SOCIEDAD

107: Emergencias sexuales y reproductivas

Los operadores y médicos del SAME han sido entrenados para resolver nuevas situaciones de emergencia: la prevención de un embarazo no deseado, sea por descuido, rotura de un preservativo o por una violación.

 Por Mariana Carbajal

Operadores telefónicos y médicos de las ambulancias del SAME fueron entrenados para resolver una nueva situación de emergencia que no tenían contemplada: cómo prevenir un embarazo no deseado cuando un preservativo se rompe, se tiene un coito sin protección o una mujer es violada. Si se llama al 107 con el planteo de alguna de esas situaciones, la respuesta veloz debería ser que se aconseje el uso de la llamada píldora del día después, que debe tomarse dentro de las 72 horas de ocurrida la relación sexual, o su derivación a una guardia hospitalaria para su adquisición, donde se puede pedir gratuitamente las 24 horas del día, los 365 días del año. La capacitación sobre la anticoncepción de emergencia fue brindada por especialistas del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del gobierno de la Ciudad a lo largo del 2007, pero no se limitó al SAME: alcanzó también a clínicos y tocoginecólogos de hospitales porteños, porque una investigación –a la que accedió Página/12– encontró que muchos de ellos pensaban que era ilegal, se oponían a su distribución gratuita, no informaban a las pacientes sobre su existencia y tenían concepciones “prejuiciosas y estereotipadas” sobre su uso (ver nota aparte).

La capacitación a operadores telefónicos y médicos de ambulancias del SAME tuvo dos ejes fundamentales. El primero, que un llamado relacionado con una relación sexual sin protección, consentida o forzada, “sea valorado como tan importante como un choque de autos”, explicó a Página/12 la titular del Programa de Salud Sexual y Reproductiva de la Ciudad, Margarita Berkenwald, que venía en el cargo desde la gestión de Jorge Telerman y fue ratificada por el nuevo ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Lemus. El segundo aspecto al que apuntó el curso que se brindó al personal del servicio de emergencias porteño fue que conocieran la anticoncepción hormonal de emergencia, más conocida como píldora del día después, y sus efectos en la prevención de embarazos no deseados. “Al principio nos miraron extrañados. Algunos conocían la píldora, y tenían información sobre su uso, pero otros no. Pero no es extraño, tampoco la tienen muchos ginecólogos. Buscamos que respondan sobre este tema con la misma eficiencia con la que responden ante un infarto”, señaló Berkenwald.

El entrenamiento se concentró en tres días, durante cuatro horas en cada jornada. Fue en 2007, a partir de un convenio entre el SAME y el Programa de Salud Sexual y Reproductiva. “El objetivo es que todos los operadores y los médicos guíen en forma rápida al que llama o lo aconsejen en forma adecuada sobre cómo actuar”, ante un caso de violación o una relación en la que el preservativo se rompió o directamente no se usó ningún método para evitar un embarazo, señaló a este diario Alberto Crescenti, director del SAME. El punto central, destacó el funcionario, es que la persona sea derivada a la guardia de un hospital porteño, donde podrá recibir la anticoncepción de emergencia en forma gratuita.

Página/12 llamó al 107, el número de emergencia de la Ciudad, para ver cuál era la respuesta ante una consulta sobre una relación sexual sin protección. La operadora que atendió aconsejó llamar al 0800-333-6262, que es para la atención de ¡mujeres embarazadas! Ahí, el médico que recibió la llamada sugirió “la pastilla del día después”, pero en lugar de derivar a la cronista a adquirirla a un hospital público, le indicó que la comprara en una farmacia.

–Tiene 72 horas para tomarla, pero no sé si se la van a vender sin receta. Tendría que consultar a su ginecólogo –respondió el médico-operador telefónico.

–¿La dan en los hospitales? –indagó esta cronista, que no se identificó como tal.

–En algunos sí, pero no sé en cuáles –fue la respuesta.

Del diálogo se deduce que hay información en el sistema del SAME, pero no es completa, al menos entre los operadores que atendieron esta comunicación.

“Si no responden correctamente sería bueno que nos avisaran a nuestra casilla de correo electrónico: [email protected] res.gov.ar”, pidió Berkenwald, no sólo ante consultas al SAME sino también si hay inconvenientes en la entrega de la pastilla en las guardias hospitalarias, donde debe estar disponible las 24 horas los 365 días del año. “La consigna con la que trabajamos es que ésta es anticoncepción de emergencia. El sistema del SAME debe responder ante cualquier emergencia”, apuntó Berkenwald.

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Imagen: Nicolas Trombetta
 
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