SOCIEDAD › EL GOBIERNO PORTEÑO AHORA RESPONSABILIZA AL SERVICIO METEREOLOGICO

Interrogantes que dejó la inundación

El jefe de Gabinete dijo que el alerta se conoció sólo “media hora antes” del temporal. El SMN asegura que pronosticó lluvias dos días antes. Cuestionan al gobierno por falta de prevención.

 Por Eduardo Videla

¿La ciudad de Buenos Aires se inundó porque faltaban obras hidráulicas, porque no se limpiaron correctamente los sumideros, porque llovió mucho en la provincia o porque el Servicio Meteorológico avisó demasiado tarde? Después de que la ciudad colapsara como pocas veces con una lluvia intensa pero no excepcional, se cruzaron acusaciones y pases de facturas. En mayor o menor medida, todos los factores pudieron haber tenido alguna incidencia en la crisis. El gobierno porteño, que hace dos días descargó culpas en las gestiones anteriores, ayer fustigó al Servicio Metereológico Nacional porque alertó sobre el temporal sólo “media hora antes” de producirse, lo que no habría dado tiempo a realizar las tareas preventivas de limpieza de sumideros. El SMN aclaró que “desde dos días antes se venían pronosticando lluvias” para el jueves y argumentó que el alerta se dio con poca antelación porque “la tormenta se formó rápidamente y no fue detectada por el radar de Ezeiza, afectado por la misma lluvia”.

Lo cierto es que en la ciudad cayeron 60 milímetros en tres horas, un volumen que no es infrecuente –según los propios funcionarios porteños, una lluvia de esa magnitud ocurre cada dos años–, pero produjo trastornos descomunales.

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, criticó al SMN al asegurar que la comuna hubiera podido “coordinar mejor la atención” de los damnificados por el temporal si el organismo hubiese emitido un alerta con mayor antelación. “Hubo un problema, el alerta meteorológico llegó muy tarde. Fue media hora antes” de que se desatara el temporal, se quejó.

Un vocero del área de Pronósticos del SMN dijo a Página/12 que el alerta fue emitido a las 10.30, media hora antes de que se iniciara el primer chaparrón en la ciudad, porque “el satélite no detectó la tormenta hasta ese momento y la lluvia no le permitió al radar de Ezeiza enviar información clave”. En Ezeiza cayeron 140 milímetros de agua.

El director operativo del SMN, Jorge Leis, en declaraciones a la agencia DyN, calificó de “crítica desafortunada” las declaraciones del jefe de Gabinete. “Pese a que se trató de un fenómeno de predicción dificultosa, habíamos anunciado con 48 horas de anticipación sobre la probabilidad de tormentas”, dijo. De esos avisos dan cuenta los diarios del miércoles y el jueves.

El jueves, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, había responsabilizado las gestiones que lo antecedieron por el atraso en las obras hidráulicas previstas en el Programa de Prevención de Inundaciones (PPI). También dijo que las intensas lluvias en el Gran Buenos Aires (126 milímetros en el partido de San Miguel) saturaron la capacidad del arroyo Maldonado, el principal desagüe de la ciudad.

Ayer, el ex ministro de Planeamiento de la gestión de Jorge Telerman Juan Pablo Schiavi apuntó hacia “la falta de un plan de contingencia” como causa del colapso urbano del jueves. “No sacaron a la gente de Emergencias a la calle, como hicimos tantas veces cuando había alerta metereológico, para limpiar sumideros, ni después de la inundación, para destapar los desagües. Y cuando bajó el agua, pudo verse que la ciudad estaba sucia, no había habido recolección de emergencia”, cuestionó Schiavi.

El jueves, el propio ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, admitió que “no hubo coordinación” entre el personal de Defensa Civil, la Guardia de Auxilio y la Policía Federal, para manejar la crisis.

La falta de acciones preventivas podrían justificarse en el alerta tardío. Pero ese argumento pierde fuerza cuando se sabe que la lluvia estaba anunciada –aunque no con ese rigor– 48 horas antes.

Voceros del Sindicato de Trabajadores Municipales (Sutecba) coincidieron con el diagnóstico de la falta de prevención. Y agregaron otro elemento: “Algunos de los trabajadores despedidos a fines de diciembre estaban en el área de Emergencias y de Defensa Civil”.

En cuanto a las obras anunciadas, quedó claro que el principal trabajo pendiente es la construcción de dos canales aliviadores en el Maldonado, una obra que fue licitada y adjudicada en 2007, pero que todavía no comenzó y que tiene un presupuesto de 600 millones de pesos, el 40 por ciento de los 1500 millones de pesos de inversión que anunció Macri.

Al respecto, el diputado nacional por el socialismo, Roy Cortina, se preguntó de dónde saldrá el dinero para esas obras, siendo que “el presupuesto asignado a obras hidráulicas, para este año, es de 198 millones de pesos, poco más del 10 por ciento del total”.

La obra del Maldonado se hará con un crédito del Banco Mundial, gestionado en tiempos de Aníbal Ibarra. Para el resto, que se terminaría en cuatro años, el macrismo está pensando ahora en buscar fuentes de financiación, según explicaron a este diario fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano.

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Algunos vecinos damnificados trabajaron ayer para desagotar el agua acumulada en sus negocios.
Imagen: Télam
 
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