaporte en la mano; hoy se observan persecuciones o explosiones dignas de Hollywood. Pero creo que la novela va a volver a las fuentes. ¿Qué capítulo de “Resistiré” o de “Soy gitano” se puede vender al exterior? Ninguno. Tanto “Resistiré” como “Soy gitano”, además, “partieron” al público que antes se sentaba a ver una telenovela. Ahora, a la abuela de una chica de veinte le da vergüenza ver una novela como “Resistiré” junto a su nieta.
Claudio Villarruel, director de contenidos y programación de Telefé: En la TV hay espacio para todo. Es reduccionista pensar que todos los programas deberían seguir la línea que comenzaron “Resistiré” y “Soy gitano”. No hay que ponerse herméticos en cuanto a la programación. En los últimos años la ruptura se estaba dando en los unitarios pero no en las tiras diarias. El concepto de ruptura estaba premeditado en “Resistiré”. Sin perder la historia central de amor entre Diego y Julia, le fuimos agregando otras vertientes, en las que los actores secundarios fueron tomando vida propia y generando interés. La cosa freak desde la realización visual y el aspecto truculento de tratar, por ejemplo, temas como el tráfico de sangre en una telenovela, me parece que fue algo muy jugado. Los televidentes se sienten identificados con los personajes, con la lucha interna que se entabla entre la moral y la pasión. Todo lo que se ve en “Resistiré” alguien lo vivió alguna vez, de una u otra manera, y eso atrae al público. “Soy gitano” también es una telenovela que está muy bien realizada y donde los personajes secundarios ocupan un lugar central en cuanto al protagonismo. Las dos novelas demostraron que era posible probar nuevos caminos y dieron resultado.

Compartir: 

Twitter

 
ESPECTáCULOS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.