SOCIEDAD › IMPRESIONANTE INCENDIO DE UNA EMPRESA DE RECICLADO DE NEUMATICOS EN SAN MARTIN

El fuego la dejó hecha de goma

Tras medio día de esfuerzo, cincuenta dotaciones de bomberos controlaron el incendio de una fábrica de reciclado de neumáticos, en el predio de la Ceamse, cerca del Camino del Buen Ayre. Las llamas provocaron una nube de humo divisada a muchos kilómetros.

Cincuenta dotaciones con más de 120 bomberos de diferentes partidos del conurbano trabajaron ayer durante varias horas para apagar un incendio que se desató en una empresa de reciclado de neumáticos, ubicada en la localidad bonaerense de San Martín. El incendio no provocó víctimas fatales, pero cuatro bomberos debieron ser hospitalizados al sufrir un principio de asfixia. El fuego generó llamas de más de cien metros y un humo negro que complicó el tránsito por el Camino del Buen Ayre. La nube de humo incluso se hizo visible en buena parte de la zona norte y oeste de la Ciudad de Buenos Aires.

El episodio comenzó al mediodía en la compañía Regamax, ubicada en el predio de la Ceamse, por causas que por el momento se desconocen, pero que serán investigadas por la Fiscalía Nº 1 de San Martín. Luego de seis horas de trabajo, el incendio había sido controlado por los bomberos de medio centenar de dotaciones. Sin embargo, los especialistas estimaban ayer que iba a demorar aún más tiempo su extinción total, porque en el lugar había gran cantidad de neumáticos acumulados.

Durante la tarde, los bomberos procuraron evitar que el fuego volviera a propagarse, por lo que siguieron arrojando agua sobre los neumáticos derretidos en el predio, al costado del Camino del Buen Ayre, entre las localidades de Villa Ballester y José León Suárez, en el noroeste del conurbano. “No había empleados al momento (de iniciado el incendio). Sólo dos guardias de seguridad que fueron evacuados”, precisó José Gómez, jefe regional de Defensa Civil. Como consecuencia del humo, cuatro bomberos fueron trasladados con principio de asfixia al Hospital Fleming de San Martín.

La tarea de las dotaciones de San Martín, Villa Ballester, San Miguel, Tigre, Pilar y Hurlingham se dificultó por la gran temperatura generada por el fuego y el material inflamable, una situación que en varias oportunidades obligó a los agentes a alejarse de la zona. “Lo único que podemos hacer es contener el fuego porque por la temperatura, de entre 800 y 1000 grados, no podemos acercarnos a menos de treinta metros”, dijo Gómez, y consideró que su extinción total llevará al menos dos días.

Mario Llarso, jefe del Cuartel de Bomberos de San Martín, precisó que en el predio en llamas se acumulaban 30 mil neumáticos. En tanto, Gómez explicó que “se trata de un predio de 350 metros cuadrados por cuatro de alto, repleto de cubiertas que son utilizadas para hacer molienda para las canchas sintéticas”, explicó Gómez. Oscar Ferrari, jefe de bomberos, precisó que el trabajo era “bastante difícil” porque “las pilas son muy altas y el agua sólo puede apagar las cubiertas que están por encima, por lo que el fuego se desarrolla por abajo”.

Llarso explicó que otro inconveniente que debieron afrontar es la falta de reservas de agua, por lo que las autobombas debieron ir y venir en varias oportunidades hacia fábricas cercanas para reabastecerse y así intentar extinguir el fuego. “Tuvimos que hacer muchos kilómetros hacia el Parque Industrial (de San Martín) y otras empresas, porque ninguna queda cerca”, dijo. Además se pidió la colaboración de camiones cisterna de todos los cuarteles del norte y sur del conurbano, la presencia de Policía Ecológica y la realización de un estudio de impacto ambiental.

El incendio generó llamas de más de cien metros de alto, que no significaron un riesgo tóxico para los vecinos de la zona, según fuentes policiales. Los bomberos aclararon que se quemaba caucho y no representaba peligro para la salud de la población. Una columna de humo negro producto de la combustión de los neumáticos se expandió por acción del viento hacia la zona noroeste, por lo que las autoridades viales recomendaron a los automovilistas andar con precaución. El humo provocó la circulación controlada en el Camino del Buen Ayre y que se cerrara el paso en la calle Debenedetti. Incluso llegó a ser visible desde el sur del conurbano y en la zona norte y oeste de la Ciudad de Buenos Aires.

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Las terribles llamas levantaban alrededor una temperatura que oscilaba entre los 800 y 1000 grados.
Imagen: Télam
 
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